2018-11-12

Mito y realidad del avance de los jabalíes en zonas urbanas  

Estos últimos años la presencia de animales salvajes en zonas urbanas ha despertado inquietudes y preocupaciones, por lo que es necesario en primer lugar saber identificarlos, conocer el peligro que representan y cómo actuar en caso de encontrarse frente a un ejemplar.

Es por esto que El Cordillerano dialogó con Beatriz Marqués, coordinadora de la delegación local de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Federico Hoffmann, coordinador de la Dirección de Fauna de la provincia de Río Negro, y Mariana Wainer, veterinaria del área técnica de la delegación Bariloche.

Marqués, Hoffmann y Wainer se están ocupando de esta problemática y el viernes pasado mantuvieron una reunión con personal de Parques Nacionales, de la Subsecretaría de Ambiente y de Zoonosis del municipio, de Protección Civil, de la Unidad Regional de Epidemiología y Salud Ambiental de la Zona Andina (URESA) y del Departamento de Actividades Programadas para el Área (DAPA) del hospital Dr. Ramón Carrillo. 

“La reunión tenía como fin poder coordinar acciones entre todas las entidades que tienen que tomar intervención ante la aparición de casos de fauna silvestre en ámbito urbano”, aclaró Hoffmann.

Diagramaron un protocolo, quién va ser el primer receptor ante un llamado y cómo va a ser la cadena de acciones a seguir, es la principal conclusión a la que se llegó. En todos los casos se debe llamar al 103.

“Todo el tiempo nos están llamando porque aparecen desde un chimango hasta un puma en el patio de una casa, entonces hay que priorizar qué cuestiones son urgente. Es importante saber cuáles circunstancias son parte del ciclo natural de las aves y realmente a veces es mejor dejarlas que intervenir, se estresan menos que llevándolas a una veterinaria y que de todas formas muere”, aclaró Marqués.

Hay otros casos que requieren una acción inmediata porque son de riesgo para las personas o para el animal. “Hay cuestiones que tienen que ver con los riesgos sanitarios para la gente, por ejemplo, el hallazgo de un murciélago de día, fuera de su lugar habitual es un sospechoso de portador de rabia”, comentó Hoffmann.

En estos casos se recomienda no tocar al animal ni acercarse, evitar que tenga contacto con las mascotas y llamar al teléfono mencionado.

Especie exóticas

Una especie es exótica cuando es trasladada de su lugar de origen por el hombre. En algunos casos, se transforman en invasoras dado que se extienden sin control, el impacto va desde efectos casi neutros hasta la extinción de especies nativas. 

En todos los casos 

Ante la presencia de cualquier especie silvestre las acciones a tomar son las mismas. Si se está con niños tomarlos de la mano, “no salir corriendo para el otro lado porque eso puede ser un disparador de su instinto, quedarse quieto, no molestarlo ni cortarle el paso”. Nunca salir solo a caminar por senderos de montaña, los perros siempre llevarlos con correa.

Si el camino que está cerrando es el que debo tomar, esperar a que el animal se vaya alejando y hablar en voz alta. Nunca dejar que los niños vayan solos corriendo adelante.

“Hay que tomar conciencia que estamos limitando con un Parque Nacional y es común que nos crucemos con alguna de estas especies, que veamos en algún sendero a algún puma no es una emergencia, muy distinto es si alguno de estos animales aparece en el patio de una casa” advirtió Wainer. 

“Hay situaciones que ameritan una respuesta inmediata y otras que no, de todas maneras siempre deben llamarnos para elaborar estrategias”, dijo Hoffmann.

Jabalíes 

Son muchos los casos denunciados por vecinos por la presencia de jabalíes en sus zonas de residencia, algunos de ellos fueron vistos a pocos metros del puente del km.10 de Avenida Bustillo por el camino viejo a Catedral, otros a la vera de la ruta en la zona de Bahía López y en el inicio de la picada del refugio del cerro López. Otros en Arroyo del Medio o en Costa del Sol, lo que demuestra que viven y transitan por ambientes naturales muy disímiles entre sí: selva, estepa o bosque.

