EL SENTIR DE UNA ENFERMERA
“En este momento estamos dando el 150 por ciento de nosotros”
Hace muy pocos días, comenzó a funcionar nuevamente el servicio de vacunación del SEAS, en un momento indispensable de la asistencia a la comunidad.
Está a cargo de la licenciada en Enfermería, Angélica López. En el programa "Mano y contramano" de El Cordillerano Radio (FM 93.7), la profesional comentó: “Estábamos esperando con muchas ansias este momento”.
Están aplicando todas las vacunas del plan nacional para niños y adultos: “La única que por ahora no tenemos es la de COVID porque llega solamente al Hospital Zonal y a los centros que ellos indican”, aclaró.
Debido a los largos meses de pandemia, la población ha ido postergando, por diversos motivos, tanto los chequeos médicos como el cumplimiento del calendario de vacunas. Existen atrasos muy grandes en las aplicaciones, lo ideal, entonces, es que las personas puedan acercarse a uno de los tantos centros de salud para completarlo.
“Hay que tener en cuenta que es realmente importante, porque es la protección para poder afrontar las situaciones, más en este momento que tenemos que estar muy cuidados”. Desde sus orígenes. el vacunatorio del SEAS fue pensado como un apoyo al del Ramón Carrillo.
Una vida dedicada a la enfermería
Angélica lleva toda una vida dedicada a la enfermería: “Nuestra profesión es una de las más hermosas, muy sacrificada en el sentido que uno tiene que dejar todo para ejercerla, pero se hace con mucho amor y dedicación”.
Con el correr del tiempo, las capacitaciones han sido más fuertes: “Lamentablemente, nuestra función no está acorde con los sueldos que percibimos, nuestra juventud es la que pone fuerza y empuje para lograr que todos nos pongamos al día a nivel económico”.
Se lamentó: “En este momento estamos dando el 150 por ciento de nuestra capacidad física y la recomposición salarial es fundamental porque también tenemos familias, viajamos en micros y todo cuesta cada día más”.
El dar todo de sí sin recibir lo básico a cambio es lo que desanima: “El tiempo, el esfuerzo y el afecto que ponemos en nuestra profesión también vale y mucho”, comentó. “El desgaste físico se siente muy pronto, tenemos compañeras que se han jubilado en muy malas condiciones porque llega un momento en que el cuerpo ya no da más”.
Enfermería tiene un amplio campo de trabajo: “La domiciliaria es una especialidad de mucho desgaste afectivo, uno crea lazos muy fuertes con el paciente y su familia por el tiempo que se comparte”.
Más allá de las situaciones cotidianas, siempre hay recuerdos que quedan grabados en el corazón. Alicia recordó: “Todos los días momentos de emoción, tengo pacientes que han venido siendo niños, se han casado, han traído a sus hijos y eso es un orgullo porque si las generaciones nos han elegido significa que hay un reconocimiento”.
Para finalizar, quiso dejar un mensaje a la comunidad: “Que la gente de Bariloche tenga conciencia de lo que está haciendo día a día, a todos nos gusta salir, estar con nuestros amigos, estamos cansados de estar encerrados, pero es la única manera de protegernos”.
Agregó: “Que los padres enseñen a sus hijos, que los nietos se lo digan a sus abuelos y que sea el grupo familiar el que se cuide, sino nuestro trabajo es un esfuerzo espantoso y terrible que cae en la nada”.