2018-07-12

ABRIRÁ EL PROGRAMA DE LAS V NEVADAS INTERNACIONALES DE TEATRO

“Enemigo de papel”, en la cuenta regresiva

El elenco completo se instaló en la sala de la Biblioteca Sarmiento para ensayar intensivamente. La inédita coproducción argentino – chilena se verá por primera vez el miércoles (18 de julio) desde las 21 en el espacio del Centro Cívico, con entrada a la gorra.

Con el estreno a la vuelta de la esquina, el staff que trabaja en “Enemigo de papel” apuró el tranco. Diariamente ensayan en la sala de la Biblioteca Sarmiento, Natalia Alfaro, Macarena González, Juan Alarí y Garza Bima.

Chilenas las dos primeras, argentinos los segundos… Es que la coproducción nació ante la chance siempre imperiosa de ejercitar la memoria: hace 40 años, los dos países estuvieron a punto de embarcarse en la más ridícula de las guerras ante la persistencia del conflicto por el Canal de Beagle. Medió exitosamente el cardenal Antonio Samoré y de ahí que hoy podamos mirar el episodio con más incredulidad que dramatismo.

De Ecuador llegó para ponerse al frente del trabajo Arístides Vargas, objeto de veneración en el ambiente del teatro. Con él y con Bima (Villa Regina) dialogó El Cordillerano, al término de uno de los ensayos. El actor integrante de La Hormiga Circular, confió su expectativa: “es un proyecto que se viene pergeñando hace mucho tiempo y ahora estamos reencontrándonos con el maestro en esta etapa final, ya para estrenar. Parece mentira, pero ya estamos acá en la Biblioteca, en el teatro, así que ya hay olor a estreno”.

Vargas aportó que “siempre que se estrena una obra hay una gran expectativa pero fundamentalmente, este tipo de experiencia es relativamente nueva, porque se juntan actores de diferentes países, diferentes en su constitución técnica, un tipo de relación novedosa… Una producción donde se puede hablar tanto de Chile como de la Argentina siempre es bienvenida para ir afianzando los lazos, porque muchas veces la historia nos separó malamente. Nos enseñaron que al otro lado de la cordillera están los malos y nosotros también somos los malos vistos desde el otro lado, entonces romper esos mitos y clichés políticos está muy bueno”.

El actor compartió algunas intimidades. “Se da una característica en el elenco: hay compañeros que no habían nacido cuando pasó y otros teníamos distintas edades, así que hay recuerdos distintos. Algunos fueron a investigar con su familia y otra gente para recuperar memoria. En eso el teatro es muy importante y en estos días, es muy potente trabajar con esas cosas. También es interesante que los personajes sean artistas porque somos artistas los que construimos la obra pero también los personajes. La historia ronda alrededor de dos artistas chilenas y dos argentinos, entonces hay un recorte sobre qué nos pasa muchas veces al cruzar la frontera para trabajar en otros países”, ahondó.

Enfrentar la fealdad

La preparación de “Enemigo de papel” tuvo que afrontar “fundamentalmente, dificultades económicas”, explicó Vargas. “Se necesita apoyo para este tipo de experiencias, creo que es fundamental y en ese sentido, Iberescena hizo un gran aporte. Lo viene haciendo en toda Iberoamérica y no podríamos hacerlo de otra manera. Lamentablemente, son las autoridades locales las que no apoyan mucho. Es terrible, es feo, antiestético, por llamarlo de alguna manera”. A propósito, “hay que decir que por parte de Chile, apoya la Corporación Cultural Puerto Montt y en la Argentina, el Instituto Nacional del Teatro. Pero sin Iberescena hubiera resultado imposible”, sumó Bima.

Con dos actrices en Puerto Montt, uno en Bariloche y el otro en Villa Regina, el director se abocó “primero a asumir una realidad: al estar lejos, no podemos tener una práctica cotidiana de ensayos… Teníamos que realizar una producción de acuerdo a nuestra realidad y la realidad, era asumir las distancias y ver las posibilidades. Por eso también tardamos tanto, teníamos que ver la posibilidad de coincidir con todo el equipo de actrices, actores, director y directora (Virgina Fdel). Esa fue una dificultad pero a la vez, a las realidades hay que asumirlas”, insistió.

No por nada, para Bima “la obra tiene que ver con el viaje. Los personajes se dan en la frontera. De alguna manera, nos propusimos que la obra tuviera a la itinerancia en su construcción. Por eso viajamos a Mendoza, a Puerto Montt, a Bariloche… Fueron distintos puntos de encuentro para ir construyéndola, porque tranquilamente pudimos haber coincidido en uno solo pero nos parecía bien hacer esos cruces previos por la historia de la obra. Ensayar en distintos lugares le dio un contexto. Hacer los cruces de frontera, volver a pasar por las aduanas… Uno ya lo ha hecho pero en el contexto de la obra, los ve de otra manera”, compartió.

En su caso, “mi personaje es uno de los artistas argentinos, que queda atrapado del lado chileno. Carlito sin s es su nombre… Son dos actores junto con Camilo, el personaje que interpreta Juan (Alari), que cruzan la frontera para trabajar en Chile, con la itinerancia detrás del trabajo, laburantes del oficio… Mi personaje es un poco idealista, un poco soñador, tiene la idea de que el teatro lo es todo y a veces, se le confunden un poco los planos (risas). Entonces, en esta circunstancia se arma una situación también teatral dentro de la historia”.

Desmontar la mentira

El estreno de “Enemigo de papel” se producirá en un contexto donde el ejercicio de la memoria dejó de ser prioridad y más bien, se convirtió en una incomodidad. “Es muy importante el papel del teatro en circunstancias tan terribles para todos nosotros, no solo para la Argentina sino también para América Latina. Creo que este es un plan orquestado para los países latinoamericanos donde estuvieron hasta hace algunos años, gobiernos progresistas que plantearon cambios profundos en la sociedad. Están haciendo pagar con cárcel, persecuciones, denuncias y un montón de cosas… Creo que el teatro tiene un papel que jugar ante eso y de pronto, no debiera ser así pero es un estrado donde se deben decir y denunciar cosas en determinados momentos”, entendió Arístides Vargas, director de la puesta.

En su trabajo, junto con Virginia Fdel, quiso realzar “el juego del teatro, entre la realidad y la ficción. Muchas veces, la realidad aparece como ficción. Cuando por ejemplo, un gobierno te dice: ¡estamos súper bien! ¡Mejor no podemos estar! Entonces, uno dice: acá hay algo raro… Nos están metiendo ficción. Mientras en el teatro, el procedimiento es avisar que se entra a la ficción pero es tan verdadero, que es más creíble que la realidad. Entonces, el juego entre la realidad ficcional, la real, actores y actrices que entran y salen de estas realidades, me parece muy aleccionador para lo que sucede ahora, cuando te mienten impunemente y te hacen creer que eso es verdad.

El teatro tiene que desmontar la mentira y montarte un cara verdadera”, proclamó.

Ficha técnica

Dirección: Arístides Vargas (Ecuador) y Virginia Fdel (Argentina)
Elenco: Natalia Alfaro y Macarena González (Chile), Juan Alarí y Garza Bima (Argentina)
Productora para Argentina: Virginia Fdel
Productora para Chile: Carolina Rojas
Escenografía y vestuario: Ramiro Álvarez (Argentina)
Vestuarista: Marianella Cáceres (Argentina)
Iluminación: Pablo Beato (Argentina)
Dirección Musical: Andy Sakal (Argentina)
Música original: Ivan Piombi, Matías Quiroga, Andy Sakal, Juan Alari y Garza Bima (Argentina)

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