Es importante resaltar que el jabalí es una especie exótica, es decir que no es natural de la zona, fue introducida en Argentina por Pedro Luro en el año 1905 con fines de poblar cotos de caza deportiva. En la actualidad se ha convertido en invasora en nuestro país y en el mundo debido a que no tiene predadores naturales, se adapta muy bien a una muy variada diversidad de ambientes y se reproduce con mucha facilidad.

La caza está habilitada pero no en zonas urbanas, la presencia de basura, los terrenos baldíos, sumado al crecimiento poblacional, hace que sean vistos en áreas urbanas cada vez con más frecuencia.

Dada la dificultad geográfica de los distintos barrios llevará bastante tiempo reducir las poblaciones de jabalíes, por lo que ya se ha comenzado con la campaña de prevención y recomendaciones a tener en cuenta.

Recomendaciones 

El jabalí es un animal de hábitos preferentemente nocturnos, por lo que se sugiere no deambular de noche por senderos cerrados con espesa vegetación. De tener que hacerlo, ir en grupo y haciendo ruido, el jabalí se alejará al detectar la presencia de la gente.

De producirse el encuentro, no acercarse ni intentar capturarlo, no cortarle el paso, esperar a que se aleje por sí mismo, no correr ni gritar, detenerse y observar que se aleje, recoger a los niños y a las mascotas.

No dejar perros sueltos ni pasear por los senderos con los perros sin correa, si el jabalí se ve amenazado por un perro que le ladra o lo persigue, puede atacarlo y a su dueño.

No dejar basura ni alimentos fuera de la casa, sacar la basura con la menor anticipación posible al momento que va a ser recolectada. No dejar el alimento para mascotas fuera de la casa.

Cercar bien el terreno y las zonas de huerta y compostaje, denunciar ante el municipio la presencia de basureros clandestinos ya que pueden contribuir a la presencia de jabalíes.

Descripción de las conductas 

“El jabalí tiende a ser una especie expansiva, van colonizando y agrandando su territorio”. Esta característica está dada por su capacidad reproductiva y acá no tiene un depredador natural, “según la zona de Argentina tiene un comportamiento diferente, dependiendo del grado de hibridación que tiene con cerdos domésticos, por ejemplo sobre la costa de la provincia ya es continúa, se reproducen a lo largo de todo el año”. Acá detallaron que es con fotoperíodo es decir, una vez al año con un promedio de 8 crías.

Pocas veces se los ve dentro de los lotes, pero sí se pueden observar las consecuencias de la presencia durante la noche anterior, como es la tierra dada vuelta. Tienen hábitos nocturnos y pueden recorrer aproximadamente 14 kilómetros por noche, pueden volver siempre a la misma zona o solo utilizarla de paso.

Vale aclarar que no hay registro de ataque de jabalíes contra las personas, los grados de mayor peligrosidad se dan cuando están con sus crías, puesto que son madres sobreprotectoras. Como cualquier otro animal, si se siente acorralado responde con agresividad.

El retroceso 

Puntualmente al jabalí lo llaman “arquitecto ambiental” porque tiene la capacidad de modificar el ambiente por el impacto que provoca, “es un gran cazador entonces afecta toda la fauna, come de todo, desde carroña, raíces, bulbos, pasto, como el chancho”.

Va dañando a su paso porque nuestro ambiente no está preparado para el jabalí por ser exótico. “Deberíamos controlarlo y hacerlo retroceder, utópicamente lograr que no hayan más en su área de distribución actual”. 

El jabalí es un gran consumidor de ovinos, “por donde se lo mire es una especie altamente perjudicial y dentro de la ciudad se suma el riesgo o malestar de tenerlos en el jardín de su casa”.

