LOS SORPRENDIERON CON UN CARGAMENTO MILLONARIO
Confirmaron condenas a narcos que traían cocaína a Bariloche
La Sala II de la Cámara de Casación Penal rechazó los recursos planteados por los defensores de varios sujetos que resultaron condenados a diversas penas tras ser sorprendidos mientras trasladaban un millonario cargamento de cocaína desde Buenos Aires hasta Bariloche.
En mayo de 2018, un control rutinario de la Policía de La Pampa detuvo la circulación de un vehículo con cuatro personas a bordo -dos eran menores de edad- que lucían nerviosas y manipulaban sus teléfonos celulares. Apenas minutos después otro vehículo arribó al puesto de control y la actitud de los dos pasajeros también despertó sospechas en los uniformados que trabajaban en el lugar.
Mientras los identificaban y requisaban los vehículos, Tupak, un perro adiestrado en la detección de narcóticos, señaló con insistencia el tubo de gas de uno de los automóviles, que estaba desconectado y visiblemente adulterado.
El resultado del procedimiento fue el hallazgo de unos diez kilos de cocaína, valuada por entonces en más de cinco millones de pesos, que trasladaban desde Buenos Aires y con destino final a Bariloche, según pudo acreditar la investigación con la que se logró la condena de cuatro personas.
Ahora, la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Guillermo Yacobucci, Alejandro Slokar y Carlos Mahiques, confirmaron las condenas de Néstor Vázquez, Carlos Enrique Lannegrasse, Cristianino Francisco Escobar Carrera y Leonardo Fabio Cano Villalba.
Los nombrados habían sido condenados en noviembre de 2018 por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Pampa, que impuso nueve años de prisión a Vázquez pero se la unificó con una condena anterior en la pena única de once años; ocho años a Escobar Carrera y Lannegrasse y cinco años y dos meses para Cano Villalba.
Según las constancias del expediente el caso comenzó en un control policial rutinario de la Policía de La Pampa en el denominado Puente Dique, sobre la Ruta 151. Tras notar actitudes sospechosas en los ciudadanos argentinos y paraguayos que se desplazaban en los dos vehículos, los uniformados dieron intervención a la inspección del perro Tupak, que detectó la sustancia prohibida en el interior de un tubo de gas. Como parte del procedimiento las autoridades lograron secuestrar diez kilos de cocaína, varios teléfonos celulares y unos catorce mil pesos en efectivo.
Las autoridades labraron las actas correspondientes al procedimiento y destacaron que en el primero de los vehículos detenidos viajaban cuatro personas -dos de ellas menores de edad y con vínculos familiares entre sí- y que ante la intervención policial mostraron cierta incomodidad y nerviosismo. Instantes después ingresó otro vehículo al Puesto Caminero, con otros dos individuos a bordo, que también se mostraron nerviosos. Según consignan las actas policiales, en el primer auto el perro no detectó la presencia de estupefacientes, pero sí en el segundo, mientras las personas involucradas comenzaban a recriminarse e inculparse unos a otros.
Comenzada la investigación se logró vincular a los responsables del cargamento y a partir de la inspección a los aparatos de telefonía celular que secuestraron las autoridades, lograron verificar que el cargamento de droga, valuado en ese entonces en cinco millones de pesos, tenía como origen algún punto desconocido de la Provincia de Buenos Aires y como destino final, Bariloche.
Lo sustancial de los planteos defensivos que analizó la Sala II de Casación Penal, estaba vinculado a la ausencia de una orden de allanamiento y requisa sobre los vehículos, sosteniendo en apretada síntesis que "el accionar policial invalidó sin legitimidad alguna la esfera de intimidad de las personas involucradas".
Mariano Colombo