En la Feria Antú agasajaron a los más chiquitos por su día
La Feria Antú de calle Onelli preparó para el sábado una hermosa sorpresa tanto para los clientes como para quienes pasaban por allí. Son aproximadamente 50 feriantes, de los cuales 30 han retornado a sus puestos y esperan que poco a poco las ventas mejoren.
Mucha fue la gente que circulaba por los pasillos, buscando algún regalo para el Día de la Niñez y se encontraban con presentes, turrones, chupetines, caramelos y un algodón de azúcar que se iban comiendo de regreso a sus hogares. Insumos que reunieron entre todos los feriantes, incluso un grupo de mujeres elaboró magdalenas para sumar.
Graciela Álvarez los invitaba a ingresar y manteniendo los cuidados de higiene y distanciamiento social establecidos, agasajaban a los clientes.
“Para todas las fiestas organizamos algo, esta vez dejamos de lado los sorteos y otras actividades y decidimos que sea solo algo al paso para cuidarnos y cuidar a la gente”, dijo.
El algodón de azúcar fue el más pedido. (Foto gentileza Víctor Sachs)
En noviembre próximo la Antú cumplirá diez años y si ya en ese momento está permitido, organizarán un gran festejo abierto a la comunidad.
Desde que se habilitaron los comercios de 10 a 16 horas que ellos retornaron a sus puestos, “con muchísimos recaudos, todavía la mayoría no cuelga la ropa exhibiéndola en los pasillos porque si llegamos a tener a alguien que se contagie, perderíamos de trabajar por dos semanas” comentó.
Gente de diferentes barrios de la ciudad se acerca en busca de prendas deportivas, de abrigo y muchos otros productos que allí ofrecen “incluso nos mandaban mucho turismo” dijo Graciela.
Los pueden encontrar de lunes a sábado de 10 a 19 horas. Como en todos lados, solo se puede ingresar luego de haberse higienizado las manos con el alcohol que allí ofrecen.
Susana Alegría