Diversas celebraciones en el Día de San Cayetano
"Nos da esperanzas ser hermanos"
Cada 7 de agosto los fieles de San Cayetano concurren a la parroquia del barrio El Frutillar para participar de la peregrinación y las celebraciones religiosas, pero este año, dentro de la pandemia, han optado solo por las misas.
La hermosa parroquia permanecerá abierta durante todo el día (hasta finalizada la última misa) para que la gente que así lo desee se pueda acercar, ya sea para realizar sus pedidos o por simple agradecimiento.

Hubo una celebración a las 11 de la mañana, la principal a las 15 horas con la presencia del obispo Juan José Chaparro y la última misa a las 18 horas. Aquellos que no pudieron estar de manera presencial, pueden acompañar por medio del Facebook de la parroquia.

El padre Bustos habló de la frase que han elegido para esta celebración: “Bendito San Cayetano, nos da esperanzas ser hermanos”. Agregó: “Hay que trabajar en cómo recuperar los vínculos este tiempo de tanto aislamiento por protocolo, saber que a pesar de haber estado encerrados hay hermanos que nos pueden ayudar y también darles una mano nosotros a ellos”.

El saber que contamos con alguien y que ese otro cuenta con nosotros debe ser un motivo de esperanza, "nos seguimos sosteniendo unos a otros”.

A lo largo de toda la pandemia el acompañamiento dentro de la gran comunidad de la parroquia estuvo más presente que nunca. “Desde diferentes centros comunitarios con viandas o módulos de alimentos y utilizando mucho las redes sociales para acercarnos”.

Ahora respetando las medidas sanitarias han comenzado a retomar las actividades en esos espacios barriales: “Es indispensable abrir espacios de encuentro, ya comenzaron los talleres en el Pilar I, en el Nahuel Hue y en el centro comunitario del 29 de Septiembre”, detalló.

El padre Pablo resaltó la importancia de volver a mirarse a los ojos: “Es necesario salir de los hogares, parar un poco la mente con la realidad que atravesamos y si no brindamos lugares de vida y que nos nutran, todo se hace más difícil”, aseguró.
Para finalizar, dijo: “Charlando con la gente vemos que hay muchos chicos que tienen miedo de volver a salir, adultos muy golpeados, desde lo emocional, psicológico y afectivo”. Todos aquellos que perdieron a un ser querido y no pudieron despedirse de manera presencial, “son muchas esas realidades que intentamos volver a acompañar”.