2018-06-27

Son las microempresas y las Pymes las que generan empleo

Por primera vez en 2017, se celebró a escala global el Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, conmemoración que corresponde al 27 de junio. Los parámetros cambian de país a país, pero en general se considera que están en el rango aquellas que emplean un número reducido de trabajadores o trabajadoras, en general, menos de 250. Si bien pueden exhibir un volumen moderado de facturación, constituyen la columna vertebral en la mayoría de las economías del mundo y sobre todo, desempeñan un rol fundamental en los países en desarrollo.

Según los datos del Consejo Internacional para la Pequeña Empresa, las de esta índole representan más del 90 por ciento del total de las empresas, ya sea que pertenezcan al sector formal o al informal. En conjunto, generan entre el 60 y el 70 por ciento del empleo global y son responsables del 50 por ciento del PBI a escala mundial. Al reconocer la importancia del sector, la Asamblea General de la ONU declaró al 27 de junio de 2018 Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, para resaltar su contribución al desarrollo sostenible.

En términos generales, se considera que las micro, pequeñas y medianas empresas constituyen la primera respuesta a las necesidades sociales. El sector ejerce una responsabilidad muy importante en la generación de empleo e ingresos en todo el mundo, además de ser un factor clave en la reducción de la pobreza y el fomento del desarrollo. No solo en la Argentina, tienden a emplear una gran proporción de trabajadores y trabajadoras pertenecientes a los sectores más vulnerados de la sociedad: mujeres, jóvenes y personas de hogares desfavorecidos.

Según la ONU, en muchas zonas rurales son casi la única fuente de empleo. Como grupo, tales pequeños negocios son el generador de ingresos más importante en la “base de la pirámide”. Las posibilidades económicas y de otra índole que generan, pueden ser la respuesta a las necesidades sociales de muchas personas y servir de base para la inclusión. Sin embargo, su importancia no siempre es reconocida por los gobiernos.

A pesar de su incidencia decisiva en la creación de empleo, las microempresas y pymes tienen que hacer frente a muchas dificultades para funcionar de manera correcta diariamente y para proyectar crecimientos. El acceso al financiamiento es uno de los principales obstáculos que afecta su desenvolvimiento. Según el Banco Mundial, entre 200 y 245 millones de empresas formales e informales carecen de acceso a los préstamos o descubiertos bancarios que requieren. Entre ellas, más del 90 por ciento son microempresas y pymes.

Desde ya, las dificultades financieras son aún mayores para las empresas informales, que suelen adquirir menor tamaño y ser menos productivas que las formales. Así y todo, contribuyen en gran medida a la actividad económica y al empleo en términos globales. Se calcula que un 74 por ciento de las microempresas y pymes del mundo funcionan en el sector informal de la economía pero en el caso de los países eternamente en vías de desarrollo, la cifra asciende al 77 por ciento.

Los negocios informales se apoyan en financiación informal. Si bien la última facilita el acceso a fondos, le resta velocidad al crecimiento y aumenta la ilegalidad de la empresa. Como contrapartida, un sector financiero desarrollado contribuye a movilizar y redistribuir recursos, así como a gestionar el riesgo. Estos factores favorecen la dinámica del sector privado porque la financiación fomenta el crecimiento económico, que a su vez genera empleo.

El cuadro de situación implica un desafío para legisladores y empresarios. En la Argentina sabemos bien de qué se trata: tomar medidas para alentar la formalización, la participación y el crecimiento de las microempresas y las pymes… También, favorecer incursiones suyas en los mercados internacionales, regionales y nacionales, en particular mediante el acceso a la creación de capacidad y a los servicios financieros, como la micro-financiación y a créditos que se puedan pagar.

Por otro lado, mediante el fomento de la innovación, la creatividad y el trabajo decente para todos y todas, las microempresas y las pymes son claves en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Precisamente, las iniciativas para facilitar el acceso a la financiación por parte de los sectores clave de las economías nacionales son importantes para la aplicación de los dichos objetivos.

Concretamente, las metas 8.3 y 9.3 de los ODS piden que se mejore el acceso de las pymes a los servicios financieros. A su vez, el grupo de empresas es un elemento importante en la implementación del Objetivo 8, que refiere al trabajo decente y al crecimiento económico. También al 9, que contempla a la industria, la innovación y la infraestructura. Que tomen nota en el Palacio de Hacienda.

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