Transporte Urbano de Pasajeros
En tiempos que se debaten los valores del boleto, aumentos, quites de subsidios etc.etc, estaría muy bueno pedirle, aunque más no sea una disculpa pública, al señor Guido Dal Pozzo y por ende a todos sus socios. Por separado, seguramente, y será justicia, recibirán un merecido resarcimiento económico por el despojo del que fueron objeto.
Uno recuerda las veces que solicitaban a las distintas autoridades que se reviera los valores para obtener una tarifa justa para una empresa local que prestó un servicio público por más de 30 años, apostando siempre y dentro de las posibilidades, de brindar el mejor servicio, seguramente con muchas dificultades, defectos y errores.
Empresa ésta, que nunca le cobró los servicios de sepelios a los más desprotegidos y en muchas ocasiones se nos enviaba a colegios públicos para hacer servicios sin cargo. Ni decir de los pasajeros que utilizaban los pases libres. Hasta se formó un club para unir más a la familia transportista, sacando a muchos pibes de la calle.
Todavía hoy se siguen esperando los coches para discapacitados, coches que estos empresarios los trajeron cuando fueron solicitados en tiempo y forma. Una gran mayoría de los usuarios no sabe que esta empresa sin contrato ni seguridad jurídica alguna (indispensable para que una empresa obtenga créditos para su desarrollo) circulaba con un contrato precario. De igual manera siguió apostando por un futuro que nunca le llegó.
Tanto la empresa 3 de Mayo, como Transportes Automotores Mercedes fueron más que una simple empresa de transporte. Sus integrantes eran vecinos que caminaban cotidianamente entre nosotros, hasta se los podía ubicar sin ningún problema por teléfono. Tanto aquí, en nuestra ciudad, como en la Ruta 23 fueron muy, pero muy solidarios. Nunca se dejó a nadie tirado en momentos que no era fácil transitar por las distintas rutas o calles de nuestra ciudad.
Una verdadera pena, y sé como transportista que fui, el dolor inmenso interno que deben de sentir al ver esas unidades tiradas y en el estado que se las dejaron. Unidades que con mucho sacrificio lograron traer. No les dieron ni la mínima chance de, aunque más no sea, reconvertirse o achicarse para poder seguir funcionando. Como parte muy chiquita, por haber trabajado en las dos empresas, siento una gran decepción de nuestros representantes, que con el transcurrir de los años y en distintas gestiones, no tuvieron la capacidad de resolver definitivamente el tema, poniendo solo precarios parches y en muchos casos hasta fueron usados políticamente.
Ahora, asistiremos a una dura negociación de una empresa monopólica y foránea, que poco le importa el asistencialismo y la convivencia. Solo se van a remitir a los fríos números de la rentabilidad.
Aunque es difícil de creer, el destino del transporte urbano se va a decidir desde San Juan, a 1.400 kilómetros de nuestra ciudad. Son esas raras particularidades que tiene Bariloche que uno no comprende. El transporte es solo un caso entre otros que hoy en día es tema de debate y divisiones en nuestra sociedad. Algo estamos haciendo mal.
Claudio Gustavo Alonso
D.N.I. 13.714.496.
PD: No nombré a la CODAO por no haber trabajado en ella, pero fue parte activa de la historia del Transporte Público de Pasajeros en nuestra ciudad.