2020-04-27

IDEARON EL CICLO “CUENTO CON VOS”

Para las Narradoras no hay paréntesis

El grupo de la Biblioteca Sarmiento tuvo que incorporar nuevas herramientas para continuar con la tarea que es su pasión. En breve, se podrá acceder a los registros a través de un banner en El Cordillerano web.

Lejos de sumirse en la parálisis, las Narradoras de la Biblioteca Sarmiento asumieron las restricciones para enfrentar el coronavirus como una suerte de reto para incursionar en formatos que son nuevos para el grupo. Como resultado, el ciclo “Cuento con vos” se instaló en YouTube con narraciones en versiones audiovisuales. Al momento de escribir esta crónica, el trabajo más reciente llevaba la firma de Ana Izarsugasa, quien puso su voz al servicio de “Novia”, de Alejandro Dolina. Sin embargo, la dinámica de la iniciativa es intensa.

Compartió las alternativas recientes que hacen, la profesora Graciela Sola, coordinadora del colectivo. “Las Narradoras estamos activas con el apoyo de la Biblioteca, como siempre. Hicimos (el ciclo) ‘Cuento con vos’ y grabamos cuentos para que salgan lunes, miércoles y viernes. Cada una de nosotras graba y Gustavo Espejo hace la edición con la introducción de una locutora (Paula Calvis), que dice el nombre de la narradora, del cuento y del autor”.

Espejo forma parte del staff de la entidad y en este caso, aporta como sonidista. En forma paralela, “también estamos grabando cuentos para mandar al hotel donde está la gente que está guardando el aislamiento obligatorio y otro grupo de mis alumnas, del Taller de Narración, que están cursándolo hace tres años, está grabando cuentos para niños que mandan a un barrio de Buenos Aires”, completó la narradora. En definitiva, “estamos activas, leemos mucho, hacemos clases virtuales, discutimos cuentos, discutimos autores y analizamos estilos. Es decir, hacemos lo que nos apasiona y ahora tenemos mucho tiempo para hacerlo”, señaló.

Al igual que para las y los cultores de otras formas de expresión donde el cuerpo es central, las narradoras tuvieron que redefinir su metodología para hacerla apta a la plataforma que eligieron. “Nos impusimos un desafío, que es narrar sin el gesto y sin la mirada, que para nosotros fue todo un aprendizaje”, concedió Sola. “En esta situación, narramos frente al micrófono y no tenemos a nuestros oyentes en frente”.

Como obvia consecuencia, “no tenemos la respuesta empática de la mirada del otro y el otro no tiene los gestos de nuestras manos, no está la espera del silencio, no nos ve mover la cabeza o inclinar la mirada. De eso, las narradoras usualmente nos valemos para que los sentimientos que queremos transmitir a través de los argumentos y el estilo del autor que narramos, se haga presente en esa empatía que se establece entre narrador y oyente”, describió la coordinadora.

Privilegiar la palabra

Se comprenderá entonces que el registro de audio fue “para nosotras, realmente un desafío, esto de saber que ni el gesto, ni la pausa, ni la mirada estaban siendo recibidas por el otro”. En lugar de desanimarse, “tratamos de hablarlo entre nosotras y de hacer énfasis en poder transmitir a través de la palabra, de los tonos y los silencios, todo lo que queríamos transmitir y suplir, como ya te dije, el gesto y la mirada”, insistió Sola. “Todo fue un gran aprendizaje y realmente estamos felices de poder hacerlo, de poder seguir narrando, que es lo que más nos apasiona hacer”, proclamó.

Ante las angustias, la incertidumbre y demás emociones no muy halagüeñas que derivan del aislamiento obligatorio, “elegimos generalmente cuentos con algún toque de humor, con ironía, algunas historias divertidas de amores y desamores o aventuras. Tratamos de trabajar el humor, desde la sonrisa fácil hasta el pensamiento irónico, que después te lleva a la risa”, fundamentó la coordinadora del colectivo.

Para impulsar el ciclo “Cuento con vos”, compartió la profesora que “nos mantenemos en contacto por el WhatsApp, grabamos los cuentos, los evaluamos, los corregimos y los pulimos hasta que nos parece que realmente están para ser escuchados”. La prolongación de la cuarentena obligó a establecer una pauta distinta de trabajo. “Con el grupo de Narradoras, que hace tanto tiempo que estamos juntas, hacemos una rutina: presentamos un cuento, lo vamos evaluando y evaluamos al autor, si nos parece adecuado para la situación que estamos viviendo, lo regrabamos y nos corregimos... Así lo vamos haciendo porque la verdad, es un trabajo que a cada una, nos apasiona”, proclamó.

Pero en la Biblioteca Sarmiento las actividades relacionadas con la narración no se limitan el grupo más experimentado. “Con los alumnos que tengo de los otros talleres, hacemos clases a través de una plataforma, clases que son muy divertidas porque los alumnos hacen sus ejercicios, nos vemos y nos escuchamos”, señaló la coordinadora, cuyo ánimo no parece decaer en momento alguno.

Atentas al calendario, “ahora estamos grabando cuentos para el festejo del 3 de Mayo”, anunció Sola. “Los que vamos a narrar son de escritores barilochenses y las historias son sobre personajes de Bariloche. Nos pareció que era el momento de recordarlos pero no te los voy a nombrar”, especuló la narradora, para jugar con la sorpresa. “Es gente que ha convivido con nosotros, gente a la que hemos querido y queremos recordar. Uno de los cuentos es sobre aquella diariera que voceaba sus diarios en la esquina del banco Galicia. Uno de esos cuentos, relata su vida”, anunció.

Próximamente, se podrá acceder a los trabajos de las Narradoras de la Biblioteca Sarmiento a través de un banner que se dispondrá en la página web de El Cordillerano.

De Dolina a Kovadloff

La entrega más reciente del ciclo “Cuento con vos” reunió narraciones de Viviana Crovatto, Susana Amuchástegui y Ana Izarsugasa. La primera, interpretó “Reflejo en el agua”, de Alexander Solzhenitsyn; la segunda “Canto nupcial, de Susana Thénon y la tercera, “Novia”, de Alejandro Dolina. Los envíos habían comenzado a mediados de abril, con una primera tanda que incluyó a “El tobillo abandonado”, de Santiago Kovadloff en la voz de Virginia Duré; “La Luna en el vidrio”, de Ana María Bovo en la interpretación de Noemí Dobrusin y “Mujer que dice chau”, de Eduardo Galeano en la narración de la propia Graciela Sola.

Además de las ya mencionadas, forman parte del elenco Elena Roca; Cora Albicker; Diego Bagnarol; María Rosa Bagnasco y Liliana Sormani. Gente apasionada que en breve agasajará a Bariloche en su 118° aniversario.

Adrián Moyano

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