LE PROVOCÓ LA PÉRDIDA DE UN OJO
Pidieron declarar responsable a un agente penitenciario por las lesiones de un recluso
El fiscal Guillermo Lista y la abogada querellante Marina Schifrin reclamaron la declaración de responsabilidad de un agente del Servicio Penitenciario Provincial, por haberle provocado lesiones de carácter grave al interno Lucas Maximiliano Bascur, en el marco de una intervención que se dio en el Penal 3, ante una reyerta entre reclusos. Si lo declaran culpable, se abrirá una nueva instancia para determinar la pena.
El agente del Servicio Penitenciario Provincial Pablo Riffo (37) podría ser declarado responsable por el delito de lesiones graves, si el juez Gregor Joos hace lugar a los planteos del fiscal y de la querella, al terminar el juicio oral que se desarrolló durante tres jornadas en los tribunales locales. Si así resulta, se abrirá una nueva audiencia oral en la que las partes discutirán la pena a imponer.
Le atribuyeron los delitos de lesiones graves e incumplimiento de los deberes de funcionario público, a consecuencia de haber omitido los reglamentos policiales y efectuado un disparo sin las precauciones pertinentes, en el marco de una refriega entre los detenidos alojados en el Penal 3. Dos postas de goma impactaron sobre Lucas Maximiliano Bascur y le produjeron lesiones de carácter grave, con debilitación permanente en el sentido de la vista y deformación permanente del rostro.
Según la acusación del representante del Ministerio Público Fiscal, el hecho se produjo el 2 de mayo de 2016 en horas de la tarde, cuando los internos del pabellón 1 se encontraban en un recreo en el
patio del Establecimiento Penitenciario 3 de la ciudad y se produjo un enfrentamiento que se trasladó hasta el pasillo que conecta las cuatro celdas de la sección.
En ese contexto de violencia generalizada, se dio intervención al CIEP –Cuerpo de Intervenciones Especiales Penitenciario–, integrando el grupo el acusado en calidad de escopetero, portando una escopeta calibre 12 con cartuchos de estruendo y antitumulto. Así fue que, según la Fiscalía, a una distancia de menos de diez metros y de frente, efectuó varios disparos de manera directa, sin rebote, provocando que las postas que alcanzaron al interno Claudio Maximiliano Bascur lo lesionaran gravemente. En concreto, una posta habría alcanzado el ojo izquierdo del detenido, provocando el estallido del globo ocular y la consecuente pérdida del órgano, y otra terminó alojándose en la mejilla del sujeto, lo que motivó una intervención quirúrgica para su extracción.
En el marco de su alegato final, el fiscal Lista mencionó los relatos de quienes fueron testigos y víctimas de ese procedimiento identificando quienes lo protagonizaron y los roles que desempeñaron. "Evidentemente estos testimonios dan por acreditada la teoría del caso de la fiscalía, tal como se comprometió" y agregó: "Se pretende justificar esta acción, pero fue una situación fuera de control y de todo reglamento".
Lista resumió que no pudo probarse una de las hipótesis que intentó introducir la defensa en relación al hecho, apuntando que no se acreditó que las lesiones sufridas por Bascur hayan sido producto de la
pelea entre los internos. "Se han verificado las diferentes lesiones recibidas por las víctimas en esa jornada y todas ellas son producto de la utilización de proyectiles de posta de goma. En ningún caso se constató alguna relacionada con el uso de un arma blanca tipo lanza", señaló y concluyó: "No nos podemos apartar del paradigma constitucional, en cuyo artículo 18 nos exhorta y debe estar presente en la legislación que nos rige, ‘las cárceles deben ser para re adaptación y no para castigo. El uso de este tipo de armas semi letales en estos ámbitos y en condiciones particulares, de ninguna manera puede permitirse que sea el primer recurso a utilizar. Hay otros métodos previstos por el reglamento’".
La abogada por la querella, Marina Schifrin, adhirió a la solicitud de la fiscalía en relación a la declaración de responsabilidad, aportando elementos de la valoración de la prueba que se produjo en juicio. En tanto que los defensores particulares, Estanislao Cazaux y Pablo Calello, solicitaron la
absolución de su pupilo señalando que "las variaciones que se han realizado sobre la acusación han ido cambiando y no se pudo acreditar en este debate que la víctima perdió el ojo de la forma en que lo plantean las partes acusadoras. No han podido derribar la teoría del caso de la explosión del lóbulo ocular por algún otro elemento que no tenga que ver con una posta de goma", expresaron entre otros conceptos.
El acusado, haciendo uso de la última palabra, manifestó su inocencia y pidió justicia, por este hecho que lleva más de cuatro años. Sumó a ello que no se preparó para estar en ese lugar (“el banquillo de los acusados”), sino para llevar adelante su trabajo.
Mariano Colombo