LOS DETALLES DE LA INICIATIVA
El peronismo local propone que una cooperativa asociada al Municipio maneje el Transporte Urbano
El Cordillerano dialogó con Adrián Parisi, responsable del área de Transporte y Seguridad del recientemente creado “Gabinete opositor” del Partido Justicialista. Este desarrolla y aborda diferentes temáticas y problemáticas de la ciudad y, desde ya, se diferencia ampliamente del Gobierno de Juntos Somos Río Negro.
En primer término, la idea instaura el Sistema Urbano de Movilidad Organizada (SUMO) en Bariloche, en reemplazo de lo que desde hace décadas se conoce como Transporte Urbano de Pasajeros (TUP).
Para ello, el PJ vislumbra un sistema de colectivos brindado por una empresa que no sea Mi Bus, donde los trabajadores en funciones conformen una cooperativa con participación municipal, en una visión asociativa.
“La idea es llegar a un consenso con los trabajadores que puedan negarse a participar de una cooperativa (pero lo cierto es que el sistema actual es ruinoso para el Municipio y para los ciudadanos) y pasar a cambiar de paradigma, donde sean los trabajadores y el Municipio quienes administren el SUMO. Los trabajadores son vitales en el proyecto y el transporte va a seguir creciendo”, consideró Parisi, quien advirtió que el Municipio estaría “adentro y por encima de la cooperativa”.
Este plan incluye el ordenamiento del transporte y del tránsito en la ciudad, con un sistema troncal y otro de trasbordos. “Planeamos tener una tarifa única para residentes con las unidades funcionando las 24 horas y una tarifa diferenciada para los turistas. Hoy el boleto para residentes costaría unos $45 y los residentes pagarían alrededor de un 40% más. Con precios diferenciales en las bajas y altas temporadas. Así los turistas pagarían lo mismo que en sus lugares de origen”, agregó el dirigente.
El Gabinete opositor piensa en 180 días iniciales, que serían una transición entre el formato actual del transporte y el que ellos plantean. Incluiría terminales de SUBE expendedoras de tarjetas precargadas para turistas en lugares claves como el Aeropuerto y la Terminal de Ómnibus.
Las unidades piensan adquirirlas mediante un leasing a través de un Fondo Fiduciario de Infraestructura Regional, que sería financiado por el BID y se calcula en una cifra cercana a 1,5 millones de dólares, que también serviría para dotar de la infraestructura básica inicial. Se piensa en vehículos eléctricos, con una mirada “ambiental”.
Parisi aseguró que este formato es rentable y que todo excedente se destinará a infraestructura para el SUMO, “sin la necesidad de plantear nuevas tasas, ya que con los subsidios vigentes y la tarifa, el servicio debería garantizarse sin problemas”.
Añadió que, con este plan, se apunta a seguir el ejemplo de ciudades como Santa Rosa o General Roca, donde el sistema se ha municipalizado. “No podemos dejar todo en manos del privado y menos aún garantizarle una rentabilidad permanente del 20%”, opinó.
En cuanto al resto de los puntos salientes del proyecto, los miembros de este Gabinete opositor imaginan la continuidad del boleto estudiantil gratuito, el cual “se solventaría con el excedente que pagarían los turistas, ya que lo que se gana en verano puede cubrir la movilidad de los chicos y de las personas con discapacidad”.
Por otra parte, subrayó que, para conseguir buenas frecuencias, será vital el cambio de sentido de algunas arterias. El caso más ejemplar sería el de Bustillo y Pioneros. Parisi planea que Bustillo sea mano única hacia el Oeste hasta el kilómetro 8,5 y Pioneros también, pero en sentido contrario. Es decir, hacia el centro de la ciudad.
“Este es un plan del justicialismo, porque no podemos esperar un día más para que el Gobierno nos siga haciendo viajar mal. Le echan la culpa al sistema y ellos arruinaron el Transporte Urbano. Si bien reconocemos que se tomaron malas decisiones desde hace varios gobiernos, desde 2017 para acá no pararon de tomar malas decisiones”, consideró el referente opositor.
Aclaró que esta idea sería aplicada en caso de llegar al Gobierno municipal en 2023, pero que si el intendente Gennuso quiere utilizarla “está disponible para ser ejecutada, con tal de que no se le haga más daño al tejido social”.
Finalmente, consultado sobre cómo imaginan dejar sin efecto la concesión de Mi Bus, Parisi respondió: “Nosotros pensamos que la empresa no va a seguir en la ciudad, porque vive amenazando que se va a ir. Pero de todos modos, basta con revisar las cláusulas de salida, porque con el servicio que brinda y la cantidad de incumplimientos que registra a la fecha, el contrato debería estar caído hace rato”.
Diego Llorente