EL CAULLE-PUYEHUE HIZO HISTORIA
24 millones de camiones de ceniza y arena volcánicas
Un ejercicio de la UNRN permitió cuantificar la cantidad de material que expulsó el complejo volcánico. La energía de la explosión equivalió a 70 bombas de Hiroshima.
A partir de fotos que tomó el satélite “Terra” de la NASA el 5 de junio de 2011, se pudo establecer que la nube de arena y ceniza que expulsó el cordón Caulle-Puyehue siguió una línea prácticamente recta que corrió sobre el lago Nahuel Huapi, desde el Oeste-Noroeste hacia el Sur-Sureste. El complejo volcánico había entrado en erupción el día anterior, a las 15.15. Se cumple una década de tamaña manifestación de la naturaleza.
Investigaciones que desarrolló en aquella oportunidad la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), calcularon que el área cubierta superó los 1.700 kilómetros cuadrados, aunque el espesor no fue uniforme. Según las mediciones, fue Villa La Angostura la localidad más afectada, con 30 centímetros. En el Este de Bariloche, la acumulación no superó los 5, pero en Ingeniero Jacobacci, llegó a los 10 centímetros. Para nuestra ciudad, se estableció que la caída comenzó a las 16.30 y finalizó a las 21.30, es decir, cinco angustiantes horas.
En cuanto a la altura de la columna, algunas fotografías tomadas desde aviones la permitieron calcular en 12 mil metros, aunque se consideró que el promedio se redujo a 5 mil metros. El volumen de la ceniza que salió de las entrañas de la Tierra, equivalió a 24 millones de camiones, de los que habitualmente están en condiciones de transportar 7 metros cúbicos de áridos.
Para liberar tamaña cantidad de arena y ceniza, se estimó que la formación volcánica necesitó liberar energía equivalente a más de mil kilotones. La que liberó la bomba atómica que se arrojó sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945 “apenas” significó 18 kilotones. El cálculo arrojó que el cataclismo que afectó a Bariloche y la región equivalió en términos energéticos, a 70 artefactos como el lanzado sobre la ciudad japonesa.
La potencia que alcanzó el fenómeno significó 18 veces la potencia eléctrica instalada en la Argentina (datos de 2005) y en términos porcentuales, un poco menos del 2 por ciento de la potencia eléctrica instalada a escala planetaria. Los truenos que derivaron de la actividad en el volcán se extendieron por nada menos que 12 horas. Como la expulsión de cenizas continuó por varios meses, la superficie calculada inicialmente, pudo ser mayor. En nuestras memorias, ocupa un lugar importantísimo.