2020-04-29

DÍA INTERNACIONAL DE LA DANZA EN CUARENTENA

Mónica Vega: “el cuerpo pide a gritos movimiento”

 

La impulsora de Danzarium Bariloche avisó que el festival se postergó para fines de año. En coincidencia con la conmemoración, las profesoras y profesores de la ciudad tomarán las redes sociales por asalto.

Hoy 29 de abril debían multiplicarse las intervenciones en las calles, debía bailarse en sitios no convencionales y honrar esa manera de expresarse a través de clases al aire libre. Es la forma con que se recrea en esta ciudad el Día Internacional de la Danza hace mucho tiempo. Pero la prolongación de la cuarentena hizo que Danzarium Bariloche tuviera que postergarse primero y adaptarse después, a las restricciones que resolvieron los gobiernos para circunscribir el coronavirus. El festejo será, pero distinto.

“Estamos todos los profesores poniendo el cuerpo desde la casa, usando más que nada las redes para estar presentes”, indicó Mónica Vega, fundadora e impulsora del acontecimiento anual. “La idea es no detenernos y justamente, ahora (por la noche del martes) estamos trabajando en un video donde vamos a estar todos bailando desde nuestras casas, compartiendo la misma escena en las redes sociales”, anticipó.

Ante la situación que se desencadenó a mediados de marzo, “creo que estuvimos pasando por distintas etapas… Primero la esperanza de que ya termine (el aislamiento) porque el cuerpo pide a gritos movimiento”, confió la coreógrafa y bailarina. “Entonces, cada uno está usando alternativas para poder moverse y seguir bailando, que es los que nos une y nos lleva por el camino que veníamos ejerciendo hasta ahora”, dijo en relación al gran colectivo de la danza barilochense.

Con respecto al festival que no pudo ser, “lo que pensamos con Danzarium desde el principio de la cuarentena es moverlo hacia fin de año, con algunas actividades que vamos a mantener. Por ahora, estamos tratando de vincularnos igual, de mantener charlas, de compartir clases, de promover actividades y con bastante comunicación porque eso nos lleva a sentirnos cerca: compartir música, obras de teatro, información sobre publicaciones en Internet que sabemos que nos sirven y ayudándonos a afrontar todo esto”, señaló.

Juzgó Vega que el cometido “no es nada fácil porque muchos de nosotros no tenemos alumnos que lleguen a tener Internet para darles clases en línea. En general, Bariloche tiene muy mala conexión y eso es un grave problema para mantener el alumnado, así que cuando termine veremos de qué forma sigue cada uno”, avisó. “Con los profes que siempre estuvieron en Danzarium siempre festejamos la Semana de la Danza, entonces estamos poblados de recuerdos. Por eso estamos replicando las veces que fuimos a las calles, la que empezábamos, algunas charlas, cuando fuimos al hospital… Todos están replicando cosas para revivirlas”, señaló.

Grupo impulsor de Danzarium Bariloche.

Dar esperanza

A través de las redes sociales, se entiende... Para el festejo de hoy miércoles, “estamos contando con el asesoramiento de una de las profes de Danza, Luchi Pizzorno, para hacer el video que nos tenga a todos en línea y la idea es publicarlo el mismo 29 de abril para poblar las redes. Elegimos un tema que nos pareció muy bueno para el momento, para dar esperanza”, avisó la bailarina, aunque prefirió no revelar su título.

Es difícil pensar a Mónica Vega sin la danza. “Bailo desde que tengo 5 años, más o menos, porque ya estaba en ballet en la escuela de Parque Patricios, de donde soy. La danza me llevó por todos lados, así que para mí es como el alma de lo que soy. De alguna manera, veo al mundo a través de la danza, veo al movimiento de la música, del cuerpo de la expresividad… Esa es mi forma y a esta altura no la voy a poder cambiar”, admitió.

La danza “me hace sentir más viva y me da un tiempo en el cual puedo aprender mucho de la gente, aprender de los maestros y de cualquier clase que dé en una junta vecinal con abuelas o personas que no bailan”, compartió la coreógrafa y docente. “Esos momentos me gustan mucho y también trato de poner todo para que la gente joven que está experimentando y creciendo tenga la mayor cantidad de herramientas. Como todo arte, la danza es un legado y si lo tengo, tengo que pasarlo. Esa es la punta del ovillo”, proclamó.

Si bien en Bariloche las restricciones son aún más rígidas que durante el primer día de cuarentena, su relajamiento en otros puntos de la provincia y del país permiten imaginar la luz al final del túnel. “Desde Danzarium, lo que de verdad primero queremos es hacer es salir a bailar a las calles” anunció Vega. “Es lo que tenemos más postergado y lo que queremos hacer lo antes posible para volver a tomar energía y recomenzar con todo de vuelta. Después, dar clases, hacer ensayos al aire libre… Esa son las cosas que seguimos manteniendo con todo el espíritu y esperamos volver a hacerlas apenas terminemos estos procesos”, se esperanzó. Que así sea.

Adrián Moyano

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