2018-10-29

Cómo ser libres del apego

Por Dr. Bernardo Stamateas

Si un pájaro ha estado confinado en una jaula durante mucho tiempo, aun cuando un día le abrieran la puerta, no se movería de allí. ¿Por qué? Porque seguiría creyendo que aún se encuentra en cautiverio…

Al igual que esa ave, algunas personas nunca logran desplegar sus alas en la vida porque, incluso desde temprana edad, se apegan de forma tóxica a alguien. Puede tratarse de uno de sus padres (o ambos), una pareja, un hijo, un amigo, etc. Como resultado, dejan de ser o nunca logran ser autónomos. Una señal inequívoca de que existe la codependencia es la ansiedad que sufre quien está apegado a otro/s en sus relaciones.

¿Cuáles son las causas de dicha ansiedad que experimenta la persona codependiente? Básicamente son dos:

1. Ausencia. La ansiedad por la ausencia de una persona nos convierte en seres emocionalmente dependientes que llegan a creer que, sin él o ella, no somos capaces de vivir. Quien padece este problema es alguien con apego que vive con temor de perder el objeto de su apego. Cuando le piden hacer una tarea, responde que no puede hacerla solo/a. Y cuando se encuentra frente al hecho de estar sin compañía, expresa cosas como: “No me dejes”, “no te vayas”, “no tardes mucho”. Carece de autoconfianza y se mueve como una criatura de corta edad que les pide permiso a sus padres para todo.

2. Presencia. En este caso, la persona codependiente se siente sobreexigida frente a alguien en una posición de autoridad, como un padre, un maestro o un jefe. Esto sucede debido a que le ha entregado al otro un poder de control y castigo que, en realidad, no posee y se ha colocado en un sitio de vulnerabilidad (que tampoco es real). Esto significa que el otro tiene una mirada punitoria y él o ella mismo/a tiene una actitud infantil. Como consecuencia de esto, acostumbra preguntar: “¿Te pasa algo?”, “¿Estás enojado?”, lo cual surge de su propia ansiedad. Aquel que se pone ansioso cuando el otro está presente lo considera su controlador y siempre siente que está en falta. Por eso, prefiere la soledad.

¿Cómo se logra desarrollar la independencia emocional?

Cuando se pierde el miedo, pues esta emoción condiciona nuestro comportamiento. No se trata de ser valiente sino de arriesgarse inteligentemente. Muchos adultos no se atreven, por ejemplo, a comenzar una carrera universitaria porque tienen miedo de no poder recordar o estudiar y terminen por abandonar. El foco aquí está puesto en la pérdida y no en las propias fortalezas (todos tenemos puntos fuertes).

Muchos se justifican diciendo: “No lo hago, o no voy, porque mi mamá/papá/pareja no quiere”. No es saludable explicar lo que nos ocurre a través del otro. Aunque el otro nos pueda llegar a condicionar, la explicación siempre tiene que comenzar por uno mismo: “Yo no hago, no voy, no digo, etc., porque siento que mi mamá/papá/pareja no quiere”. De esa manera, nos paramos en la responsabilidad y tomamos las riendas de nuestra vida sin apegarnos a nadie.

Siempre que vayas a llevar algo a cabo, visualizá un escenario positivo y, a la vez, tené en cuenta los riesgos que podrías encontrar para minimizar los daños. Como un trapecista que, aunque practica y sabe que lo hace bien, coloca una red debajo por si algo saliera mal. Dicha red no implica que no asuma la responsabilidad y dé lo mejor de sí, sino sencillamente que está siendo precavido. Tal actitud nos permite tener tranquilidad y concentrarnos en lo que estamos haciendo. Así actúa la gente independiente.

Para concluir, comparto algunas ideas para mantenerse en libertad:

*Dejar de responsabilizarnos por las decisiones de los demás.
*Dejar de vernos y ver a otros como víctimas para empezar a vernos como seres humanos con un potencial ilimitado.
*Ayudar a otros sin sentirnos responsables de esas personas.
*Saber que mi felicidad depende de mí, y solo de mí.
*Ser consciente de que “yo” decido cómo reaccionar, pase lo que pase afuera.
*Acercarnos a aquellos que nos añaden valor y alejarnos de quienes nos dañan.
*Aceptarme tal cual soy sin buscar agradar a nadie.

Si tenés alguna consulta, podés escribirme a bernardoresponde@gmail.com.

Te puede interesar