UNO DE LOS DILEMAS DE LA CIUDAD
Se develó la incógnita sobre cuántos autos hay en Bariloche
Sabido es que desde hace muchos años, con el crecimiento demográfico que ha tenido San Carlos de Bariloche, transitar por las calles de la ciudad se ha vuelto un caos difícil de resolver para las diferentes gestiones de gobierno municipal.
Las razones de ese caos pueden ser diversas, pero principalmente el número de vehículos particulares dentro del ejido siempre dio la sensación que es muy alto, y a eso hay que sumarle que en circunstancias normales, es enorme el flujo de rodados que se incrementa durante todo el año y principalmente en las temporadas de verano e invierno, con la llegada de los turistas.
Asimismo, un vicio contante en las últimas décadas de la vida barilochense ha sido la habilitación de colegios, gimnasios, hoteles y sanatorios sin playas de estacionamiento o con ellas, pero de tamaño exiguo. En general, se trata de espacios que convocan a una gran cantidad de personas, que obligatoriamente tienen que aparcar en las inmediaciones de cada lugar y que significan un conglomerado vehicular.
Como si fuera poco, en Bariloche hay innumerables calles estrechas y casi no existen arterias anchas (salvo escasas excepciones como Gallardo y Diagonal Capraro), el microcentro está aglutinado de actividades burocráticas como bancos y dependencias comunales, la avenida Bustillo carece de fluidez y aparecieron nuevos “cuello de botella” por falta de planificación y crecimiento poblacional, en sectores como en la zona del Alto donde el mejor ejemplo es lo que sucede a diario sobre Juan Herman y la rotonda de Changomás.
A este combo explosivo, hay que sumarle la innumerable cantidad de conductores irresponsables que realizan maniobras increíbles, que manejan bajo los efectos del alcohol, que estacionan en cualquier lado o simplemente, que fijan sus propias reglas viales. Desde ya, el control vehicular callejero siempre resulta insuficiente.
Sin embargo, retomando la incógnita que convoca a leer esta noticia, siempre ha habido una pregunta que ha sido durante años uno de los grandes enigmas de Bariloche. Y no hablamos de la cantidad de habitantes, sino de ¿cuántos autos hay en Bariloche?
Desde ya, que más allá de opiniones y flujos, El Cordillerano buscó un dato duro en el que ampararse. En ese sentido, el secretario de Hacienda de la Municipalidad, Diego Quintana, informó en el marco del tratamiento de la modificación de la ordenanza Fiscal y Tarifaria, el número preciso que responde a esta incógnita.
El funcionario sostuvo que en los registros económicos de la provincia de Río Negro, debido al pago de las patentes que se abonan a la Agencia de Recaudación Provincial, hay un total de 54.744 vehículos radicados en San Carlos de Bariloche y que tributan en este territorio.
Este valor, representa un 20% del total de rodados radicados en todo Río Negro y se calcula un valor automotor promedio de $430 mil pesos.
Al mismo tiempo, el impuesto promedio mensual que se abona en concepto de patentes, es de $1.700. Estos números dan una estimación aproximada, para sostener que el gobierno provincial recauda unos 93 millones de pesos por mes, por los autos que están registrados en Bariloche.
Donde no hay certezas, pero el número es claramente inferior y poco representativo, es sobre los coches que circulan a diario por las calles de la ciudad y que no están radicados aquí o que ya han cumplido con su tiempo de vida en lo que hace al pago de impuestos.
Diego Llorente