DEDICADA A CUIDAR A LOS CHICOS
¿Quién es Karina, la mujer que "estrenó" la Sputnik V en nuestra ciudad?
La primera trabajadora de la salud que se vacunó contra el coronavirus en Bariloche es enfermera desde hace 24 años. Actualmente, Karina Farías, es la jefa de Enfermería de Terapia Pediátrica del Hospital Zonal y deja su mayor esfuerzo en esa línea de batalla que transitan los más chiquitos.
“Estamos muy contentas de recibir la vacuna”, declaró minutos después de aplicarse la primera dosis. “Desde marzo estamos exponiéndonos para hacer frente a la pandemia y esto nos da tranquilidad”, señaló Karina, quien hoy se convirtió en la primera barilochense en vacunarse contra el coronavirus.
Sobre sus expectativas con la vacuna, Farías expuso que “estamos a favor de esta vacunación porque sabemos que es la manera de no llegar a estar en terapia intensiva de manera grave. En Río Negro fallecieron 12 trabajadores de salud con coronavirus, con la vacuna sabemos que si nos enfermamos va a ser más leve”.
El 20 de enero, la enfermera y sus compañeras de sector que se vacunaron esta mañana, recibirán la segunda dosis de la Sputnik V.
Durante la jornada y hasta el sábado se aplicarán las primeras 450 dosis que arribaron el lunes a Bariloche y que son parte de las 4.400 que fueron destinadas a Río Negro. En esta primera etapa, los primeros en vacunarse serán los trabajadores y trabajadoras de la salud del sector público y privado que se desempeñan en terapia intensiva y en laboratorios.
EL TRABAJO DE KARINA FARÍAS
“Ver que un nene que estuvo en terapia intensiva se recupera me llena el corazón”, dijo a El Cordillerano durante una entrevista que se le realizó cuando se celebró el Día de la Enfermera.
“Empecé a los 17 años como auxiliar, después hice la carrera de profesional y los últimos dos años en la Universidad del Comahue donde además, soy docente de Prácticas de Terapia Intensiva Pediátrica”, contó Karina respecto a su formación entre los pasillos del hospital y de la universidad pública.
Sobre el sector de terapia intensiva de la ciudad, valoró que “es la única unidad en Bariloche y sus alrededores, tenemos cuatro camas en terapia intensiva y el resto es en sala general”. Es por ello que aunque la gente tenga obra social, siempre llega allí con sus hijos.
Desde marzo las cosas se han complicado “todo el tiempo necesitamos una enfermera que se vista para estar en el sector de terapia y otra afuera que la asista para alcanzarle las cosas, el plantel es chico”. Son 14 en total y según Karina “es difícil conseguir personal que quiera trabajar en Pediatría y para que más o menos tomen la destreza necesaria, tienen que estar con prácticas como mínimo un año”.
Karina entra a las seis de la mañana al servicio y sale a las 15 horas. “Como somos pocas nos vamos turnando para comer”. Sobre la baja de compañeras se ha dado precisamente por contagios de COVID-19, dijo: “tuvimos que reemplazar a cinco en Neo, por suerte ya habían estado en el área porque es tan específica que no puede venir cualquier enfermera”. Ahora el hospital está colapsado “entonces ya estamos atendiendo pacientes mayores de 15 años porque no hay más lugar”.
MAMÁ Y ENFERMERA
Karina tiene dos hijas, una de 16 y otra de 24 años. “La primera la tuve de muy joven entonces estudié y trabajé siendo mamá”. Primero fui auxiliar y cuando nació trabajaba ya en el hospital. “Estuve muchos años en cuidados intermedios (UCI) y cuando quedé embarazada de mi segunda hija pedí el pase a Pediatría principalmente, porque no quería hacer mucha fuerza con los pacientes”.
PANDEMIA
Karina al ser consultada acerca de su trabajo durante la pandemia, respondió con un gran suspiro, “al principio fue muy difícil porque estábamos a la expectativa, trabajábamos más tiempo por no contar con tanto personal y además como no ganamos mucho, no nos queda otra que hacer guardias de manera permanente”.
“Ahora estamos trabajando el doble o el triple que en marzo, ha sido agotador porque hay que sostener las terapias intensivas con todo el equipo, ponerse el camisolín, la escafandra, el barbijo especial”. Tarea de protección que agota y sobre la que pierden la cuenta de la cantidad de veces que lo hacen por turno.
“Entubar un nene con todo eso puesto es una carga de adrenalina y responsabilidad enorme, hay días en los que salgo mareada de mi turno” compartió Karina, quien hoy se convirtió en la primera barilochense en vacunarse contra el COVID-19.
Fotos: Fabio Hernández