2020-07-15

Desde la Terminal hasta el Centro Cívico, Bariloche hizo oir el pedido por la Ley de Emergencia Turística

Bajo la consigna “Turismo somos todos” empresarios y trabajadores de distintos sectores que componen la actividad turística en la ciudad realizaron una masiva movilización, en consonancia con la convocatoria a nivel nacional por una Ley de Emergencia Turística. Pese a que las disposiciones indican que los vuelos se retomarían en septiembre, el sector turístico mira con desconcierto la reactivación de su actividad.

La concentración comenzó a las 10.30 en el playón de la terminal de trenes de esta ciudad. Desde allí, los participantes, su gran mayoría en vehículos de transporte turístico como colectivos y combis, realizaron una caravana hasta el Centro Cívico de la ciudad. La convocatoria fue masiva y estuvieron presentes empresarios y agencieros turísticos, así como guías, trabajadores gastronómicos, instructores de esquí, entre otros. A la caravana, también se sumaron algunos taxistas que también colocaron carteles que pedían por la Ley de Emergencia Turística en sus vehículos.

Previo al inicio de la caravana, Omar Herrera, de la agencia Turiacción, dialogó con este medio y señaló: “todos vivimos del turismo, esto no es político, es una realidad económica y social que el turismo en Bariloche se está muriendo”. Herrera destacó que su pedido se centra en “poder trabajar” y que no es su intención “vivir de la asistencia”. En esta línea, indicó: “es una situación muy crítica y muy triste, yo tengo colegas que tienen una única camioneta de transporte que es el sustento de sus hogares y están sin trabajar hace cuatro meses. Muchos están muy deprimidos, vendiendo lo que pueden, porque hay que sostener una casa. Nosotros producimos trabajo y es muy difícil. Somos laburantes, no estamos en contra del gobierno nacional, pero nos tienen que escuchar porque es una necesidad clara”.

Cerca de las 11 horas, la caravana ya se encontraba en el Centro Cívico, donde mediante un megáfono, pudieron expresarse varios de los presentes. El pedido por la Ley de Emergencia Turística data ya desde el inicio de la pandemia. El sector reclama un serio abordaje de la problemática, la urgente aprobación de la Ley y medidas concretas de auxilio para la actividad que más sufre la pandemia y tardará más tiempo en reactivarse.

Martín García y Anahí Mendez son guías de turismo, que trabajan desde hace casi 30 años en el rubro. Presentes y acompañanado el reclamo, señalaron: “esta situación nos está arruinando a todo, el turismo es una industria muy importante para el país y lo están dejando morir. La gente está perdiendo sus vehículos, sus alquileres, sus casas. Es una situación de punto límite. Todo se viene abajo, la economía de Bariloche está parada. Necesitamos la Ley de Emergencia con una respuesta inmediata, porque el principal recurso de Bariloche es el turismo”.

Hoy se cumplen cuatro meses desde el parate total de gran parte de las actividades, en particular de quienes se dedican a la realización de excursiones y traslado de pasajeros. “Como todos saben el 15 de marzo empezaron a cerrarse los Parques Nacionales, con lo cual la operación ya comenzó a limitarse. El 16 de marzo fue el último día de excursión y de ahí empezó todo el proceso que nos llevó a estar en aislamiento. Desde ese día el destino esta sin actividad, con una proyección muy difícil. Ninguno de nosotros quiere romper las reglas del distanciamiento social, pero necesitamos es una proyección a futuro. Si pensamos que los vuelos se van a empezar a abrir en septiembre, pensemos que el ingreso de gente no va a hacer hasta noviembre/diciembre. Hasta enero o febrero quizás tengamos una rotación mínima de turismo, con lo cual la recuperación económica va a ser muy compleja” señaló Silvia Herrera, otra trabajadora del área, en medio de la movilización.

La semana pasada, el malestar del sector turístico de la ciudad aumentó luego de la transmisión en vivo del debate de la Cámara de Diputados. A partir de un comunicado, la Cámara de Turismo de Bariloche ya había hecho pública su “preocupación y tristeza por la falta de interés y compromiso que varios de los diputados que integran justamente la “Comisión de Turismo”, han demostrado en tan trágico momento que atraviesa nuestra actividad”.

Con todo esto, la gran mayoría concuerda en que, ante el nulo ingreso y suspensión total de la actividad, el único sustento económico con el que cuentan es la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) que brinda el gobierno nacional. Federico Stuke, a cargo de una conocida agencia de la ciudad, se expresó en una línea similar: “la situación es muy delicada, obviamente se cortó la cadena de pago de nuestros clientes de Buenos Aires. Ahora dependemos exclusivamente del pago del ATP, necesitamos que se sostenga para que las personas no pierdan su fuente de trabajo. En nuestro caso todos los pasajeros de marzo en adelante reprograron dos o tres veces, pero no hay nada cierto, todo está en el aire. Los más optimistas hablan de volver en enero, pero los más realistas señalan que será en la próxima temporada de invierno”.

En detalle, el reclamo de la Ley de Emergencia

Los ítems que se espera sean incluidos, de ser aprobada la Ley de Emergencia Turística, consisten, en primer lugar, en medidas de auxilio que alcancen a todas las empresas del sector, y a todas las actividades que lo componen. Asimismo, solicitan que los planes de Auxilio al Trabajo y a la Producción (ATP) sean garantizados por ley, en los términos hoy existentes, por un lapso igual al que dure la emergencia, y cuando menos, hasta fin de año.

En este sentido, se piden corrimientos y exenciones impositivas “concretas y reales”; la reducción al máximo de los cargos establecidos por las entidades financieras por el uso de tarjeta de crédito y/o débito; la reimplantar el régimen establecido por el Decreto 814/01, permitiendo a esta actividad, de servicios primordialmente, que pueda deducir parte de las cargas laborales del IVA; la suspensión de ejecuciones fiscales y donde no se puedan promover nuevas y queden en suspenso los ya iniciados.

Otro de los puntos solicitados consiste en alentar a las reprogramaciones de los servicios turísticos que no se presten en las fechas previstas por causas vinculadas al COVID 19; así como también créditos a tasa cero para prestadores turísticos, con fines amplios para el sostenimiento y subsistencia de la actividad y amplio plazo de gracia. Por último, se pide la participación en forma activa de la redacción y puesta en práctica de todo plan de regímenes de preventa turística y fomento de la actividad, para que ninguna actividad o región se vea perjudicada frente a otras.

Martina González / Fotos: Facundo Pardo

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