HOMICIDIO CULPOSO
Cinco docentes imputados por la muerte de una nena en lago Gutiérrez
El juez de Garantías Ricardo Calcagno, admitió los cargos que presentó la fiscala Betiana Cendón contra cinco docentes por la muerte de una nena en lago Gutiérrez. Cendón describió que incumplieron sus obligaciones al autorizar actividades acuáticas y no brindar la correspondiente supervisión a los niños, y encuadró el hecho bajo la figura de homicidio culposo.

Quimey Painefil, Alejandro Marelli, Cristian Arriagada, Patricia Santero y Norma Millaman, fueron los docentes a los que Cendón les atribuyó la responsabilidad en el fatal desenlace que tuvo la actividad de fin de año que desplegaron alumnos de sexto y séptimo grado de la escuela primaria 273 “Ayen Hue” en la costa sur del lago Gutiérrez.

Alrededor de las 17 horas del 10 de diciembre pasado, una niña de doce años que jugaba con amigas en el agua del lago, se ahogó en un escenario que según la teoría acusatoria, se desencadenó ante la falta de supervisión de los adultos que acompañaban el grupo de unos 89 alumnos del establecimiento educativo.
La descripción fiscal relató que los alumnos estaban allí como parte de un programa de fin de año impulsado por la escuela y que contó con todas las autorizaciones correspondientes y cumplimentó todos los trámites previos. Para cumplir aquello de “Nos vamos dejando huellas”, los 89 alumnos concurrieron al camping junto a cinco docentes y otro número similar de adultos acompañantes, familiares de algunos pequeños.
Allí fue cuando según la fiscalía los docentes autorizaron a los niños a meterse en el agua y no brindaron la supervisión que debieron, incumpliendo la reglamentación.
En el agua, un grupo de tres niñas chapoteaban y de repente perdieron pie. Fue así como entre arañazos y tirones de pelo, dos de las amiguitas pudieron ayudarse y salir del agua. Ya asistidas por adultos, mencionaron que otra de las niñas que integraba el grupo todavía estaba en el agua, le respondieron que no, que la pequeña estaba jugando en otro sector del camping.
Como saldo, siempre según la teoría acusatoria, unos cuarenta minutos después encontraron a la chica fallecida flotando semisumergida. La dramática escena se completaba por el gorrito de la niña, también flotando sobre la superficie del lago.
Entre todo el material probatorio colectado, la fiscal destacó los testimonios de un matrimonio que pasaba el día en la playa y de una turista que también estaba en el lugar y que involuntariamente se vieron involucrados en un momento de altísimo dramatismo. También se entrevistó a otros menores que integraban la excursión.
Según las pericias practicadas en la escena del hecho, el agua tendría una profundidad aproximada a los dos metros en el lugar preciso en el que se produjo el fatal resultado.
Los imputados escucharon atentamente la acusación en su contra y tras ser preguntados por el juez Calcagno, dijeron comprender los términos de la misma. Arriagada y Marelli, se expresaron extendiendo sus condolencias a la familia de la víctima, al ser la primera oportunidad en que podían verlos.
Arriagada dijo que no estaba de acuerdo con la acusación, en tanto Marelli argumento que no estuvo a cargo de la planificación de las actividades desarrolladas aquel día por los adolescentes y que en el momento exacto del suceso, se encontraba a unos 30 metros, coordinado una actividad deportiva y al cuidado de unos 20 alumnos, advirtiendo que en todas las actividades desplegadas adoptaron una división de roles.
Por las defensas actuaron Jorge Pschunder, Rodolfo Rodrigo, Sebastián Arrondo y Marcos Ciciarello. El único planteo que salió de la línea defensiva fue de Pschunder, quien realizó un planteo de nulidad de las declaraciones de menores de edad, que fue desestimado por el magistrado interviniente. Fuera de ello, los letrados aceptaron la formulación de cargos, afirmaron que trabajarán en otras teorías del caso y tampoco objetaron el plazo para completar la investigación.