2019-04-08

PESE A LA ENTIDAD DEL DELITO SEGUIRA DETENIDO

Confirman prisión preventiva para acusado de amenazar a su exesposa

El juez Marcelo Barrutia rechazó la apelación defensiva y confirmó que un sujeto acusado por graves amenazas contra su exesposa, seguirá detenido mientras se desarrolla la investigación.

La defensa había cuestionado una resolución del juez de Garantías Juan Martín Arroyo, quien en el caso concreto declaró la inconstitucionalidad del artículo 110 del Código Procesal Penal y sostuvo la prisión preventiva de un sujeto acusado de haber amenazado a su exesposa. Ahora el juez Barrutia confirmó la resolución, señalando que se trataba de un hecho de extrema gravedad y sumo riesgo para la víctima.

Se trata de un caso atípico. Porque la legislación vigente establece parámetros muy concretos para sostener la prisión preventiva de un ciudadano investigado por un delito penal y las restricciones, también muy precisas, que impiden la aplicación de una prisión preventiva. Las circunstancias del caso bajo estudio, impedían mantener el encierro del acusado, por lo que Arroyo había decretado la inconstitucionalidad para este caso concreto. El juez Barrutia consideró que no hacía falta meterse en un terreno tan intrincado y riesgoso como la declaración de inconstitucionalidad, pero realizando una interpretación del caso, confirmó la medida.

R.C.F., un santafecino de 52 años de edad, fue acusado por amenazar a su expareja de forma reiterada, a partir de la disolución del matrimonio que sostuvieron durante treinta años.

Los hechos que atribuyó la fiscal adjunta Clara Moldes, ocurrieron a partir del jueves 14 de marzo y se continuaron aún con la intervención policial que se dio a instancias de un vecino de la calle Rolando, que escuchó los insultos y amenazas y resolvió convocar a las autoridades al llamar al 911.

R.C.F, envió incontable cantidad de mensajes a través de WhatsApp a su exesposa, anunciándole futuros males a partir de una "nueva etapa que comenzaba" y que podía "explotar" y "hacer mucho daño". "No voy a parar, se va a pudrir", amenazaba. El tono amenazante del acusado no cesó a partir de la intervención policía. En un mensaje de audio le pidió a su exesposa que le hiciera escuchar a los policías y pedía que lo detengan porque iba a hacer mucho daño.

Según denunció la víctima, mantuvo una relación matrimonial de treinta años con R.C.F, con quien tuvo cuatro hijos. Además, explicó que sufría violencia psicológica desde hacía tiempo y una vez llegó al extremo de la violencia física, aunque nunca lo denunció. Explicó que a partir de un tratamiento terapéutico llegó a la decisión de separarse y la relación con el hombre se volvió insostenible.

La defensora adjunta Mónica Goye, cuestionó el dictado de la prisión preventiva, sosteniendo que la misma defensa había aportado la solución al caso al requerir la internación provisoria del sujeto en el área de salud mental del Hospital Zonal. Sin embargo, tras permanecer internado en calidad de detenido, fue dado de alta porque no representaba riesgo cierto o inminente para sí o para terceros. Sostuvo que Arroyo se extralimitó al dictar su resolución y pidió que la misma sea revocada.

Pero al responder a los planteos defensivos, el fiscal Tomás Soto recordó que el acusado envió a la víctima infinidad de mensajes, se presentó en su domicilio aún teniendo una restricción de acercamiento e inclusive, sabiendo que la mujer estaba en la Fiscalía declarando, le escribía mensajes diciendo que la esperaba afuera para matarla. Soto, destacó varios mensajes que demostraban la actitud del individuo, entre los que sobresalió uno que decía "yo decido por vos".

Además, subrayó las conclusiones de un informe elaborado por la especialista Verónica Martínez, que describió al sujeto con ideas fijas obsesivas con carga afectiva que condicionan su conducta, que expresa sentimientos ambivalentes de ira o amor y recomendó un tratamiento psicológico y psiquiátrico.

El juez Barrutia enfatizó que "Estamos observando en la realidad de los últimos tiempos en este país la gravedad de los hechos que conllevan violencia de género" y argumentó que "cuando no hay medidas restrictivas importantes, los resultados lamentables pueden llegar a ser extremos".

En esa línea destacó que el contenido de las amenazas proferidas por el acusado es absolutamente grave y remarcó que eso fue lo que convenció al juez de Garantías a dictar la prisión preventiva, la que consideró correctamente aplicada.

*Si vos o alguna mujer que conocés sufre violencia de género comunicate al 144, es una línea telefónica nacional gratuita que brinda contención, información y asesoramiento.

Mariano Colombo

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