Una familia sorprendió a los chicos del barrio con chocolate y cosas ricas
Son muchos los grupos solidarios que el viernes y sábado pasado se acercaron a diferentes barrios para entregar un presente a los más chiquitos pero además hay acciones solitarias que llenan de esperanza.
Este es el caso de Carlos Álvarez, un vecino del barrio Seis Manzanas que decidió junto a sus hijas y nietos, apostarse en la vereda de su hogar para dar un vaso de chocolatada y facturas a todos los chicos y chicas que por allí pasaran.
Situaciones que además de estar cargadas de cariño por el prójimo, significan una gran enseñanza para su familia, porque quien se cría viviendo estas acciones, raro sería que no lo imitara en un futuro.
“Es la primera vez que lo hacemos y surgió de la nada, solo teníamos leche y chocolate y la verdad que aunque me dio mucha vergüenza, fui a contarles y pedirles algunas cosas a las panaderías del barrio” dijo.
Los ve pasar a diario y pensó entonces, por qué no darles una sonrisa “empezamos al mediodía porque estaba muy frío el clima y había nevado un poco” aclaró.
Se fue corriendo la voz en pocos minutos por lo que entregaron aproximadamente 120 vasos de chocolate caliente “gracias a Dios todos los que visité sumaron, por eso quiero agradecerles a Don Victorio, Florema y al comercio de Miguel”. También el cafetero de la calle Elordi, Roberto Morales, al enterarse sumó bolsas con golosinas y globos.
Carlos, muy emocionado, mencionó la colaboración de sus hijas y nietas “trabajaron mucho y con la mejor onda, todos quedamos tan entusiasmados que queremos repetirlo en algún momento” dijo. Ellas alquilaron disfraces para sumar un poco de humor y color a la entrega.
Acciones dignas de mencionar, porque es sabido que la solidaridad contagia y mucho.
Susana Alegría / Fotos: Facundo Pardo