Crecen las ventas por Internet en detrimento de las tiendas de moda
EMPRESAS Y SERVICIOS
Los grupos textiles responden por estos días a señales de alarma: el modelo tradicional se agota y caen las ventas en los locales a pie de calle ¿Quién diría que las flamantes tiendas de moda, que protagonizaron una auténtica revolución de sus esquemas en los años ochenta y noventa del siglo pasado, están necesitadas de otra vuelta de tuerca? Pero así es. Los profesionales y expertos de esta industria coinciden en que el sector está ante un nuevo momento de cambio, y será drástico. Muy superior al del pasado. La tienda de moda ya no tiene estos días el atractivo de hace años. Los compradores le han empezado a dar la espalda y espacian sus visitas.
Todos los estudios indican que las ventas y rentabilidad por metro cuadrado están cayendo en Europa y Norteamérica (pero no en Asia). Por ejemplo, en Francia han descendido el 14% en los últimos seis años. Esto ha llevado a algunas grandes cadenas a eliminar parte de su red, lo que ha provocado incluso a que en algunos países el número de tiendas abiertas al público haya descendido. Estas tendencias se ven también claramente en España, donde el sector ni siquiera ha logrado recuperar las cifras de ventas.
Algunos expertos atribuyen la actual situación a un cierto agotamiento de la llamada fast fashion, colecciones de moda del segmento medio que han sido diseñadas según las últimas tendencias pero de manera rápida y barata.
Estas tiradas ya no encandilan a los compradores tanto como hace años. También se atribuyen daños al impacto de la nueva cultura del low cost, que ha prendido en muchos países, con precios bajos mínimos, lo que impide un incremento de las facturaciones. Esto ha hecho que solo el segmento de lujo y el bajo costo puro y duro hayan escapado de la deserción de los compradores y sigan mostrando crecimientos de dos dígitos.
Algunos expertos sugieren que la compra por Internet se ha sofisticado de tal modo que ahora resulta más placentera y cómoda que a través de las tiendas a pie de calle. Eso ejerce una presión mayor sobre el canal tradicional, algo que reconocen los especialistas cuando señalan que “el sector ha tenido que reajustarse para mejorar en la experiencia de compra de los consumidores”.