Alertan sobre el avance del alga didymo
Beatriz Marques, técnica de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, habló en "Mano y contramano”, por El Cordillerano Radio (93.7), sobre el crecimiento del alga didymo en los cuerpos de aguas de Bariloche y alrededores. Explicó que, si bien no se conocen daños a la salud provocados por esta especie, sí pueden alterar los ambientes acuáticos y que es muy importante prevenir la dispersión, limpiando los elementos que trasladamos de un lago a otro.
“El alga didymo está en toda la Patagonia incluso ya se la detectó en Mendoza. Por eso se la llama invasora, porque se distribuye muy rápidamente por los cuerpos de agua”, indicó la experta. “Es un alga unicelular, o sea que tiene el tamaño de una célula. Tiene un tallo que se adhiere a las rocas y cuando se juntan muchas, se forman colonias que se llaman ‘floraciones’, que es cuando se ve una masa verde o marrón, que se está empezando a ver en los lagos de Bariloche. Es bastante fea a la vista”.
Tal como especificó, como es unicelular, podemos llevarla de un cuerpo de agua al otro sin verla. “Podemos llevar una célula en la malla, en el bote, en el kayak, o en los elementos de pesca, y es más difícil de controlar y es el principal mecanismo de dispersión del alga, a través del ser humano. Sin querer, es quien está llevando el alga de un ambiente acuático al otro”.
También señaló que es originaria del hemisferio norte. “No es un alga nativa, es una especie exótica. No solo es exótica sino que se convirtió en un alga invasora. Algunas especies exóticas, que tenemos varias en la región, cuando no encuentran predadores o quien las consuma, se empiezan a dispersar de forma descontrolada”.
Según señaló, lo principal es la prevención. “El primer paso es chequear que no nos estemos llevando barro o pedazos de plantas o algas adheridos al calzado o a los botes, kayaks o elementos de pesca. Retirar todo el material visible”, puntualizó. “Y como segundo paso, lo ideal es lavar todo lo que estuvo en contacto con el agua, mezclando un vaso de detergente o lavandina en diez litros de agua y lavando con esta solución. Después, dejar secar bien. Si no se puede hacer esto, hay que dejar secar y dejar pasar 48 horas antes de ir a otro cuerpo de agua”.
“Hay que aclarar que no se conocen daños a la salud. Sí puede haber algunas alteraciones en los ecosistemas. En algunas playas del Nahuel Huapi, se ha detectado, y en el río Limay también”. Además, mencionó que, en general, se pueden ver en los lagos y los arroyos de Bariloche, pero no son signo de contaminación. “Las algas que se ven pueden ser o no ser didymo. La didymo parece moco y la llaman 'moco de roca’ pero, si uno la toca, parece algodón mojado, no es resbalosa, como otras algas”, explicó, y agregó que “a diferencia de otras algas, estas pueden crecer en ambientes libres de contaminación”.
“Hasta donde se sabe no trae ningún riesgo a la salud. Sí puede traer un impacto turístico y complicaciones para quienes pescan, porque se puede enredar en las líneas de pesca”, expresó. “Y como los invertebrados se alimentan de algas, se está estudiando si cambia la relación de invertebrados en el ecosistema de los lagos”. También indicó que “pueden tener más consecuencia a nivel ecológico que de la salud de las personas”.
Con respecto a su desplazamiento, “se puede desplazar también en las plumas o patas de aves, pero se sabe que la mayor dispersión es en ambientes donde hay actividades de pesca”. También se desplaza en el agua. “Erradicar no se puede una vez que se instaló”, aseguró. Aunque destacó la importancia de los cuidados mencionados. “Es más que importante”, señaló. “Así como entró la didymo, pueden entrar otras algas o agentes contaminantes; entonces es un cambio de costumbres y de hábitos saludable para el ecosistema”.