LUIS D’ELÍA HABLA SOBRE EL EXPRESIDENTE FALLECIDO, EN UN DIÁLOGO SIN CONCESIONES
“Menem significó una enorme traición para las ideas del peronismo y los intereses de la clase trabajadora”
Luis D’Elia, en una conversación con El Cordillerano, brinda su opinión sobre Carlos Saúl Menem, haciendo hincapié en la faceta económica durante su paso por la presidencia, indicando que, en ese punto, el riojano siguió los preceptos de un Premio Nobel al que también se suele señalar como modelo de los gobiernos de Augusto Pinochet en Chile, Ronald Reagan en Estados Unidos, y Margaret Thatcher en Gran Bretaña: Milton Friedman, a quien muchos consideran padre del neoliberalismo.
El Cordillerano: – ¿Qué piensa que representó Carlos Menem para la Argentina?
Luis D’Elia: – La continuación del modelo procesista y la profundización, en materia económica, de las ideas de Milton Friedman, que tanto daño hicieron en la Argentina y en el mundo.
E. C.: – Cuando llegó al poder, en la primera presidencia, ¿tenía esperanza de que resultara ser otra cosa de lo que finalmente fue?
L. D’E.: – La verdad que no. Ya se veía desde antes cuáles eran los compromisos y la mirada que tenía. Por eso significó una enorme traición para las ideas del peronismo y los intereses de la clase trabajadora y del pueblo.
E. C.: – Entonces, no observa ningún rasgo positivo en los mandatos de Menem…
L. D’E.: – No. Él representó un enorme retroceso y su final desembocó en un desastre. Fernando De la Rúa no pudo enderezar el carro que ya Menem había volcado. Además, encumbró a figuras como Domingo Cavallo, que no sólo fue el ministro de la convertibilidad, sino el que puso en marcha todo un modelo que hizo muchísimo daño.
E. C.: – ¿Lo dice por las privatizaciones?
L. D’E.: – Sí, por las privatizaciones, las AFJP, el enorme endeudamiento, la pesificación que hundió la actividad económica… fue un desastre. El menemismo ha sido uno de los peores tragos amargos que ha tenido que soportar el pueblo argentino.
E. C.: – Hace un momento citó a De la Rúa, ¿cree que diciembre de 2001 se pergeñó desde los noventa menemistas?
L. D’E.: – Sí. En realidad, con De la Rúa termina un tiempo que, indudablemente, lo inauguró Menem. Otra plaga fue la flexibilización laboral…
E. C.: – A Menem, ¿lo conoció en persona?
L. D’E.: – Sí, lo vi varias veces.
E. C.: – ¿Cómo era en el mano a mano?
L. D’E.: – Un tipo entrador, simpático, pero, a todas luces, practicaba ideas antagónicas a las mías.
E. C.: – De las veces que estuvo con él, ¿recuerda alguna en particular?
L. D’E.: – Sí, me acuerdo de un acto en el asentamiento donde yo vivía, en el que estuvieron Menem, Eduardo Bauzá y Antonio Cafiero. Había miles de personas, y me tocó compartir la tribuna con él.
E. C.: – ¿Menem ya era presidente?
L. D’E.: – Sí.
E. C.: – ¿Recuerda de qué acto se trataba?
L. D’E.: – Era en el marco de las leyes de regularización de tierras.
E. C.: – Y, en ese punto, ¿tampoco encuentra algo favorable para decir?
L. D’E.: – Un gran avance fue la Ley 24.374, la llamada Ley Pierri (porque el diputado nacional Alberto Pierri fue uno de sus autores y propulsor principal del proyecto), que significó un avance importante para los millones de personas en la Argentina que necesitaban una regularización dominial.
E. C.: – Usted continúa en prisión domiciliaria, ¿verdad? (Fue condenado por la toma de la comisaría 24 de La Boca, producida en 2004, realizada en repudio al asesinato del militante social Martín “El Oso” Cisneros.)
L. D’E.: – Sí.
E. C.: – ¿No hubo ninguna novedad sobre algún cambio al respecto?
L. D’E.: – No, nunca más…
E. C.: – ¿Pero recurrió a organismos internacionales, como tenía pensado hacer?
L. D’E.: – Hace dos semanas, el doctor Marcelo Parrilli le pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la nulidad del fallo contra mí.
E. C.: – ¿Y se encuentran a la espera de respuesta?
L. D’E.: – Sí. Ahora vamos a solicitar en el Parlasur (el Parlamento del Mercosur), a nuestros diputados ahí, como Gastón Harispe, que le pidan a la Comisión Interamericana un pronto despacho.
E. C.: – Volviendo a Carlos Menem, ¿qué le surge decir al momento de su fallecimiento?
L. D’E.: – A la hora de la muerte, uno siempre tiene que dar signos de magnanimidad. Las condolencias a su familia, a sus deudos… No más que eso. En momentos así, hay que tener corazón grande y cabeza abierta.
Christian Masello