LACUSTRES, PREOCUPADOS POR LA VUELTA
“Los protocolos son complicados, similares a los de un colectivo de larga distancia”
Sergio Santibáñez, del Sindicato Obreros Marítimos Unidos (SOMU), dialogó con El Cordillerano sobre el sector que representa, que tiene ciertas particularidades.
“Somos representantes de los marineros de la zona lacustre: Bariloche, San Martín, Villa La Angostura”, explicó, para luego señalar que la actividad está considerada “esencial”, pero, como en esta parte del territorio se encuentra íntimamente vinculada al turismo, no la pueden desarrollar. “A nadie le gusta cobrar el sueldo desde la casa; queremos salir a trabajar”, sostuvo.
Asimismo, se refirió a los enlaces que conllevan sus tareas: “Nuestra labor se relaciona con otras. Llevamos a la gente en barco hasta un lugar, ahí los compañeros choferes la transportan por tierra, y luego los gastronómicos la reciben en el hotel… es una cadena”.
“Necesitamos que empiecen a llegar personas”, afirmó, aunque aclaró que, luego de que se reabran las puertas de Bariloche, comenzará, para los representados por el gremio, otro inconveniente: “Estamos preocupados, porque, una vez que el turismo arribe, no sabemos si vamos a volver a navegar”, apuntó.
“Los protocolos que se tienen que implementar son complicados, similares a los de un colectivo de larga distancia”, contó.
Si se tiene en cuenta que la reglamentación se tendría que aplicar sobre gente que va en una embarcación, las dificultades se incrementan en forma notable. “Nuestra preocupación es esa…”, suspiró.
Además, en caso de que se lograra aplicar un protocolo definido (detalló que ya hay propuestas en las que trabajan diferentes empresas, Parques Nacionales y Nación), luego estaría la dificultad de que la actividad fuera rentable. Porque si una compañía turística redujera a la mitad, o menos, la cantidad de embarcados, “iría a pérdida”. Habría que tratar, entonces, de conseguir excepciones en pagos de impuestos o, incluso, en lo que hace al combustible… Cualquier posibilidad es bienvenida para un sector que, más allá de que regresen los visitantes, necesita “que los barcos puedan salir a navegar”.
Christian Masello