2018-09-02

SALUD

La tarea de los municipios es clave para prevenir accidentes viales

La velocidad excesiva o inadecuada es la causa de una de cada tres víctimas de accidentes de tránsito. Las medidas de control previenen muertes y traumatismos en calles y rutas, y contribuyen a mejorar la salud de las personas y la sostenibilidad de la vida en las ciudades. Por ello se considera clave el trabajo de las comunas para bajar los índices conflictivos en la problemática vial.

Miles de personas fallecen cada año en las rutas. De acuerdo con distintos estudios, entre el 40% y el 50% de los conductores no respetan los límites de señalización en cuanto a los kilómetros que deben recorrer por hora y producen excesos que pueden ser mortales. Los conductores varones, jóvenes y que han consumido alcohol son más propensos a circular a una velocidad excesiva o inadecuada que puede provocar accidentes.

Los casos de tránsito continúan siendo la principal causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años, y se calcula que cuestan a distintos países entre el 3% y el 5% de su PBI y sumen a muchas familias en una profunda tristeza.

Distintos estudios aseguran que solo 47 países siguen prácticas correctas en relación con una de las principales medidas de control de la velocidad: el establecimiento de un límite máximo de velocidad de 40 km/h en las zonas urbanas, que las autoridades locales pueden reducir en las calles cercanas a las escuelas, residencias y comercios.

Especialistas consideran que “la velocidad excesiva o inadecuada es la principal causa de los traumatismos o fallecimientos por accidentes de tránsito, un problema no solo local, sino de ámbito mundial. Atajando solamente este problema, las ciudades lograrían una mejora inmediata de la seguridad vial, tanto por lo que respecta a la reducción de la mortalidad como a la mayor proporción de personas que se desplazarían a pie y/o en bicicleta, y los efectos sobre la salud serían profundos y duraderos”.

Recomendaciones

1) Incorporar a la construcción o modificación de las calles y carreteras elementos que pacifiquen el tránsito, como rotondas y badenes.
2) Establecer límites de velocidad adecuados a la función de cada tipo de vía.
3) Hacer que se respeten los límites de velocidad, tanto por métodos automatizados como mediante controles realizados por agentes.
4) Dotar a los vehículos nuevos de innovaciones tecnológicas, como los sistemas inteligentes de adaptación de la velocidad y de frenado de emergencia.
5) Sensibilizar sobre los peligros de circular a una velocidad excesiva o inadecuada.

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