2019-03-19

Jorge Ardüser, el suizo que más sabe de hotelería en Bariloche

El reconocido vecino Jorge Ardüser tiene 84 años y es quizás uno de los más experimentados en hotelería de la región. Presidente de la Asociación de Hoteles de Bariloche durante varios años, Jorge cuenta con una amplia trayectoria vinculada al turismo entre Suiza, Alemania y Argentina. En 1961 abrió “La Casita Suiza” que debió vender tras la caída de cenizas del cordón Caulle Puyehue.

Su padre llegó a Bariloche en 1909, y junto al norteamericano Bailey Willis compró un lote pastoril de 625 hectáreas en puerto Manzano. Luego volvió a Suiza, donde se casó en 1928 y nació Jorge. Años después, cuando él tenía 12 años, volvieron a orillas del Nahuel Huapi.

“Nací en Davos, en un pueblo de montaña con un laguito chiquitito, tiene dos temporadas de invierno y verano igual que nosotros.  Gracias a Dios me trajeron” expresó en diálogo con el programa El Expreso Periodístico de El Cordillerano Radio (93.7). “En aquel tiempo era todo mucho más tranquilo, había más tiempo para la parte social de las familias y yo me adapté muy bien” recordó.

Cuando su padre vivía en bahía Manzano, “había pocas casas, estaban solos, habían puesto un boliche para no ir hasta el Limay o hasta lo de Capraro en el Correntoso. En invierno cuando los rÍos estaban crecidos, era muy importante darles esa posibilidad” dijo.

“Él cuando perdió el trabajo después de la guerra, soñó con volver al Nahuel Huapi porque le gustaba, demoró un año porque no había Embajada Argentina, había un consulado en Ginebra y al año le contestaron” relató al programa radial, mientras de fondo sonaba un antiguo reloj suizo que trajeron en el barco.

Además rememoró que “era más cómodo ir a Chile, inclusive acá no había médicos ni dentistas, entonces te tenían que ir hasta Puerto Montt, por el Pérez Rosales, cruzando tres lagos y a lomo de mula”.

Jorge, parte de la historia de la hotelería en Bariloche

 “Yo recorrí varios hoteles en el país y después conocí a Gertrud, hija de alemanes que estuvieron 34 años en Brasil y volvían a Alemania. Le dije: si vos vas, yo también. Compré un pasaje en el  mismo barco y estuvimos todo un año. Ella en Alemania, yo en Suiza, en un hotelazo muy bueno donde aprendí mucho. Después me fui a trabajar a Alemania y en abril del 61 nos casamos y volvimos en el barco” rememoró.

“Cuando volvimos ya habían construido una parte de la estructura de la Casita, mi mamá se enfermó por problemas del corazón, así que me dijeron que vayamos nosotros a abrir, así que en mayo del 61 abrimos” explicó destacando “la comida y la atención” del lugar.

“Cuando había inflación sacrificábamos márgenes de ganancias o absorbíamos costos” explicó. Luego de medio siglo, la crisis por la caída de cenizas los obligó a cerrar. “Fue muy complicado para todos, se acumularon deudas y la terminó por alquilar la hostería y son profesionales de la cocina. Está muy bien atendido, estamos contentos y ellos también” manifestó.

Ardüser recordó que antes, las asambleas de la Asociación de Hotelería “se hacían en el hotel Suizo de Mitre, que después se quemó. Una vez fui como socio de la hostería, tenían una lista preparada, alguien falló, entonces dijeron: por qué no ponemos a Jorge. Sauter  dijo: está bien, perfecto, entonces entré de prosecretario. Se distribuyeron los cargos y a partir de ahÍ empecé a hacer una carrera, estuve bastante tiempo de presidente, eran pocos hoteles, era muy chico Bariloche”.

“Cuando yo estaba en la Asociación, había un semillero de gente joven que hoy son empresarios importantes. Siempre digo que los alumnos superaron al maestro” afirmó.

El nuevo edificio de la Asociación lleva el nombre de Jorge Ardüser. “A mí me sorprendieron porque me invitaron para el acto y yo no sabía nada. Necesité tres dias para recuperarme, casi me infarto” cerró entre risas.

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