Preparan octavo Encuentro Juvenil de Música de Cámara
En esta ocasión se pondrá el foco en música contemporánea y vanguardias para vincular a los y las jóvenes intérpretes con las nuevas posibilidades que brinda la tecnología. Charlas, talleres, master clases, ensayos dirigidos y presentaciones.
Como fue norma en los últimos siete años, entre el 18 y el 22 del mes que corre se llevará a cabo el octavo Encuentro Juvenil de Música de Cámara, entusiasta acontecimiento que impulsan y organizan la Fundación Cofradía y el Camping Musical Bariloche. La sucesión de acontecimientos constará de clases, ensayos, otras actividades de formación y conciertos abiertos para el disfrute de todo el público.
Antes que comiencen las más febriles jornadas, El Cordillerano habló con Diego Díaz, uno de los sostenes de Cofradía. El chelista recordó que como fundamento, el Encuentro reconoce “que justamente jóvenes se encuentren haciendo y compartiendo música. Ese es el foco principal y en detalle, hay un entorno de actividades pautadas: clases, charlas, ensayos, ensayos guiados, master clases de instrumentos, talleres de actividades, audiciones y conciertos para que además de escuchar, (los y las participantes) puedan tocar en público”.
Explicó el músico que “todos los años tenemos una suerte de foco puesto en algún tema que cruza al Encuentro, aunque no es que se trate de eso… Cada grupo trae su material para trabajar, se hacen las actividades normales pero hay un eje que cruza todo con un tema en particular. El año pasado fue el Impresionismo y entonces, hubo charlas, actividades y se bajó alguna obra impresionista. Este año, el tema sería Nuevos recursos sobre la música”.
Con esa inclusión, “la idea es entrar en qué pasó después del Impresionismo, entonces hablamos de música más contemporánea y Vanguardia, integrando también música electrónica o máquinas en la música. Afortunadamente, un colaborador asiduo es Osvaldo Vázquez y él justamente, ha hecho un trayecto re-importante en la música que en su época fue de vanguardia, especialmente con máquinas”, describió Díaz.
A cargo de Vázquez “habrá charlas y queremos ver si se puede hacer un taller interactivo para que los chicos puedan hacer algo con los nuevos lenguajes”. Por otro lado y “en ese marco, hay un participante pianista, barilochense, que está en la UNA estudiando Piano y Composición, ya por terminar la carrera. Vamos a tomar una obra que le van a estrenar el sábado que viene y después, va a venir con esa obra para que la trabajemos en el Encuentro”. Se trata de Alberto Prebisch.
Al menos en el ideario más difundido, no pareciera que entre la música de cámara y los más novedosos artefactos existieran vínculos. Pero no es tan así. “Lo que empezó a suceder es que de repente, con una máquina, es decir, computadoras, sintetizadores y demás, se puede generar sonidos o transformar sonidos. Entonces, se puede generar un sonido a partir de un instrumento acústico y con una máquina, lo más interesante es cuando funciona en tiempo real”.
Generar, superponer, reproducir
Enseñó Díaz que “se puede generar todo un set de sonidos a partir de uno que tomaste como generador y después, superponerlo y reproducirlo. Se puede superponer el sonido modificado o el nuevo que generó la máquina. Es todo un mundo que está muy lejos del público pero también del músico intérprete, aunque es parte de la música y de la expresión artística. Entonces, la idea es que especialmente los chicos, los que se están formando como músicos prácticos, estén más cerca y que la decisión de participar o no sea más genuina. Que no digamos: como no conozco, ni me acerco”.
Con ese concepto en la base, “la idea del taller interactivo es que (los jóvenes músicos y músicas) conozcan y participen metiéndose adentro. Y discriminar, porque con esto de las nuevas búsquedas, uno puede encontrarse con cualquier cosa (risas). Se le da validez a cualquier cosa que se haga, total es nuevo y nadie entiende nada… O ver que hay formas, que hay estructuras y que hay un porqué, con una búsqueda genuina y demás”, diferenció Díaz.
A priori, podría suponerse que chicos y chicas que rondan los 20 años, están más familiarizados con las nuevas tecnologías que un colega cincuentón. “Están más cerca de la tecnología pero en un aspecto”, avisó el músico. “No todos tenemos en nuestras casas un electrocardiograma o una máquina para estudiar los rayos gama del espacio, ni tampoco para generar un sonido... Pensar en una máquina que trabaje el sonido de otra manera es meterse en un mundo. Hay que conocerlo para poder meterse porque en primera audición, no es algo que necesariamente te atraiga”.
Es una historia conocida y “le pasó a todos los compositores que marcaron hitos en la historia de la música: trajeron ideas nuevas y lo primero que obtuvieron fue rechazo. John Kates, Stravinsky, Beethoven, Bach… Todos tuvieron sus buenos problemas con su música. Me parece interesante lo genuino y lo encuentro en Osvaldo: tiene un sentido de ser, no es tirar ruidos porque sí nomás… Hay un porqué, un significado con lo que está haciendo. Si una obra artística no tiene significado, para mí pierde valor artístico. No es nada”, sentenció Díaz. En el Encuentro Juvenil de Música de Cámara, los significados irrumpen en tropel.
La vuelta de ex cofrades
Como es habitual en los Encuentros de Música de Cámara, volverán a casa aunque sea fugazmente, ex cofrades que hoy son rutilantes figuras en la música académica nacional. “Fundamentalmente van a estar Jorge Caldelari y Tomás Altmann, que también estuvieron el año pasado: Jorge en violín y Tomás en chelo. Jorge va a venir con un director pianista y trompetista que es Javier Mas. Tomás viene con su pareja pianista: Bárbara Warzica. Ellos van a estar haciendo conciertos en dúo: chelo - piano y violín - piano, pero además, este año vamos a hacer que toquen juntos en tríos”, avisó Diego Díaz, organizador de la octava edición.
El staff se va a completar con “Osvaldo Vázquez dando clases, muy probablemente Luis Salva, más un violinista irlandés que vive en El Bolsón: Martin Pike. Él va a dar clases de música de cámara y un taller que se va a llamar ‘Donde la tierra se encuentra con el aire’, que tiene con ver con la participación corporal, especialmente desde el punto de vista rítmico. Va a ser una ampliación de uno que ya dio el año pasado… Y también va a estar Héctor Torres con un taller de experimentaciones sonoras, para ver qué pasa al hacer sonido con otras cosas o con los instrumentos de otra manera”. Para más informes o inscripciones: ejmcbariloche@gmail.com o bien, en Facebook.