2020-10-28

EL MEDICAMENTO NO ESTÁ APROBADO EN RÍO NEGRO

El Ibuprofeno inhalado y el uso compasivo ampliado

El farmacéutico Fernando Javier Gómez, enmarca su profesión dentro del humanismo y explicó las bondades del Ibuprofeno inhalado para ayudar a mejorar en su respiración a los pacientes que se contagian de coronavirus. El profesional, residente en Junín de los Andes, es formulista y elabora el medicamento bajo estricta receta médica. Además se entrega en forma gratuita. Asegura que la mejora es notable en todos los casos en que se aplicó el remedio.   

El especialista se recibió en 1984 en la UBA, es formulista de medicamentos hace 26 años, y reside en Junín de los Andes desde hace 18. Explicó que se trata de “una modificación química del Ibuprofeno que todo el mundo conoce de venta libre, que a través de una reacción ácido base lo convertimos en un Ibuprofeno soluble en agua, es una reacción larga, pero de complejidad media, dura 17 horas”.

Gómez realizó declaraciones a través de El Cordillerano Radio (93.7). Allí manifestó que “se concentra en un mililitro, 50 miligramos y eso hace posible que sea nebulizado y que llegue a las vías respiratorias, inclusive a los alveólos, a lo más profundo, que cumpla la función que tiene que es desinflamar”.

El coronavirus en ciertas personas transcurre de manera leve, pero en muchas surge un compromiso respiratorio, “se desata lo que en medicina se llama una tormenta de citoquinas, que son unas sustancias que producimos nosotros mismos para activar nuestras defensas. Eso trae aparejado una inflamación que puede ser leve, moderada o severa y se deja de saturar, de tener oxígeno en sangre, esto impide respirar con normalidad y eso hace que el paciente con COVID positivo termine en un respirador”, indicó.

Agregó el profesional al respecto que “allí es donde el Ibuprofenato de sodio evita la llegada al respirador, desinflama completamente los bronquios, entre 24 a 72 horas el paciente está saturando normalmente. El tratamiento lo hacés en tu casa con un respirador común, ya sea ultrasónico o de pistón y evita saturar el sistema de camas de terapia intensiva”.

Sobre cuándo se va a recetar dijo que “en Neuquén, como creo en Río Negro los Ministerios de Salud no lo recomiendan, pero existe algo que es fundamental que es la capacidad que tiene el médico de informarse, el poder de observación del médico es muy importante, hay que tenerlo muy en cuenta y cuando lo comienzan a utilizar, cuando no hay otros recursos más para una persona que no tiene cama y se está ahogando, se ve el resultado. Entonces por lo que llamamos uso compasivo, el médico lo prescribe y nosotros con esa receta lo preparamos. Estas son relaciones milenarias entre médico y farmacéuticos. El primero es el experto en terapia, el que decide cómo curarla y nosotros somos sus aliados”.

Resumió Gómez que “hace 26 años que hago fórmulas magistrales, tengo 36 años de carrera y muchos médicos investigan, se interesan y se contactan con colegas de otras jurisdicciones donde el Ibuprofeno está aprobado. El uso compasivo existe y es esa relación que existente entre paciente, médico y farmacéutico, después está el uso compasivo ampliado que es el que permite distender esta presión que tienen estos médicos que lo usan o los farmacéuticos que lo preparamos”.

El medicamento se entrega por uso compasivo gratuitamente, no es venta. Es un remedio que se llama medicación huérfana, porque no tiene ni aprobación de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica), ni aún estudios que lo avalen, “pero el uso muestra que da resultados más que satisfactorios, por eso yo creo que con esto no se puede lucrar en una pandemia. Sería una actitud miserable”, señaló.

Por último Javier Gómez con la finalidad que la gente comprenda, mencionó que “esta es una reacción que involucra 4 elementos, el Ibuprofeno, el Bicarbonato de sodio, agua y sal, con eso se hace la solución fisiológica y entre el Ibuprofeno y el Bicarbonato se produce la reacción, son elementos, 4 drogas que están aprobadas absolutamente por la ANMAT, además somos expertos porque la facultad nos preparó para esto. Ya son más de 150.000 aplicaciones que se llevaron a cabo y todas con resultados beneficiosos, con pacientes recuperados. No es un preventivo, es una herramienta más que los farmacéuticos preparadores le ofrecemos a los médicos”.

Juan Carlos Montiel

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