2020-11-23

PUSO FIN AL PROLONGADO PARÉNTESIS

Caelica tuvo su gran noche

La banda que lidera el sueco Rob Nylén cerró el primer ciclo de conciertos vía streaming que ideara La Cueva Producciones. Rock & y pop de factura elegante, letras en inglés y un par de argumentos muy contundentes.

No se planeó así pero finalmente, la participación de Caelica en el ciclo de La Cueva Producciones coincidió con el Día de la Música, gran manera de celebrar y de marcar el final de una iniciativa que nació con la única seguridad del riesgo. Canciones rock & pop, algunas reminiscencias del country estadounidense y una cuidada estética sonora que se llevó de maravillas con la puesta en escena. Cálida manera de acompañar el anochecer del domingo.

Para la banda que lidera el sueco Rob Nylén (segunda guitarra, voz y coros) no era un concierto más. En realidad, su participación en el cronograma de presentaciones debió concretarse varias semanas antes pero el huésped menos deseado de 2020 visitó la formación con un gran sentido de la inoportunidad. Como consecuencia, las ganas continuaron contenidas hasta que llegó el momento. Aunque vía streaming, el show fue el primero en vivo que daba la banda desde el último verano y además, implicaba el debut de su nueva cantante: Regina Salas.


Gran debut de Regina Salas en la voz de Caelica. Detrás, Santiago Rey. (Foto: Viri Bob)

Si hubo nervios, nadie se dio cuenta. La voz de Caelica se exhibió con soltura y después supimos el porqué. Como fue costumbre durante el ciclo, la música se alternó con momentos de entrevistas a cargo de Viri Bob, conductora de los sucesivos espacios. Resulta que la flamante incorporación viene del teatro musical, de manera que los escenarios no son para nada extraños en su trayectoria como artista.

Las cosas fueron de menor a mayor en cuanto a intensidad. La lista de temas abrió con “Blank page”, una exhortación a “volver a nacer” y vivir “con más tranquilidad”, según introdujo Salas. Hay que recordar que todas las canciones de Caelica son de autoría de Nylén con letras en inglés, aunque hace una década que el nórdico reside entre nosotros. La forma en que más incursiona la banda es la canción rock cercana al pop, sin mayores complicaciones estructurales.

El costado más áspero de la banda proviene del aporte de Mariano “Cuchi” Barrientos, cuyo apellido es sinónimo de rock en Bariloche. Con un sonido particular, su guitarra es la que puntea entre las estrofas que vocaliza la joven cantante, además de entenderse de maravillas con la que empuña Nylén. El bajo muy presente de Leo Ramos y la batería de Santiago Rey, aportan la sólida base que insufla comodidad al andamiaje “caélico”.

Vivencias comunes

Si bien ya se contó en El Cordillerano en otras oportunidades, quizás haga faltar recordar que el nombre de la banda no hace referencia a influencia gaélica alguna. No hay nada en el rock & pop de Caelica que remita a la cultura irlandesa o celta. Aquí, el propósito es compartir vivencias por las que todos y todas atravesamos alguna vez, además de poner en común algunas reflexiones, desde la particular experiencia de un sueco que eligió vivir a orillas del Nahuel Huapi.

En “Anyone”, la letra habla de la necesidad de “romper estructuras” y de “querer ser”, como postura de autoafirmación. Los coros a tres voces  (Salas, Nylén y Barrientos) suman climas que abrigan a la música. En dos oportunidades, el fundador de la banda asumió la primera voz, para imprimir tono más intimista. Las atmósferas se redondearon con el intenso trabajo de las cámaras que dispuso La Cueva Producciones.

A medida que avanzaba la hora del show, también la velocidad tomaba impulso. Con “Ever changing live” se pudo bailar, si fuera la intención. La voz de Salas y la primera guitarra, encendidas. Con razón, la multitud de comentarios que podían leerse en el Facebook Live de La Cueva Producciones celebraba la calidad de imagen y sonido. Además, se ve que la cantante posee hinchada propia porque la mayoría de los saludos fueron para ella.

El tramo final se conformó con “Center of the univers”, “Free woman” y “I’m coming home”, con guiños a la estética de los 70 marca Creedence, Dylan y hasta Pink Floyd. El ciclo de La Cueva Producciones hizo gala de producirse auténticamente en vivo, en tiempos en que las transmisiones suelen promocionarse así aunque los shows estén previamente registrados. Como para que no quedaran duras, Caelica tuvo que arrancar tres veces la última canción, de tanto que desbordaba su entusiasmo. Cierre caliente que clausuró con elegancia un paréntesis que se había estirado más de la cuenta.

Adrián Moyano

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