2018-12-15

20 AÑOS DE CABEZA DURA

Lado Funk aguarda con ganas el verano

La banda que orienta Pablo Suárez apunta sus cañones a los meses por venir, para poder mostrarse en su máxima expresión: nueve integrantes y dos cantantes invitadas. Además, aspira a finalizar un registro discográfico.

Al término de un año complejo, Lado Funk espera con ganas la llegada del verano. No tanto para descansar, sino para estar en condiciones de sonar en su máxima expresión. La banda que lidera hace 20 años Pablo Suárez tiene cita en Colonia Suiza apenas arranque 2019 pero afila todos sus instrumentos para la Fiesta de los Jardines de Villa La Angostura, escenario que le permitirá desplegar nueve integrantes: sección de vientos y dos cantantes incluidas.

Para su mentor, durante dos décadas de existencia, “hay momentos y etapas. Todas están buenas, se cumplen y terminan pero algunas tienden a repetirse, con formaciones de años anteriores. Ahora estamos con una formación más instrumental con cantantes invitadas que, durante el verano, van a ser Viri Bob, que ya venía con nosotros;  y Noe Reiri, que se incorporó hace poquito”, le dijo a El Cordillerano.

Pero no todo el trabajo que se avecina será puertas afuera. “También estamos queriendo terminar con un material que empezamos a grabar a fines del año pasado y recién estamos por la mitad (sonrisas). En ese sentido, fue un año muy entrecortado porque somos muchos, pero los que vamos sosteniendo le ponemos mucho para que el barco siga navegando. Ese es el proyecto: terminar de grabar y las fechas del verano”, subrayó Suárez.

El bajista recordó que “la primera formación arrancó en el 98, así que estamos cumpliendo 20 años. Hubo un tiempo en que estuve instalado en Valdivia, con un trío que habíamos conformado allá. Viajamos, giramos y grabamos, entre 2001 y 2007, más o menos. Ahí arrancamos de vuelta”. La persistencia de Lado Funk “se sostiene por mi cabeza, que es muy dura (risas)”, bromeó Suárez. “En 20 años, hubo gente que se cansó de mí y boliches que también se cansaron de mí, pero creo que la vuelta viene por entender que los momentos son distintos, con viajes e intenciones distintas”.

En efecto, “hay etapas más intensas en las que aparecemos con formaciones grandes y tratamos de tocar mucho; otras con otros niveles de energía, con laburos para sostener el viaje y todavía otros, cuando no hay mucho para decir y hay que tratar de pasarla bien: hacer música sin otra intención que pasarla bien… Este año fue así, más calmo y entrecortado”, compartió. “Yo estuve viajando mucho por cuestiones de trabajo, dos o tres semanas al mes, estuve fuera de Bariloche. Aún así, los que conforman la banda me soportaron, acomodamos ensayos y salimos a tocar, más o menos, una vez por mes”.

Grabar y salir

La banda que, por ejemplo, tocó anoche en La Alpina, se conformó con Esteban Cabello, Diego Hachmann, Bruno Remondino, Gustavo Cymet y el propio Suárez, más la voz de Reiri. “Por eso, estamos esperando con ganas el verano, para retomar la grabación y salir al vivo. Hay varias fechas marcadas hasta febrero, con una formación instrumental por momentos y con dos cantantes en otros, con algunos temas propios. El estilo siempre es el funk”, remarcó el músico.

La grabación está en el siguiente estado: “hay dos covers, uno de Marcus Miller y otro de Incognito. Después hay seis maquetas. La intención es llegar a 10 o 12 temas y esas seis maquetas son los temas propios. Agregaríamos más temas propios y más covers con cantantes invitadas. La idea es que esté nutrido de invitados, gente que conformó en algún momento Lado Funk”. El objetivo tiene que ver con las asignaturas pendientes: “tenemos un disco hecho en vivo, medio a los ponchazos... También tenemos un material viejo de la primera etapa, entonces está esa deuda: hacer algo un poco más trabajado en el estudio. Tengo un espacio donde maquetear y probar cosas, y lo estamos usando; por eso, también nos estamos tomando tanto tiempo. Probamos de todo: a veces uno tiene una idea pero cuando se sienta a grabar, salen otras cosas y así lo estamos encarando”, avisó.

Puesto a valorar las sucesivas etapas de su banda, “esta es la mejor (risas), siempre es así”, afirmó Suárez. “Más gente en la formación no necesariamente quiere decir que fue mejor. Quizá fueron los momentos más glamorosos… Por ejemplo, en la primera etapa llegamos a ser 12 integrantes. Después se cortó y volvimos arrancar como trío, fuimos sumando y llegamos a ser nueve. En febrero, vamos a tocar en la Fiesta de los Jardines y vamos con una formación de nueve, pero en las cervecerías no podemos porque no hay lugar para meter nueve músicos. Entonces, nos manejamos con una formación más chica: hay un núcleo de guitarra, bajo, batería y teclado, más un quinto que podría ser el percusionista (Carlos Casalla). El resto es gente que rota, gente con la que nos sentimos cómodos y que ya viene laburando con nosotros hace años”, valoró el músico. Es que el Lado Funk, es interminable.

Con el jazz y con el soul 

Cuando Lado Funk comenzó a sonar en la escena de Bariloche, el subgénero irrumpía con fuerza y se colaba en todos los ámbitos del rock. Hoy el panorama es distinto. “Hubo como un tope del funk rock. Hay movida funk pero no tiene la misma repercusión que un festival de blues o un festival de jazz”, admitió Pablo Suárez, orientador de Lado Funk. “El funk no es nuestro, es algo que cuesta abordar. Por ahí, me sale más fácil una milonga que este estilo, a pesar de que me gusta más, pero no lo traemos en la sangre. Ya desde ese lado, es algo ajeno y menos popular, pero nosotros lo mezclamos mucho con el jazz, con el soul, con el latin”, describió.

En efecto, “en esta etapa, estamos metiendo mucho latin, mucha percu… En el verano, vamos a hacer una fecha en Colonia Suiza, con una baterista y dos percusionistas, así que el estilo está muy mixado. No es funk puro tradicional. El estilo pide una banda numerosa y, por eso, es tan difícil. Generalmente, tiene una sección de vientos y es medio una epopeya moverla (risas). Te digo porque he armado giras por afuera de 10 días o una semana y te puede llevar un año la previa de la producción para que esa semana sea todo disfrutable. Y después, el tema económico… Uno trata de ser positivo y qué sé yo, pero pagarle a una banda de nueve músicos, medio que no existe. Pero bueno, estamos”, confirmó Suárez.

En el calendario inminente de Lado Funk, aparecen varias citas. “El 3 de enero, vamos a estar en Colonia Suiza, a la tarde, en un ciclo que ya armamos el año pasado y tengo el gusto de coproducir con la gente de Berlina. Es para todos los jueves de enero a la tarde, se pone buenísimo. Y la siguiente confirmada es la Fiesta de los Jardines, algo esperado por nosotros porque ponemos toda la carne a la parrilla: vientos y dos cantantes adelante. Después, imagino que aparecerán cosas como El paseo de las picadas y otras. En La Alpina, nos gusta tocar y siempre nos reciben bien, ahí tenemos una fecha todavía sin confirmar en febrero”, avisó. Hay que tomar nota.

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