2021-11-29

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE SANDRA RIVERA

Inclusión es que una persona con discapacidad se pueda desenvolver con autonomía en la vida social

Hace pocos días compartíamos la noticia de que la escritora local Sandra Rivera ya tenía en sus manos los ejemplares de su tercer libro Somos como Somos, pero este fin de semana llegó el momento más esperado: la presentación oficial del mismo.

Fue en el salón del hotel Nevada y se vivieron momentos de enorme emoción puesto que el cariño que le brindaron todos los presentes a Sandra fue realmente maravilloso. Asistieron esos amigos y amigas que siempre la acompañan, pero también otras personas a las que no conocía.

Fue el primer diseño de tapa que realizó cuyo dibujo nació una noche de cuarentena absoluta del año pasado. “Como a ese dibujo le faltaban cosas, le pedí al Chino Leiva que le ponga su magia y salió hermoso”, comentó la escritora. Agradeció el apoyo incondicional de la legisladora Claudia Contreras y de Eliana Navarro, la directora del Fondo Editorial Rionegrino; así como a la familia Gressani que cedió el espacio para dicho evento, a su propia familia y a todos los amigos.

Al momento de tomar la palabra dijo: “Una persona en mi condición no hace nada si no tiene a alguien que gestione y que se mueva para hacer algo como esto”.

Luego recordó: “Tenía más o menos 12 años cuando comencé a escribir, entre garabatos que nadie entendía porque con mi movilidad era imprecisa y torpe así que mi letra era un caos”. Pero esas líneas poco descifrables fueron tomando forma y así nació su primer libro Palabras diferentes el que recién cuando cumplió 41 años lo pudo publicar.

Su único sueño era ser escuchada y así comenzó a transitar el camino de las letras con mayor seguridad. Luego llegó Vuelo de gaviotas, trabajo que articuló con Adrián Candelmi, Alfredo Leiva y su recordado amigo del alma Naio Gastambide.

Este tercer libro nació en la pandemia, el cual pasó por un cambio de editorial y de metodología de trabajo lo que significó casi comenzarlo de cero.

“Estuve a punto de abandonarlo, pero alguien me dijo ‘yo te ayudo’ y aunque no quiere que lo mencione lo voy a hacer, fue Leo, mi negro grandote”, comentó muy feliz.

Cuando comenzó a escribir Somos como somos lo primero que se preguntó fue por qué a ella la llaman discapacitada si es como es y más allá de todo cuestionamiento y análisis socio cultural que se hagan al respecto, nadie puede cambiar su condición.

“¿De dónde viene ese término y qué es la discapacidad?”, se preguntó. Así fue viendo que todas las respuestas eran diferentes, pero con un punto en común: “Somos personas con los mismos problemas y las mismas ganas de ser alguien en este mundo, aunque muchas veces no tenemos oportunidades sociales para que esas ganas se concreten”, aseguró.

Así fue como comenzó a buscar material, a investigar y a enfrentarse a millones de nuevas preguntas que tal como dijo Sandra, quizás no le alcance la vida para encontrar tantas respuestas.

“Respuestas que a lo mejor la sociedad `Normal` tenga guardadas en su corazón o simplemente no sepan que las tienen y sigan en el fondo de sus sentidos”.

Rivera dijo que lo que busca con este tercer libro es “que nuestra sociedad sienta lo que mucha gente padece con sus sistemas burocráticos y engorrosos, imposibles de traspasar y que muchas veces depende de una firma mal hecha o de un sello borroso”.

Agregó: “Estamos en plena era tecnológica y no entiendo por qué una persona tiene que pasar por tantos trámites para conseguir aparatología ortopédica o acceder a un tratamiento”.

Continuó diciendo: “No entiendo por qué en Bariloche tenemos un solo transporte adecuado para sillas de ruedas para cubrir una amplia franja social con estas características, el que pasa más tiempo en refacciones que funcionando”.

Habló también de la necesidad de transporte público adaptado, de la necesidad de una obra social real y no de, en palabras de Sandra: "Un programa nacional que nos aprisiona y solo sirve para entorpecer y recaudar dinero de nuestras pensiones que no alcanza a cubrir la canasta básica alimentaria”.

Citó “una ley laboral inclusiva para no ser una carga social para los gobiernos de turno porque a todo eso le llamo inclusión”.

Ejemplificó: “Si quieren un lenguaje inclusivo real, aprendan lengua de señas, Braile, sepan que a una persona autista le molestan los ruidos fuertes y las luces potentes”.

Sandra afirmó: “Inclusión es mejorar la calidad de vida, que yo, una persona con discapacidad me pueda desenvolver en completa autonomía en la vida social”.

Aseguró que la lista de cosas que aun nos faltan como sociedad es tan larga que quizás, será material para incluir en próximos libros.

 

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