LA OPINIÓN DEL BLOQUE DE JSRN
Di Giácomo: “La criminalización del aborto nunca solucionó absolutamente nada”
El diputado nacional de Juntos Somos Río Negro (JSRN), Luis Di Giácomo, fue –naturalmente- parte del debate de proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, donde votó de manera positiva, y en diálogo con El Cordillerano, expresó su visión al respecto y cómo será el posicionamiento del bloque en la Cámara Alta del Congreso Nacional.
“Fue un debate muy intenso, en una jornada muy prolongada que además vino precedida de exposiciones importantes que se agregaron a las más de 800 que se habían realizado en 2018, con lo cual creo que hubo una información e intercambio muy fecundo, entre quienes estaban a favor y entre quienes estaban en contra, y con todos los elementos”, comentó.
“Nosotros desde Juntos, y hablo de la posición mía y la del senador Alberto Weretilneck, llegamos a la conclusión de acompañar este proyecto, porque desde el punto de vista jurídico es una propuesta absolutamente constitucional y viable de acuerdo a lo que estuvimos estudiando, también de acuerdo a las convenciones constitucionales. De eso no hay ninguna duda”, evaluó el funcionario.
“Desde el punto de vista sanitario -continuó- creemos que hay números suficientes que indican lo que significa la clandestinidad para el aborto, en las inseguridades, los problemas sanitarios que genera, los gastos que después se trasladan a la salud pública. Y desde el punto de vista penal, la criminalización del aborto, nunca solucionó absolutamente nada”, señaló.
“Entonces, lo que hicimos es una ley que no obliga a nadie a hacer nada, sino que permite a aquellas mujeres que antes de las 14 semanas del embarazo quieran pedir la interrupción, sin alegar motivo en particular, pero que tiene que ver con su derecho, con su vida, con las consecuencias que muchas veces esto tiene. No solo sobre sus cuerpos, sino también sobre la vida misma: la situación familiar, personal, la economía, el momento de la vida en que ese embarazo no deseado llega”, agregó.
Di Giácomo indicó que “todo esto fue puesto en la balanza” y opinó que “permitir abrir este derecho a las mujeres para que puedan cumplir con el mismo en condiciones de seguridad sanitaria, es algo que paradojalmente va a llevar a que haya una disminución de los abortos que se produzcan, porque la ley no solo habilita a que se pueda realizar la interrupción del embarazo, sino que además, le indica a los profesionales y a las instituciones, que tiene que haber una conserjería, un seguimiento y un asesoramiento”.
“Muchas veces al embarazo no deseado se llega, en la mayoría de los casos, por falta de información acerca de los métodos anticonceptivos, de educación sexual integral, porque también está conectado con ese fenómeno”, sostuvo.
Para el parlamentario, una vez que se sancione la norma, “sucederá, como en su momento pasó con la ley que habilitó el divorcio, o el matrimonio igualitario. Ninguna de estas leyes genera cambios en la sociedad para quien no quiere que cambien. Lo generan para todos aquellos que hasta hoy habían tenido que estar ocultos, eran discriminados y no podían atender su situación particular. Este es el avance que se dará con esta ley. Esta ley otorga derechos, y no obliga a nadie a hacer algo que esté en contra de su voluntad”.
Asimismo, garantizó el voto positivo de Weretilneck en el tratamiento en la Cámara de Senadores, aunque desconoce cuál será el resultado final, porque entiende que está muy pareja la votación y los posicionamientos al respecto y se debatirá hasta último momento.
“Hay gente que está en contra de esta iniciativa por cuestiones de orden religioso, de convicción fundamentalmente, lo cual es absolutamente respetable. Pero también es cierto que vivimos en una sociedad donde los cambios son cada vez más intensos o más rápidos. Esto sucede en todos los sentidos: en el lenguaje, la cultura, en la economía, en la forma de vida; y estos cambios tienen que ser atendidos por quienes van legislando y vamos fijando lo que se puede y no se puede hacer”, insistió Di Giácomo.
“Todo este tipo de cuestiones hay que discutirlas, debatirlas y cuando se les pone palabras, se puede llegar a consensos. Hay gente que va a estar en desacuerdo y tiene sus argumentos. Pero hay otra gente que está en desacuerdo porque tiene sus negocios. Esta situación de clandestinidad, también hace que haya todo tipo de negocios detrás de estas situaciones”, concluyó.
Diego Llorente