“AUNQUE SEA QUE PASE Y ME LO DEJE ESCONDIDO AFUERA”
Pidió al ladrón que le devuelva el regalo de su amigo fallecido: “hay cosas que no tienen precio”
Violentaron una ventana en una vivienda de calle Los Muérdagos, el pasado viernes a plena luz del día, y se llevaron varios objetos. El damnificado se mostró muy preocupado por el horario en que sucedió el robo, ya que había vecinos en sus casas y nadie vio ni escuchó nada. Lo que más lamenta son las cosas de gran valor sentimental, como fotos familiares y el cuchillo de su amigo ya fallecido.
El pasado viernes, en calle Los Muérdagos al 300, un vecino de Bariloche sufrió el robo de varias de sus pertenencias, cuando autores ignorados ingresaron barreteando una ventana del frente de la vivienda y se hicieron con varios elementos.
La víctima del robo relató a El Cordillerano que el pasado viernes, cerca de las cuatro y media de la tarde, salió con sus hijos a la playa y cuando regresó se encontró con la ventana rota y toda la casa revuelta.
“Volví a las siete menos veinte de la tarde, apenas dos horas estuve afuera, fui y vine”, dijo asombrado.
Además detalló que los ladrones se llevaron dos computadoras y dos teléfonos celulares, entre otros objetos. “En realidad son cosas con mucho valor afectivo, las computadoras tenían muchos trabajos guardados, capaz después podés reponer el equipo pero tenías años de laburo adentro. Los celulares tenían muchas fotos familiares”, dijo lamentándose.
En este contexto contó que de las cosas que se llevaron, lo que más congoja le provoca es un cuchillo que le pertenecía a un amigo que desafortunadamente ya falleció.
“Lo que más me duele es que hace unos años murió un amigo y su familia me regaló un cuchillo que era de una colección de él, la verdad es lo que más lamento de lo que me robaron”, expresó con tono de angustia.
Sobre esto agregó que su amigo hace un tiempo se enfermó de cáncer y tuvo que viajar a Buenos Aires para hacer un tratamiento. “En la etapa de recuperación y estudios, en una de sus mejorías, se fue hasta San Telmo a buscar a un hombre que hace mucho años le había hecho un cuchillo, lo encontró y se hizo otro”.
“Mi amigo no se recuperó y falleció, nunca usó el cuchillo y su familia decidió regalármelo a mí, ahora siento una culpa que me quiero matar”, agregó muy triste.
A pesar de esto el damnificado todavía mantiene vivas las esperanzas de poder recuperar el objeto. “Aunque sea que el ladrón pase y me lo deje escondido en algún lugar, hasta lo puedo llegar a pagar, hay cosas que no tienen valor”, aseveró.
Otra de los puntos en que hizo hincapié el vecino fue lo llamativo del horario en que se perpetró el robo, a plena luz del día y con vecinos en las viviendas contiguas.
“Uno cree que está protegido porque hay vecinos todo el tiempo y pasa gente por la calle, pero nadie escuchó ni vio nada”, indicó.