Los 80 años de Alberto Pérez
GASTRONOMÍA
El maestro asador cumplió ayer 80 años. Se trata de Alberto Pérez quien recordó sus comienzos en Bariloche, con tan solo 6 mesas a orillas del Limay. La fórmula -dijo- “es trabajar, trabajar y apoyarse en la familia, en los clientes que me guían y que me devuelven tanto cariño”.
La historia de Alberto se remonta al primer boliche que abrió en Dina Huapi y del Boliche Viejo a orillas del Limay, porque la idea era atender, además de a los residentes, a los camioneros que venían de Chile “y no los dejaban pasar a Bariloche”. Agregó que “comencé con solo 6 mesas, hacía todo, la parrilla, iba a la cocina y preparaba unas papas fritas, ensaladas, cliente por cliente siempre fue mi especialidad”.
En el día de su cumpleaños conversó en el programa El Expreso Periodístico con Antonio Zidar, por El Cordillerano radio (93.7) que se emite de lunes a viernes de 7 a 10. “En Dina Huapi casi no había nada, nosotros y la estación de servicio que luego se quemó”. También mencionó que sus primeras armas en la gastronomía fueron en Independencia y Entre Ríos (Buenos Aires), dijo que “por distintas situaciones con mi señora nos vinimos y nos gustó”.
Alberto siempre basó su estilo en los detalles, en la atención personalizada, “ya que considero que no es lo mismo que el cliente me diga las cosas a mí, que al mozo”.
Dentro de su relato mencionó que “hace unos 5 años dejé la parrilla, pero el trabajo que hacíamos con mi señora era hacer de todo, la carne, las ensaladas, las papas fritas”.
Ya en su calidad de maestro asador, Alberto sostuvo que “mi especialidad fue la carne, nunca estuve de acuerdo con las achuras, no se conseguían, por eso fui al cerdo, al cordero, pollo y ternera, con el secreto de lo humano, de cumplir con el cliente, con conducta, cuidando precios, con buena mercadería en base a 2 grandes frigoríficos que me la proveen”.
“La parrilla es una pasión argentina. Contamos con más de 35 años de experiencia y reconocimiento mundial para ofrecer calidad, con la parrilla como una experiencia única”, se resalta en el sitio web de El Boliche de Alberto.
Cuenta que “en nuestras parrillas, el parrillero cocina a la vista y atiende el pedido en forma personalizada. Junto con un estilo súper premium de nuestra carne y la esmerada atención de los mozos creamos momentos de alegría, asombro y placer” y se agrega que “en la parrilla acompañamos la carne con nuestra famosa montaña de papas fritas, frescas ensaladas de varios sabores o cremosos purés de papa”.
También Alberto incursiona en el rubro pastas donde “utilizamos las recetas originales de la abuela María Teresa, tana de Udine. Con el tiempo y en base a la experiencia, incorporamos nuevos sabores y variedades, siempre realizando todo el proceso a mano y cuidando la calidad de las materias primas, son platos tradicionales realizados artesanalmente, se elaboran a la vista con una variedad de salsas clásicas y otras de creación propia”.
Dentro de carta se debe hacer una mención especial a la Lasagna Alberto preparada con salsa bolognesa, calabresa, jamón crudo, queso y verdura, un convite verdaderamente irresistible.
El Boliche de Alberto atiende en distintas direcciones, Elflein 158, Villegas 347, Avenida Bustillo Km. 8,8 y pastas en Mitre 607 y Elflein esquina Villegas. La empresa gastronómica además construye por estos días un nuevo restaurante sobre la calle Elflein, con la idea de poder atender en base a 120 cubiertos.