Se consolida el éxito del láser para tratamientos en ginecología
Mejorar la calidad de vida y no resignarse a vivir con síntomas molestos debido a las diversas afecciones del aparato genitourinario femenino es posible. Se logran buenos resultados a través de la terapia láser que trata tres tipos de patologías: incontinencia urinaria, atrofia y laxitud vaginal, que afecta a mujeres dinámicas y activas de entre 35 y 75 años o más.
“Es importante que la gente cambie su pensamiento, que no se resigne, que sepa que puede mejorar su calidad de vida. Es cierto que tanto los partos como la menopausia pueden provocar algunos cambios, pero sabemos que hoy cada síntoma es tratable. Las mujeres pueden tener una vida sexual plena y activa incluso después de la menopausia, y también es posible tratar esas pérdidas de orina tan molestas, para que no interfieran en las actividades diarias”, aseguró la doctora María Emilia Alcoba.
De las 1.000 consultas mensuales que se reciben en el centro médico, la incontinencia de orina es la más frecuente de todas las patologías (representando un 60% de las consultas); especialmente la de esfuerzo, que es cuando una mujer tose, estornuda o se ríe y se escapan gotas o chorritos de pis.
Después, como segunda patología más habitual, está la atrofia o síndrome urogenital de la postmenopausia (30% de las consultas), que tiene ese nombre pero se puede dar antes -incluso durante la lactancia-, al relacionarse principalmente con la falta de estrógenos en la vagina. Los síntomas que esto provoca son: falta de lubricación, irritación y picazón, sequedad, dolor en las relaciones sexuales, e infecciones urinarias recurrentes.
Por último, está la laxitud (10% de las consultas), patología en la que es normal escuchar a las pacientes decir: “Siento la vagina amplia” o “Perdí sensibilidad: ya no siento tanto como antes”. Esta patología tiene mucho que ver con lo genético y con el parto; sobre todo habiendo dado a luz un bebé de más de 3,600 kilogramos. De todas formas, es importante destacar que no es consecuencia exclusiva del parto: una mujer que no fue madre también puede tener laxitud.
¿Qué es lo que se debería hacer ante los síntomas mencionados? Realizar una consulta uroginecológica. “Lo más importante es conversar y escuchar atentamente a las mujeres, entender qué es lo que les está incomodando y ofrecerles alternativas de tratamiento”, agregó la doctora Alcoba.
El tratamiento con láser de Erbio consiste en tres sesiones, una por mes, de tan solo 20 minutos de duración. El láser produce nuevas fibras de colágeno, nuevos vasos sanguíneos y esto genera una vagina de más “joven”. (Con datos de Sens Medical)