SEGÚN NUEVO ESTUDIO
Tapabocas y distancia social: los aliados para evitar mutaciones del COVID-19
Según un estudio publicado por científicos de Austria y Suiza, las medidas “no farmacéuticas”, junto con la vacunación, evitan la generación de variantes resistentes como la Delta.
El avance de los contagios de COVID-19 en el mundo crea un caldo de cultivo para que se produzcan nuevas mutaciones del virus SARS-CoV-2. En este sentido, los científicos ostienen que abandonar prematuramente esas precauciones hace que la probabilidad de aparición de una cepa aumente en forma considerable
Asimismo, coincidieron en que la vacunación masiva es la mejor defensa para contener los contagios cualquiera sea la cepa. Pero un nuevo estudio publicado hoy en Scientific Report en base a proyecciones matemáticas advirtió sobre la necesidad de complementar las vacunas con otras acciones preventivas, ya que, al producirse una relajación en las medidas “no farmacéuticas”, como el uso de tapaboca y el distanciamiento social, en momentos en que una gran cantidad de personas ya han sido vacunadas “la probabilidad de aparición de una cepa resistente aumentó considerablemente”, aseguró.
“Como se esperaba, encontramos que una tasa rápida de vacunación disminuye la probabilidad de aparición de una cepa resistente. Contrariamente a la intuición, cuando se produjo una relajación de las intervenciones no farmacéuticas en un momento en que la mayoría de las personas de la población ya habían sido vacunadas, la probabilidad de aparición de una cepa resistente aumentó considerablemente”, dijeron los autores del estudio.
“Nuestros resultados sugieren que los formuladores de políticas y las personas deberían considerar mantener intervenciones no farmacéuticas y comportamientos de reducción de la transmisión durante todo el período de vacunación. Cuando se produjo una relajación de las intervenciones no farmacéuticas en un momento en que la mayoría de los individuos de la población ya habían sido vacunados, la probabilidad de aparición de una cepa resistente aumentó considerablemente”, insistieron.
Por otro lado, el nuevo consejo de “enmascaramiento” del CDC se basó en parte en datos que muestran que el virus puede prosperar en las vías respiratorias de las personas vacunadas. La recomendación se basó en gran medida en un hallazgo problemático, según la doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC. “Una nueva investigación mostró que las personas vacunadas infectadas con la variante Delta portan enormes cantidades del virus en la nariz y la garganta”, expresó Walensky.
Un documento interno de ese organismo que se conoció hoy indica que la variante Delta es más transmisible que los virus que causan MERS, SARS, Ébola, el resfriado común, la gripe estacional y la viruela.
En función del fuerte avance que tiene la enfermedad en el mundo, los científicos advierten que se ha ingresado en una nueva fase peligrosa de la pandemia, ya que la tercera ola del coronavirus crea un caldo de cultivo fértil para nuevas variantes más infecciosas y potencialmente resistentes a las vacunas.