Nelly Panizza cumplió 90 años y lo festejó con las familias del barrio Vivero
Vecinos del barrio Vivero este fin de semana disfrutaron de un momento muy especial porque alumnos y exalumnos de la escuela Kailén, fueron invitados al cumpleaños de Nelly Panizza. Un festejo especial ya que cumplió 90 años. Al finalizar la fiesta, ella regaló a cada una de las familias, una bolsa con alimentos para que compartan en sus hogares.
Varias habían sido las propuestas de amigos y conocidos para realizar una fiesta en otros lugares, pero ella, testaruda como es, solo quiso hacerla en su querida escuela con las familias con las que ha compartido muchos años. Tiempos de esfuerzo y dedicación para mejorar la calidad de vida de algunos que ya, con el correr del tiempo, han sido padres y constituido sus propios hogares.
Nelly creó la Aldea Infantil en el año 1991 junto a algunos otros locos soñadores que veían, en el fondo de un barrio conformado solo por algunas casitas, una escuela para que todos los chicos de ese sector, tuvieran mejor acceso a la educación.
Ella desde entonces fue la cara visible de la Aldea, de perfil bajo y voz suave, con perseverancia y transparencia logró el respeto de todos quienes la conocen. Golpeando puertas fue consiguiendo cada uno de los ladrillos para construir ese sueño.
María Esther Yrigoyen fue una de sus compañeras de recorrido en pos de ese anhelo, juntas desde que se comenzó con los cimientos del edificio, “me acuerdo que habían hecho la platea y la dejaron fraguar, al otro día cuando volvimos se habían robado todas las maderas”.
“Fueron muy duros los inicios, no teníamos un peso y hacíamos lo que podíamos, por eso se tardó tanto en la construcción, todo a pulmón” dijo.
Al referirse a los años que han compartido trabajo y amistad con Nelly dijo “es maravilloso porque es una persona increíble, con una fuerza muy grande para emprender cosas y llevarlas a cabo, para conseguir que la gente la ayude”.
“No ha parado ni un solo día, siempre pensando en cómo mejorar, en qué otras cosas conseguir para los chicos, hasta ahora a los 90, más allá de sus problemas de salud, sigue adelante” comentó.
Fue la misma Nelly la que participó de la decoración del salón de la escuela para por la tarde, recibir a sus invitados. “Festejar con las familias del barrio era lo único que quería y nosotras la acompañamos”.
Gabriela Fernández Panizza compartió qué significa ser hija de Nelly: “es una aventura y siempre fue un terremoto, personalmente desde el inicio de este proyecto, lo viví con mucha alegría porque estuve muy cerca en los momentos que no la pasamos bien”.
“Tuvimos que dejar muchas cosas de lado para subsistir, la vi sufrir mucho y cuando vi que había descubierto esta misión y que algo en su vida se iluminó, me puse muy feliz”, recordó.
Nelly tiene una personalidad muy fuerte, “ella dirige la batuta, entonces uno se deja dirigir porque no queda otra opción, nosotros cuando llegamos a Bariloche, a los pocos meses nos quedamos absolutamente sin nada, tuvimos que poner una fábrica de empanadas con ella para sobrevivir”. Habían venido desde Buenos Aires, Nelly, su esposo y sus dos hijas.
“Mi hermana era muy chica, mi papá tenía muchos problemas, yo tenía 14 años y empezamos a hacer 600 empanadas por día para salir adelante” recordó. “Vivíamos en el kilómetro 5 y juntábamos las moneditas para ver si podíamos ir a la escuela en colectivo, sino íbamos a dedo”.
El buen humor y el positivismo de Nelly siempre estuvieron, “no le importaba si teníamos que estar horas en la cocina, solo me decía, ‘disfrutemos esto y cantemos para disfrutarlo’”, relató muy emocionada. “Ella permite que la acompañemos, pero siempre con cierta distancia, en eso somos parecidas, entonces nos respetamos”.
El festejo
La fiesta contó con la presencia del intendente Gustavo Gennuso, el jefe de Gabinete, Marcos Barberis, el subsecretario de Servicios Públicos, Eduardo Garza, y el concejal Carlos Sánchez.
La torta con las 90 velitas fue realizada con mucho amor por Carlos Arriola en la panadería La Nueva Siria, de la que se obtuvieron aproximadamente 400 porciones.
Susana Alegría