SESIÓN MARATÓNICA
El Deliberante aprobó el Presupuesto 2021 y la ordenanza Fiscal y Tarifaria
El Concejo Deliberante aprobó por mayoría, el presupuesto 2021, estimado en 5.109 millones de pesos. El mismo fue aprobado por el oficialismo y algunos bloques opositores, aunque sin el acompañamiento del bloque del Frente de Todos (FDT), por lo que fue aprobado por 8 votos positivos y 3 negativos.
El gobierno expuso que en términos generales, el impacto de la pandemia desde lo administrativo, significó que toda la programación para el 2020 no pudo ejecutarse. Entonces, para el armado del Presupuesto 2021, todos los programas que quedaron vacantes en términos operativos, se replicaron y que la mayoría de ellos tiene un ajuste superior al 30%.
A la hora de votar, la concejal del FDT, Julieta Wallace, señaló que “luego de que hiciéramos algunas consultas las cuales fueron contestadas y otras no y no fueron modificadas como lo habíamos solicitado, encontramos un presupuesto poco consistente y con prioridades presupuestarias que no compartimos”.
“La inconsistencia tiene que ver con la deuda pública, el crédito adicional. Han sido públicas las idas y vueltas en torno a la deuda pública. En el presupuesto se consigna una deuda 250 millones, pero cuando uno va a la deuda total hasta el 31 de octubre de 2021, se estiman 565 millones con un exigible de 456 millones de pesos. Nosotros pedimos que se diga qué no se va a pagar de lo exigible, pero no fue respondido”, sostuvo la edil.
Agregó que “es un presupuesto alejado de la realidad, no demuestra con total transparencia, qué tiene que pagar el municipio, más allá de lo que se proyecte abonar”.
Asimismo, dijo que se incrementó la cantidad de puestos políticos en un año de pandemia, “cuando el mensaje debió ser de austeridad”.
Su par, Roxana Ferreyra (FDT), opinó que “el proyecto tiene agujeros negros sin respuesta”, que en el armado de la propuesta “se buscó ahogar con nuevos tributos a los contribuyentes” y que aunque “se dio marcha atrás, la intención estuvo desde el principio”. Al tiempo que hizo una crítica pormenorizada de las partidas y el porcentaje ejecutado en el presupuesto 2020.
Mientras que el concejal de POBAR, Pablo Chamatrópulos, manifestó en forma crítica que “el Estado en general le sirve a quienes están en el Estado o cerca de él y ha dejado de tener un servicio de calidad y ha dejado de ser para el bien común. Hay un enorme divorcio entre aquellos que transitan su vida entre una actividad comercial o productiva”.
“Si no logramos poner patas para arriba el esquema, que podamos dar servicios, asfaltar y dejar de pensar en cómo el Estado sobrevive, el divorcio entre la política y la sociedad va a ser mayor, y eso lacera la democracia”, continuó.
Consideró también, que “no es un presupuesto que va a transformar la ciudad”, que carece “de vocación transformadora”, pero que su voto es afirmativo de igual forma, porque se trata de una herramienta central para el manejo del Estado.
Actualización de tasas
Por otra parte, también se abordó la actualización de la ordenanza Fiscal y Tarifaria, que ajusta año a año el valor de las tasas municipales, producto de la inflación reinante en el país.
Allí, la aprobación fue por unanimidad, debido a que el oficialismo retiró todos los nuevos tributos que había impulsado (a monotributistas, a generadores de residuos vinculados a combustibles, para el pago de indemnizaciones de empleados municipales, el cambio de TISH por CAE y el incremento del uso del espacio aéreo).
Así fue aclarado por los bloques opositores, quienes se opusieron desde un primer momento a estos gravámenes. Cada uno de ellos sostuvo que se acompañaba con el voto, debido a que el oficialismo desistió de impulsar esas propuestas.
Diego Llorente/ Foto: Facundo Pardo