Anularon audiencias y dieron pie a la víctima para oponerse a sobreseimiento de acusada
El Tribunal de Impugnación de la provincia, integrado especialmente en la ocasión por Miguel Cardella, Adrián Zimmermann y Carlos Mussi, decretó la nulidad de dos audiencias orales y consecuentemente habilitaron a la parte querellante a oponerse al sobreseimiento de una mujer investigada por una presunta agresión a su marido.
En la primera de las dos audiencias anuladas, el juez de Garantías Ricardo Calcagno había dictado el sobreseimiento de la mujer, y en la segunda el juez de Juicio Marcelo Barrutia había confirmado el sobreseimiento. Sin embargo, la parte querellante se había opuesto a la resolución y llevó el caso ante el Tribunal de Impugnación, quien, señalando errores en el proceso de notificación y habilitación de fechas, dio la razón al denunciante.
La mujer había sido sobreseída por el juez de Garantías Ricardo Calcagno a pedido de la fiscalía y la defensa. Estaba acusada de propinarle una golpiza a su exmarido y ocasionarle lesiones leves. Los nombres de los protagonistas, aunque el caso haya tomado estado público a través de diversas publicaciones mediáticas, se reservan con el objeto de proteger la integridad de los menores involucrados en el divorcio de sus padres.
Ahora, el denunciante constituido como querellante a través del letrado Jorge Pschunder, podrá postular su oposición al sobreseimiento y seguramente insistirá con la incorporación de pruebas que ya había presentado y no habían sido consideradas anteriormente para resolver.
El hecho investigado ocurrió en la vivienda familiar el 10 de marzo de 2017 por la tarde, ocasión en que la mujer fue notificada de la demanda de divorcio y el pedido de la tenencia exclusiva de las hijas menores del matrimonio, a favor del progenitor. Allí se produjo una discusión y posterior agresión, según denunció el sujeto.
Sin embargo, durante el desarrollo de la etapa preparatoria de la investigación, la fiscalía no encontró elementos suficientes para sostener la imputación ni rebatir la posición defensiva de que las lesiones que constataron los médicos en el denunciante, habían sido provocadas por el mismo sujeto. A ello se sumó el relato de una de las hijas del matrimonio, que puso en duda la versión del denunciante.
La parte querellante intentó revocar el sobreseimiento que dispuso el juez Calcagno, pero en una segunda instancia con la intervención del juez Marcelo Barrutia, sus planteos fueron desestimados, destacándose los argumentos de la fiscalía y de la defensa.
En la audiencia de formulación de cargos, la mujer había aceptado brindar su versión de descargo y señaló que, en reiteradas ocasiones, el denunciante le había manifestado que “sabía cómo hacer para dejarme de patitas en la calle”.
“Es toda una puesta en escena. Nuestra vida era una vida paralela a la de él y mis hijas no quieren verlo”, disparó la mujer en su indagatoria, denunciando también que el sujeto estaba armado permanentemente y que entre otras tantas discusiones de pareja, habían tenido una muy fuerte un día que balearon su domicilio y él no la dejó hacer la denuncia.
El caso además tiene otras derivaciones en la Justicia de Familia por violencia familiar y restricciones de acercamiento, divorcio y otras cuestiones, también hay denuncias planteadas por el involucrado ante el INADI por discriminación de la jueza de Familia, ante el Consejo de la Magistratura por presunto mal desempeño de la magistrada y ante la fiscalía por la presunta comisión del delito de prevaricato contra la misma funcionaria por un presunto desapego a las leyes al momento de dictar sus resoluciones.