SE INICIÓ LA COLABORACIÓN CON EL CONSULADO DE CHILE
Conmovedor homenaje a Rodrigo Dalziel en la Biblioteca Sarmiento
Se puso en marcha la colaboración entre la institución del Centro Cívico y la legación trasandina. La Agrupación Cultural Mozart de Purranque emocionó a todos y todas con el recuerdo que prodigó al exdirector del Coral Melipal. Además, hubo danza, letras y música.
A veces, toca que vengan de afuera para ejercitar el recuerdo emotivo y vibrante de quien fuera un “ciudadano ilustre” de Bariloche… Fue durante la puesta en marcha del entendimiento que empezaron a transitar la Biblioteca Popular Sarmiento y el Consulado General de Chile en esta ciudad. En su transcurso, referentes de la Agrupación Cultural Mozart de Purranque sacudieron las fibras íntimas con el saludo que prodigaron a Rodrigo Dalziel, cuyo prematuro fallecimiento todavía conmueve, a pesar de haber transcurrido cuatro años.
Las primeras palabras correspondieron a Ernesto Ponce, vicepresidente de la entidad trasandina, quien dio algunas pistas sobre por qué tanta gratitud... Es que además de múltiples viajes y presentaciones del Coral Melipal, Dalziel compuso en su oportunidad “Arránquese para Purranque”, regalo que los músicos de esa localidad tienen en un lugar de privilegio y no es para menos.
En la sala de la -ahora- Usina Cultural del Cívico, Ponce compartió que “al componer esta canción, Rodrigo tenía el firme propósito de que se eliminaran las barreras naturales. Él creía que la cordillera no era un punto de separación, sino un punto de unión. Como decía hace un rato nuestro cónsul (Diego Velasco von Pilgrim), la cordillera es una columna vertebral que tiene dos pulmones para poder respirar aire puro… Nosotros creemos que Rodrigo estaba en lo cierto”.
El directivo puso en común que “en una de las cartas que tuve el honor de poder compartir con él, decía que la palabra integración era fundamental. Quisiera leer parte de la carta, después de que yo le enviara unas fotos para el centenario de Purranque, cuando el Coral Melipal se presentó allá. Hubo un folleto que editó la Municipalidad de Purranque, en el cual se hacía mención al Coral Melipal… Él me escribió: como les decía, Alberto y Marcelo (Álvarez, director del Coro Polifónico de la localidad trasandina), seguramente los cm3 de ceniza que nos han mandado para tamizar nuestra región cordillerana, son un contundente gesto de integración entre nuestras dos naciones. Ojalá que en lo humano, en lo social, lo político y lo cultural, podamos también integrarnos cada vez más, sin perder nuestras idiosincrasias y nuestras maneras de ser. Nos parece fundamental”.
El perro melómano
La misiva en cuestión tiene como fecha julio de 2011, al mes siguiente de la erupción del Caulle – Puyehue. ”En respuesta a otra carta, me envió unas fotos, una foto que todos conocen, del Coral Melipal y la Agrupación Cultural Mozart de Purranque. Es de cuando el Coral Melipal se presentó en las escalinatas de la Municipalidad, que hoy están bastante remozadas: el Coral en las escalinatas, Rodrigo dirigiendo al coro y a su lado derecho, un perro (risas)”. La presencia del can también motivó otras reflexiones risueñas por parte de Dalziel.
Después de Ponce, profundizó la emotividad Alberto Barrientos, titular de la Agrupación Cultural Mozart, quien leyó para Rodrigo: “Cada vez que regresas con Graciela (Ruiz) a nuestra memoria, sentimos el profundo andar de tu voz, buscando poemas de la tierra y el viento patagónico para musicalizarlos. Hoy es invierno en tu casa pero dejaste el verano sellado a fuego en los ecos, en los muros de piedra, en las tejas, en las plazas de nuestra comuna, que habita el corazón humano”.
Añadió Barrientos, con voz temblorosa: “hiciste de la reunión de amigos una escena de fiesta y abrigo que aún se resiste a extinguirse. Eras el padre abierto y escondido de todos, un Quijote repatriado en esta esquina estrellada de la Tierra. Escogiste del Nahuel Huapi las piedras más brillantes y húmedas, donde tu rostro se unió con los astros de la cordillera en un reflejo que todavía, en noches o días como estos, retorna y nos roza con su espejismo mágico, con su sencillez, su franciscano aliento, que siembra todavía paz entre las rendijas de esta modernidad que nos intenta asesinar”.
Sumó el purranquino: “fuiste al rescate y nos dejaste del otro lado, solo para partir bajo las estrellas. La lección ya estaba entregada en todas las quebradas que bajan del macizo, desciende en tus pasos de peregrino con sus chalecos largos, su relato de bosques perdidos. Te dejaremos siempre tranquilo, porque sabemos que sigues en sueños junto a Graciela, cultivando ahora el Edén con el idioma que solo tú, eres capaz de hacer leyenda”. Palabras inmensamente conmovedoras que aún deben resonar en los recovecos de la sala que tantas veces cobijó al Coral Melipal.
El viaje como iniciación
Figura estelar del cronograma resultó Javier Milanca, escritor que dos años atrás, se hizo acreedor en Chile del Premio Literario del Consejo de la Cultura a la Mejor Obra en 2016. Obtuvo el trascendente galardón por “Xampurria. Somos del lof de los que no tienen lof” (puede traducirse como Mestizo/a. Somos de la comunidad de los que no tienen comunidad). Después de su presentación por parte de un cronista de este diario, el vecino de Los Lagos (localidad cercana a Valdivia) leyó textos de esa obra pero también adelantó algunos de su próximo libro, que llevará como título “Wüñolche”.
Entre otros conceptos, resaltó Milanca que el Consulado de Chile y la Biblioteca Sarmiento quisieran realzar el Bicentenario del Abrazo de Maipú “en este wiñoy tripantü, en esta vuelta del Sol, cuando estamos renovando los ciclos. Compartirlo en este lugar me parece interesante y maravilloso”, aunque también confesó sus nervios. Como se anunciara, la actividad del último sábado se produjo al amparo y recuerdo del encuentro que protagonizaron San Martín y O’Higgins sobre el campo de batalla, luego de batir a los realistas en 1818.
Por su parte, Milanca aportó que “en esto del intercambio y viaje eterno, hay una construcción de la cosmovisión mapuche que es el ñampulkan, un viaje que hacen los mapuches que quieren alcanzar niveles de sabiduría. La cosmovisión mapuche es muy interesante y filosófica… Muchas veces nos quedamos en algunos símbolos y en algunos titulares pero por ejemplo, el ñampulkan era un viaje iniciático, un viaje hacia el aprendizaje”, detalló.
Del intenso cronograma que idearon las dos instituciones también participaron las Narradoras de la entidad anfitriona, más bailarines y bailarinas del Círculo Chileno Gabriela Mistral, quienes aportaron un “esquinazo de cueca y malambo”. Para el cierre, recientemente retornada de una gira por Europa junto a Juan Fulgueiras, actuó la cantante Sofía Miloni. También hubo margen para la entrega de obsequios y reconocimientos.