Están trabajando con la ubicación de jaulas trampa en algunos sitios, antes deben asegurarse que sea un sitio de costumbre. “Es un tema complejo y una problemática a nivel mundial, hoy incluso en su área natural por la disminución de la población de lobos y osos, sus depredadores naturales”, aseguró Hoffmann.

Control 

Las estrategias de control que están llevando adelante son muy variadas, “hasta ahora la más efectiva que es en la zona del Palmar ha sido mediante la caza deportiva, y control”. Esto está aplicado bajo una normativa provincial en Río Negro, “estamos encontrando que algunas partes de la cadena aún no están firmes, estamos trabajando para activar eso” afirmaron.

La caza es solo por medio de los cotos, es decir que hay determinados pasos a seguir, los que son controlados y sistematizados, no está permitido salir de manera personal a cazarlos.

El puma 

El puma está signado por una gran diferencia, “es autóctono y como tal debemos ponerlo en valor. Hay una ley provincial, la 763, cuya autoridad de aplicación es el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, pero por Fauna no está permitida la caza del puma”. Hay una contraposición, “el ministerio considera que hay una pérdida económica por la muerte de ganado ante un ataque de puma entonces permite que el dueño del campo lo cace porque teóricamente está predando sobre su ganado, pero eso hay que seguir trabajándolo” dijeron. Aseguraron que primero están utilizando todas las estrategias que no tengan que ver con el abatimiento del animal.

No todos los pumas cazan sobre el ganado ovino, “aquel que no está predando en realidad está cuidando, porque como es territorial, impide que otras especies hagan daño, entonces si en un campo se ven huellas pero no hay ganado muerto, mal haría en querer matarlo. “Tener una predación cada tanto puede significar que otro puma se metió de casualidad, mató y se fue”. Otros casos se pueden dar cuando una hembra le está enseñando a cazar a sus crías.

Son animales solitarios que solo se reúnen en época de celo y luego la hembra anda con sus crías. Esos cachorros también pueden provocar algún daño porque no son hábiles para cazar. Si se mata a una hembra de manera intencional o accidental muchas veces quedan solas sus crías entonces la gente se las lleva a sus hogares, “esto jamás deben hacerlo, porque el puma no es un animal doméstico, cuando son chiquitos son gatitos hermosos pero cuando crecen acentúan su instinto”.

Ese animal, que ya está socializado, no se lo puede reintegrar a su ambiente  porque no teme a las personas y no sabe cazar, lo que lo llevaría a la muerte. “Y los centros que pueden llegar a recibirlos, están saturados, la gente tiene que entender que no hay nada mejor que ver a los animales o las aves en su ambiente natural”.

El ciervo y trucha 

Hay mucha desinformación cuando se cita al ciervo colorado como una especie nativa. Es originario de Europa, Asia, Norte de África y América del Norte. En Argentina fue introducido en tierras privadas hace más de un siglo, encontrándose actualmente en forma silvestre.

Se trata de un herbívoro considerado a nivel mundial como uno de los mamíferos invasores más dañinos para la biodiversidad. Es un ramoneador selectivo afectando a plantas nativas en la Patagonia como el ciprés de la cordillera y el maqui. Provoca impacto negativo en los ecosistemas que altera la estructura y composición de los bosques, la facilitación para el establecimiento de plantas exóticas y actúan como potenciales vectores y trasmisores de enfermedades y compite por recursos con fauna nativa, por ejemplo el huemul y el guanaco. “Al huemul lo desplaza por agresividad y al pudú pudú por no dejarle brotes a su alcance, además de perjudicar la renovación natural del bosque nativo”, aclaró Wainer.

Por su parte la trucha arco iris es nativa de América del Norte y fue introducida en nuestro país en 1904 con fines deportivos. Se distribuye ampliamente en la Patagonia, se alimenta de una importante variedad de presas y es muy voraz, capturando invertebrados, peces, anfibios, aves y roedores. Su impacto en ambientes acuáticos es muy negativo.

Algunas especies vinieron de manera accidental como el Didymo, la chaqueta amarilla o la rata.

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