Gran concurrencia en la Peregrinación a Virgen de las Nieves
Miles de fieles celebraron en comunidad los 25 años de la Diócesis de Bariloche en la gruta de la Virgen de Las Nieves.
Con la presencia de miles de fieles, se realizó la peregrinación a la gruta de la Virgen de Las Nieves para celebrar, en comunión, los 25 años de la Diócesis de San Carlos de Bariloche. En este 2018, el lema fue “Con memoria agradecida, celebramos hoy tu paso y la obra de tu gracia”. A la celebración llegaron, además, comunidades de localidades vecinas y de la Línea Sur con ofrendas.
La Santa Misa contó con la presencia de dos obispos muy queridos por la sociedad, Rubén Frassia y Fernando Maletti, acompañados por Marcelo Melani Emérito de Neuquén, José Slaby de Esquel y Marcelo Cuenca del Alto Valle.
Se resaltó que “María está presente en la vida de todo cristiano, de toda persona en la iglesia y en la sociedad, reconociendo la importancia de lo que Dios ha hecho en María al elegirla para ser la Madre de Jesús, nuestro salvador”.
Los fieles se acercaron hasta la gruta para agradecer lo que tienen o han recibido pero, además, para pedirle por sus necesidades, a entregarle sus alegrías, esperanzas o sufrimientos.
El Obispo Frassia dirigió unas palabras a los presentes. “A la Iglesia de Bariloche, la llevo en el corazón. El Señor siempre tiene que estar presente en nuestras vidas. Que su fuerza nos ayude a cumplir con la misión que nos corresponde. Lo importante de todo esto es que el nombre de Jesucristo sea reconocido, admirado y seguido con mucha fidelidad”.
Lo propio hizo el Obispo Maletti. “Con memoria agradecida, celebramos hoy tu paso y la obra de tu gracia le decimos ciertamente ese es el sentimiento y la convicción de recordar como obispos antecesores tantas realidades que hemos vivido”.
“Desde nuestras fortalezas y fragilidades, donde la Iglesia interpretando al Espíritu Santo nos colocó en determinados momentos para acompañar como pastores obispos la Diócesis de Bariloche”, continuó.
Resaltó la labor actual de Juan José Chaparro, para quien pidió un aplauso. “Quizás, en esta memoria, mi gran deseo, después de casi seis años que partí hacia la Iglesia de Merlo Moreno, para toda la iglesia de la Diócesis de Bariloche, es que siga siendo una iglesia que cura las heridas de los heridos del camino y que ya está cerca del sufriente, del desvalido, del descartado y del pobre, que se ocupa y preocupa tanto del crecimiento espiritual como de la dignidad humana y social de las personas”.
Para finalizar, agregó: “según lo expresado por el Papa Francisco, la iglesia va a las fronteras y allí sale a buscar a todas aquellas ovejas que necesitan y, a gritos, nos indican que nos ocupemos de ellos y nos acerquemos”.
Se leyeron dos misivas recibidas en conmemoración de los 25 años de la Diócesis. La primera de ellas correspondiente a Monseñor Olivera, Obispo Castrense de Argentina. “Me hubiera gustado mucho acompañarlos físicamente, pero me fue imposible. Lo hago espiritualmente dando gracias a Dios por este camino recorrido. Bendiciones para todos”.
La segunda fue de Miguel Esteban Hesayne, obispo emérito de Viedma: “Fui invitado a participar de los festejos. Desde el ‘cautiverio clínico’, en recuperación domiciliaria de un grave infarto, con gozo, esperanza adhiero a esta dichosa celebración de las Bodas de Plata”. Continúo citando que “dadas mis limitaciones físicas agravadas por mis 95 años y un estado de gripe bronquial, me limito a seguir orando por todos ustedes”.
“Seamos capaces de construir una iglesia pobre y servidora, pobre desprovista de todo poder temporal, del dinero y de las influencias de los poderosos de este mundo. Servidora para que seamos capaces de hacer pasar a los pobres de simple ayuda en sujetos con dignidad, hijos e hijas de Dios capaces de construir una sociedad humana libre y fraterna, dispuesta siempre a compartir bienes y personas”.
El sentir de los obispos
Rubén Frassia, en diálogo con El Cordillerano, expresó: “Es una gran emoción estar aquí porque amo a Bariloche y su gente. Para mí fue una gracia haber sido el primer obispo de esta Diócesis, mi primer amor, por así decirlo, y eso quedará por siempre, aunque la vida y la iglesia continúe”.
Además agregó que “en estos 25 años, es importante acordarse de toda la gente y que te saluden con el cariño de siempre. A veces, no recuerdo los nombres, pero sé el lugar y las acciones que llevaron adelante”. Para finalizar, envió un saludo cordial a las autoridades de este medio de comunicación y a todos los lectores del diario.
Por su parte, Fernando Maletti dijo: "Es momento de hacer una memoria agradecida de los doce años en los cuales fui Obispo de San Carlos de Bariloche, donde aprendí muchas cosas. Que la iglesia es una realidad horizontal donde todos somos hermanos fruto del Bautismo y tenemos que comprometernos a tener un protagonismo”. Al referirse al nivel social, comentó “en una realidad tan disímil y con diferencias que existen en la ciudad y las distintas localidades, el gran desafío de, sobre todo, unir en una sola familia donde haya más solidaridad, donde prime la dignidad humana de las personas”.
El actual obispo de la Diócesis de San Carlos de Bariloche, Juan José Chaparro, se refirió al sentir de la presencia de sus dos antecesores en el festejo. “Me da vergüenza porque son demasiado buenos tipos”, comentó bromeando. “Que accedieran a venir me pareció hermoso porque están en el corazón de nuestra gente. Cada uno tiene su vida y su historia. Agradezco, además, a cada uno de los que se hicieron presentes, con fe en las comunidades porque eso da impulso para seguir adelante”.