2020-07-16

Ingeniero barilochense diseñó un germicida ultravioleta con la intención de donarlo al Hospital Zonal

Es sabido que las capacidades humanas en nuestra ciudad relacionadas a la tecnología, son de un alto nivel, en esta oportunidad se ha desarrollado un Germicida Ultravioleta 360º y apenas se logre el contacto con las autoridades correspondientes, será donado e instalado en el Hospital Zonal. Asimismo, los fabricantes sumarán a la entrega dos dispensadores de pie de alcohol en gel diseñados y armados por ellos. Además ha sido enviado el proyecto a la gobernadora Arabela Carreras para encontrar las vías de financiar la fabricación de otros similares, puesto que el costo de este prototipo, ha sido cubierto en su totalidad por el ingeniero que lo diseñó.

 Este dispositivo fue realizado íntegramente en Bariloche, basado en bibliografía de Nebraska Medicine. El ingeniero electrónico Francisco Javier Tscherig contó a El Cordillerano cómo surgió la idea y los pasos que fue siguiendo para llegar al producto final.

“Un profesional que tiene un consultorio odontológico me comentó que había visto unos equipos de desinfección que se estaban utilizando en Europa a través de radiación ultravioleta para combatir el COVID-19”, dijo. Luego de llegada la inquietud, Francisco comenzó la etapa de investigación “hay mucha información en internet, pero poco con bibliografía trazable y así llegué a la institución de Nebraska”. Allí escaseaban en ese momento las mascarillas N95, querían reutilizarlas de alguna manera “luego de muchas pruebas con equipos ya existentes, vieron que era efectivo con este tipo de lámparas”. Realizadas las consultas correspondientes, la respuesta fue que este momento no era el adecuado para desarrollar el proyecto de Francisco, pero él decidió hacerlo de todas maneras.

“Para mí sí era el momento porque hay que ayudar a combatir el virus de alguna manera, me dije si en otros lugares del mundo la hacen ¿Por qué nosotros no?”, y así fue como puso manos a la obra.

Como Francisco se especializa en la rama de electrónica pidió ayuda a su hermano Luciano “él hacía soldaduras muy puntuales para el reactor nuclear investigación NUR de Argelia, en una empresa tercerizada por INVAP, entonces era la persona indicada para realizar la estructura y mecánica”.

Fueron comprando de su bolsillo los materiales necesarios y luego de pruebas y errores finalmente dieron en la tecla. “Equipos similares en otros países están arriba de los cien mil euros, en Argentina aproximadamente cuesta 80 mil pesos” detalló.

Como el aparato no está destinado al uso en personas, no requirió de la autorización de ningún organismo “la idea es esterilizar un ambiente, consultorios o espacios donde se están haciendo pruebas de COVID-19 o elementos de protección”.

El sistema de uso es muy simple, en el caso de un consultorio, se debería dejar alrededor de media hora entre paciente y paciente y en ese tiempo, se enciende el aparato para desinfectar. “Por eso la electrónica se desarrolló para que cuando haya una persona presente no funcione”.

“En el hospital se podría destinar un espacio para colgar sábanas, camisolines y máscaras que han estado en contacto directo con el virus para que se desinfecte todo y se pueda reutilizar en muy poco tiempo”. Este tipo de eliminación germicida actúa sobre hongos, bacterias y virus resistentes al cloro.

Ahora está esperando la respuesta del director del Hospital Zonal para la instalación, sumando los sistemas mecánicos de dispensadores de pie de alcohol en gel que diseñaron. “Lo que me gustaría es que uno de estos vaya a la zona de internación de neonatología y otro a la misma área del HPR”.

El ingeniero además hizo llegar a la gobernadora la propuesta de obtener fondos para continuar fabricando estos equipos “me parece que es muy útil para el sistema de Salud” afirmó. “Lo ideal sería que acepten ponerlos a prueba porque están hechos de la forma más simple que hemos podido lograr”.

En estos tiempos de pandemia no ha pensado aún en el patentamiento del equipo, solo intenciones de sumar un granito de arena en el combate del virus. “Ha pasado ya pruebas de funcionamiento a lo largo de un mes donde no hemos tenido más errores sobre todo con la electrónica, encendido, activación y censado”. Informó que las pruebas con respecto a la eliminación del virus son simples de comprobar.

El aparato

Cuenta con una estructura totalmente metálica con disyuntor diferencial para proteger a personas y animales, cuatro ruedas y manija para el traslado, una altura de 120cm, dos sensores del tipo PIR para desactivar la iluminación cuando se acerca una personal al dispositivo en funcionamiento. Asimismo, posee cinco botones y una pantalla LCD para realizar la programación de la dosis y piezoeléctrico para avisos sonoros. Las lámparas germicidas ultravioletas están normalizadas bajo IRAM/ISO.

Además, se incorporó electrónica para que el dispositivo no emita interferencias hacia la red eléctrica.

El dispositivo permitirá la desinfección de la zona de trabajo útil (a la altura de por ejemplo escritorios, sillas, con una altura máxima de 1.20 metros). Se sugiere tener una dosis mínima para una limpieza efectiva de 300 mJ/cm2 y con este equipo se lograría esa dosis en 15 a 30 minutos.

La radiación ultravioleta proporciona una inactivación de los microorganismos mediante un proceso físico. Cuando las bacterias y los virus (como el COVID-19) se expongan a las longitudes de onda de los tubos que utilizan, se vuelven incapaces de reproducirse e infectar. Este equipo es útil para combatir patógenos resistentes al cloro. Lo que aporta un bonus extra, mejorando las condiciones en conjunto con la habitual limpieza con lavandina.


 En la imagen se pueden apreciar además los dos dispensadores de pie de alcohol en gel.

 
Trayectoria

El ingeniero electrónico Francisco Javier Tscherig desde el año 2016 trabaja en la empresa Alta Tecnología Telecomunicaciones y Sistemas (ALTEC S.E.) en el área de Fábrica, ejerciendo como tutor de Pasantías de colegios secundarios y lleva más de 5.500 dispositivos reparados en su labor de especialista tecnológico.

En los años 2014 y 2015 presentó prototipos en la semana del Emprendedor tecnológico de Río Negro y en el 2018 un proyecto de balizamiento industrial, el que quedó entre los mejores proyectos de Argentina, por lo que se presentó en Innova 2018 en Buenos Aires.

Además, diseñó un proyecto para medir indirectamente la densidad de un fluido en función de la radiación, para un ingeniero aeroespacial y las mediciones de laboratorio del primer generador eólico Darrieus Troposkien adaptado para vientos patagónicos con el acompañamiento del Msc. Ing. Carlos Labriola.

En diciembre del 2019 dictó un curso/taller de riesgos eléctricos en el hogar y práctica de RCP a personas que sufrieron descargas eléctricas. Por esto fue auspiciado por ALTEC SE, Protección Civil, Ciencia y Tecnología de RN, Punto Digital y el municipio de Bariloche.

 

Por Susana Alegría

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