Vecinos de Epuyén rescataron a un cóndor y ahora está en recuperación
Hace unos días, vecinos de Epuyén se encontraron con una hembra cóndor de dos años que no podía volar. Rápidamente, se comunicaron con las instituciones correspondientes y, gracias a un trabajo en conjunto, hoy el animal se encuentra atendido por veterinarios especializados.
Luis Jácome, director del Proyecto de Conservación del Cóndor Andino, dialogó con Edgardo Lanfré en el programa “Contame algo”, a través de la FM 93.7, y definió como “fantástica” la intervención de toda la comunidad que tuvo como actores a vecinos, efectivos de Gendarmería y bomberos voluntarios, quienes permitieron que el ave esté hoy a salvo.
Tras el aviso de los vecinos, arribó al lugar Gendarmería. Los efectivos realizaron varias maniobras y finalmente pudieron asistir al ave y colocarla a resguardo para evitar que se golpee, por eso utilizaron un canil y mantas. Luego, se llevó a cabo el traslado hasta la delegación de Bomberos Voluntarios de Epuyén, donde permaneció al cuidado del veterinario especialista en aves rapaces.
“Fue fantástico como toda la comunidad formó parte del rescate. Luego del aviso, se activó rápidamente el protocolo de actuación. Dirección de Fauna de Río Negro y Parques Nacionales intervienen y ya se le realizaron los estudios al ejemplar. Ahora se encuentra en Bariloche para completar los estudios de sangre y radiografías para constatar, por ejemplo, si hay plomo en su organismo, una intoxicación muy común en los últimos tiempos en los cóndores” relató Jácome en conversación radial.
El director del Programa de Conservación señaló estar muy contento “con la respuesta inmediata de la gente” y señaló que son muchos los actores clave que intervienen en este tipo de rescate. En este sentido, se refirió a las problemáticas actuales que sufre la especie, lo que hace que sean considerados una especie en estado vulnerable.
“Últimamente es muy común que ingieran restos de plomo cuando bajan a comer animales muertos. También, sucede que hay personas que buscan controlar animales como pumas o zorros, entonces envenenan a los animales pero, muchas veces son los cóndores los que comen y luego se envenenan y mueren. En estas prácticas pueden morir las mismas personas que lo hacen, es muy peligroso. Contaminan el agua, la tierra y diversas formas de vida” indicó Jácome.
Con todo esto, ilustró una preocupante situación: “en los últimos años hemos sido testigos de muertes masivas de cóndores, para lo que no estábamos preparados. En Jujuy, en Mendoza, en la Patagonia, en Bolivia, han tenido lugar estas muertes por cebos tóxicos. A este ritmo, es posible que veamos la extinción del cóndor, lo que sería una pérdida irremediable”.
En este contexto, el cóndor no es solo una especie con gran valor cultural, sino que cumple un rol fundamental en el ecosistema: “los cóndores son los encargados de abrir el cuero de grandes animales y permitir una cadena de alimentación para otros carroñeros más pequeños. Esto evita enfermedades, focos de infección, animales como las ratas, son parte esencial de un equilibrio increíble, por eso es fundamental que seamos conscientes” señaló el director.
El ave de las alturas
En conversación radial, Jácome compartió algunos datos muy interesantes, como que estas aves pueden volar hasta 150 kilómetros sin mover las alas, por su capacidad única de utilizar las corrientes de aire. Los cóndores pueden trasladarse a una velocidad de 120 kilómetros por hora a diez mil kilómetros de altura. “Imaginen que hemos seguido cóndores que son liberados en Potosí, Bolivia, luego son hallados en el sur de Catamarca, por esto también es difícil su conservación”.