2018-12-17

NUEVA ETAPA EN 2019

La Llave contará con elenco estable de teatro

Estará a cargo de Lihue Vizcaíno, quien ya culminó con el proceso de selección. Plantea abrevar en temáticas patagónicas a partir de creaciones propias. El grupo contará con presupuesto diferenciado.

El año que entra no será uno más para la Escuela Municipal de Arte: a partir de 2019, comenzará a trabajar su elenco estable de teatro. Si bien será protagonista la veintena de personas que dirigirá Lihue Vizcaíno, la creación que pueda madurar articulará la tarea con los talleres en condiciones de aportar una escenografía, un registro fotográfico, vestuario u otros requerimientos del acontecer dramático. Experiencia inédita.

La inminente directora no disimula su entusiasmo. “Ingresé a La Llave en 2013. Después de ver de qué se trataba dar Teatro en la Escuela y qué gente circulaba en los talleres, se me ocurrió proponer la conformación de un elenco estable. Por determinadas circunstancias, en esos momentos no fue posible”. Pero Vizcaíno no se dio por vencida. “Dos años atrás, tomé una licencia parcial, iba menos horas de las que correspondían para preparar mi tesis de graduación en Dirección pero me dijeron: ‘bueno, ¿qué ofrecés a cambio?’ Con la futura maestría, ofrecí armar un elenco estable de La Llave. Presenté el proyecto, se aprobó y, este año, cuando volví de mi licencia por maternidad, junto con Javier Cattáneo (director de La Llave) armé la convocatoria / casting”.

El camino ya comenzó a transitarse. “Había que inscribirse vía web y, luego, hubo cinco encuentros con dos grupos distintos. Fuimos haciendo diferentes actividades, ejercicios y tipos de escena para ir viendo cómo funcionaba lo colectivo, que es lo que a mí más me interesa, porque el teatro es una experiencia colectiva en el más amplio de los términos. En el quinto encuentro, cada una y uno presentaba un trabajo personal de hasta 3 minutos. Se anotaron 58 personas, empezaron 36, terminaron 26 y fueron seleccionadas 22”, repasó la teatrera.

Para impulsar el proyecto, “tengo el acompañamiento en la asistencia técnica y entrenamiento actoral de Emanuel Gallardo”, le dijo Vizcaíno a El Cordillerano. “Antes de que quedara la gente definitiva, avisé que iba a plantear problemáticas patagónicas, porque a mí me interesa lo cartográfico. Podríamos llegar a tomar una obra de autor, de dramaturgo, pero siempre va a tener que estar contextualizada hacia lo que tenga que ver con lo barilochense o patagónico. Me parece muy importante que un elenco de una escuela municipal, como La Llave, dé cuenta de dónde está situada. Van a contar con recursos de la Escuela para formarse y generar el elenco. Además, tiene preestablecido un presupuesto que ojalá reciba”, anticipó la directora.

Salto de calidad

La diferencia entre los tradicionales talleres y la experiencia de un elenco estable “ojalá sea una calidad estética y poética, como a mí me gusta transitar”, expresó la también integrante de Baco Compañía Teatral. “En principio, estamos saltando a la experiencia humana y colectiva de estar trabajando dos veces por semana, tres horas cada día, para generar una dramaturgia propia. Por eso, fueron importantes las convocatorias: ahí propuse la dinámica de trabajo que después se va a desplegar en el tiempo, para que las personas vieran cómo va a ser, comprometido en términos artísticos, estéticos y físicos”.

Las otras instancias continuarán. “Ese es el salto cualitativo en relación a los talleres, que también voy a seguir dando. Tienen una mirada un poco más distendida: hay para niños, para adolescentes y para adultos. Vienen de todo tipo de experiencia, de distintos barrios y para hacer un taller de teatro”, diferenció. “El elenco va a tener una exigencia profesional y espero que se esté a la altura… La primera mitad del año que viene vamos a trabajar en generar el código y el lenguaje para que después, se pueda sostener en lo escénico. Eso se logra con los ensayos, con los entrenamientos y con la lectura de los materiales, con la idea de llegar a un montaje a fin de año. Esa es mi pretensión”.

Entre el punto de partida y el objetivo, estarán “las realidades humanas, las realidades socioculturales y económicas, que hay que contemplar. Los asistentes del elenco van a contar con la estructura de La Llave en cuanto a producción, edificio y presupuesto, pero no van a contar con un sueldo, entonces, en ese sentido, el compromiso personal tiene que ser muy fuerte. Espero que se pueda sostener”, expresó.

Vizcaíno se imagina una movilización de varias áreas. “No nos olvidemos que La Llave tiene una serie de talleres interdisciplinarios donde hay artistas plásticos, músicos o talleres de escritura creativa. Creo que, dentro del elenco, tenemos que ser consumidores fieles de esas experiencias para que vengan a participar. Así está planteado: si se necesita contar con una producción escenográfica, contaremos con el área de visuales. Hay estudiantes de fotografía que podrían registrar el proceso de las funciones o los talleres de música, elaborar la música original, por más que en el elenco haya músicos y músicas. Está pensado para articular de esa manera”.

En cuanto a las tramas que se irán a representar, “la búsqueda va a ser de historias de la Patagonia. Pueden traer cuentos, anécdotas, noticias, lecturas, películas, lo que sea… De ahí, quiero sacar algo y también podemos usar dramaturgos patagónicos. En ese sentido, la autobiografía en cuanto al anecdotario personal y familiar, me parece súper rico. Siempre hay alguien que puede sumar desde aportar contenido”. ¡2019 no será un año más para La Llave!

Crisis que generan escenas

“No tengo idea”, se sinceró Lihue Vizcaíno, cuando el hombre de prensa preguntó cómo hará convivir el trabajo en Baco Compañía Teatral con su nuevo rol en La Llave. Al extinguirse la carcajada que formó parte de la respuesta, confió: “pensaba en eso porque justo, el año que viene, me toca dirigir en Baco. Los proyectos escénicos requieren de mucho trabajo fuera del ensayo intrínseco y de producción. En criollo, mucho culo en la silla, mate o vinito. Además, tengo una niña, pero me tengo fe y, además, son dos grandes equipos: Baco funciona muy bien a través de comisiones, así que se pueden distribuir los roles para el próximo proyecto. También tengo un asistente de Dirección y el equipo trae los materiales, así que no estoy sola”, describió.

Por otro lado, “en La Llave, el asistente de dirección también es de Baco, así que ya entiende la dinámica de laburo y la exigencia. Después, no voy a competir conmigo misma: si algo entra en crisis, estiraré alguno de los dos estrenos. ¿Qué me van a decir? Mientras tanto, haremos ensayos abiertos, ‘work in progress’… Igual, todavía lo estoy pensando, no sé qué va a pasar. Seguro, en algún momento, entro en crisis, pero igual me gustan. De algunas crisis, salieron escenas que a mí me gustan mucho para contar una historia. Yo sigo aprendiendo, ‘Crónicas’ (de una caricia) fue la primera obra que escribí y dirigí sola, antes los proceso siempre fueron compartidos. Y pretendo equivocarme”, avisó, como manera de profundizar el eterno aprendizaje.

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