2021-04-25

“TRAGEDIA EN EL DHAULAGIRI”

La expedición al Himalaya que se llevó la vida de Mario Serrano

Al conmemorarse este año el 40º aniversario de la quinta expedición argentina al Himalaya fue publicado el libro “Tragedia en el Dhaulagiri”, que refleja lo sucedido en un emprendimiento que buscó ubicar a un argentino en la cima de una montaña de más de 8.000 metros de altura. La expedición se realizó en el marco del cincuentenario del Club Andino Bariloche (CAB). El libro será presentado oficialmente la primera semana de mayo próximo en el marco de los festejos por los 90 años del CAB. La gesta tiene nombre y apellido: Mario Serrano, quien organizó, lideró el emprendimiento y falleció trágicamente en la montaña. Serrano, gendarme, abogado y apasionado por el montañismo, es elogiado y criticado en igual proporción.

 

La expedición marcó un punto de inflexión en el montañismo argentino. Se llevó a cabo entre febrero y mayo de 1981 y fue la última expedición en formato grande hacia una montaña de 8.000 metros. A semejanza de las cuatro anteriores terminó sin éxito y por tercera vez con un accidente fatal. Toncek Arko escribió la edición y contó que “este libro nació por idea de Luciano Pera  que fue uno los integrantes del campamento base, el cual hace tres años me propuso hacer el libro, me contrató para hacerlo y una de las cosas que tenía eran 20 cassettes con audios de la expedición”.

A través del programa "El Expreso Periodístico” que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) relató que “dichos audios oficiaron de alguna manera como si fuera un periodista, un movilero, ya que fue grabando durante todos los meses que duró la expedición en el Himalaya. Con distintas instancias, día por día sobre lo que iba pasando, tenía un grabador, cassettes e iba registrando y esos cassettes fueron un poco la base de la publicación”.

Fue la quinta expedición argentina, esta vez al Dhaulagiri, donde ya había habido expediciones anteriormente. "Dhaulagiri es la montaña del Himalaya de los argentinos en alguna medida, porque en tres expediciones argentinas habían muerto los jefes, el primero en 1954, el segundo en 1981 y después Dario Bracali falleció en el 2008, y además es la montaña de la cadena del Himalaya que por primera vez subió un argentino, no por esta ruta, si no por otra donde ascendió Lito Sánchez”.

El Dhaulagiri es una de las montañas 8.000, “no es una de las más difíciles, ni la más alta, pero los argentinos se empecinaron en ir al Dhaulagiri y no sé realmente por qué, pero pasa en muchas montañas, el K2 es de los italianos, el Nanga Parbat es de los alemanes, el Everest de los ingleses y Argentina en 1954 casi lo logra, si en ese momento se hubiera podido hacer cumbre estaríamos entre los países líderes de alpinismo en el mundo”, señaló.

Muertes, fracasos, es un deporte con semejante riesgo, allí el mismo Arko considera que “el montañismo, que algunas veces se confunde con un deporte, constituye para muchos alpinistas una forma de vida, un permanente esfuerzo por superarse, ascender y alcanzar los objetivos, para muchos el alpinismo no es un deporte, porque en realidad no se compite con una persona, no hay un premio, un vencedor, como en la mayoría de los deportes, pero muchas veces es considerado como un deporte, las escaladas deportivas por ejemplo, pero el montañismo en sí no, porque cuando vos llegás a la cumbre no hay un premio, no hay un ganador, no hay nadie”.

El escritor cree que “en este libro se muestra la mentalidad y el empeño por lo cual la gente intenta subir la montaña. Fue la última expedición de la Argentina, con anécdotas, como que hubo un grupo previo que se entrenó con Mario por varios años, después Mario Serrano cambió a los integrantes y fue con otros, eso provocó un gran conflicto en el Club Andino en esa época, después el jefe se empeñó en querer subir y lo pagó con vida”.

Sin duda el libro revela que fue la expedición mejor organizada, más exitosa en su principio y que luego terminó siendo un desastre, Arko analiza que “un poco intenté reflejarlo, en alguna medida esta edición muestra que a los argentinos en realidad nos cuesta mucho trabajar en equipo, eso se ve en la selección de fútbol que tiene grandes estrellas pero que les cuesta jugar en equipo, nos pasa en economía, en la política argentina, donde también nos cuesta muchísimo trabajar en equipo y Argentina que es un país geográficamente muy rico, muchísimo más rico que otros países siempre está en crisis, con inflación, nos cuesta trabajar en equipo, eso se ve en el libro y en la montaña obviamente no fue una excepción”.

Reiteró que “la expedición tenía todo para llegar a la cima y no lo hizo, nosotros tenemos todo para ser un gran país y no lo somos y otro país como Israel que no tiene territorio, que no tiene nada se supera o Chile para no ir tan lejos, son países que están mejor posicionados que nosotros”.

Consultado sobre una parte del libro donde se relata con dureza como vieron caer el cuerpo de Mario, aseguró que “sí, eso también está en el libro, hablé con los protagonistas y cada uno fue contando sus vivencias y allí la única voz que falta es la del fallecido, todos los demás integrantes opinaron. Esto marcó un fin de ciclo para las expediciones argentinas al Himalaya, luego de eso nunca más fue una expedición grande en equipo” e indicó que “hoy al Himalaya van escaladores en grupos mucho más pequeños, como fueron los canadienses en esa época. Las montañas no se suben más como se hacía en esas épocas, eran verdaderas gestas, había que llevar comida para 20 o 25 personas, los porteadores, toneladas de equipo, hoy eso no se hace más”.

Sobre si sintió temor que luego de tantos años se destruyera una leyenda como era Mario Serrano para algunas personas, sostuvo que “no, porque es una verdad, el libro permite un poco mostrar por primera vez esa famosa expedición que nunca fue escrita en ningún lado y explica las razones por las cuales se fracasó. Los errores que cometió Mario Serrano y también los errores que cometieron los argentinos. Porque escribí también que después de la muerte de Serrano la expedición debió haber subido en homenaje al fallecido. Así subieron los italianos el K2 donde también se murió un escalador cuando fueron a la montaña, el resto subió. Así se subió por primera vez el Fitz Roy, donde falleció el mejor escalador y el resto de los integrantes se empeñó y subió igual el Fitz Roy” y agregó que “los argentinos que no subieron tenían buen equipamiento, capacidad, tenían todo, allí faltó hambre de gloria y espíritu de equipo, se hizo la más fácil, se regresó y eso también fue criticado y el libro explica qué deberían haber realizado los argentinos que no lo hicieron”.

La presentación del libro se hará oficialmente en el Club Andino Bariloche en la primera semana de mayo, cuando llegue Luciano Pera, junto con Oscar Valenzuela, que es otro de los integrantes que fue a la expedición, en el marco de las actividades que hace el club por sus 90 años.

La edición que está a la venta en las librerías Cultura y La Barca tiene 250 páginas y más de 150 fotografías a todo color, detalla todo lo sucedido durante la expedición propiamente dicha pero también las ascensiones previas que se realizaron a los efectos de entrenar a sus participantes. La misión terminó con una desgracia. Y las razones se explican en el libro “Tragedia en el Dhaulagiri”.

Juan Carlos Montiel

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