La incidencia negativa del dólar en los valores de transacción de los inmuebles
Los corredores inmobiliarios y los constructores del país están en un momento de alarma a partir del aumento del dólar en los últimos meses. La economía argentina tomó un rumbo difícil y ello paralizó el alquiler, la venta de inmuebles y el andamiaje de la construcción.
Todo se debe a la alta volatilidad cambiaria que afectó las operaciones en el mercado y las obras en la construcción. Sin embargo, los especialistas confían en que pronto el sector volverá a operar con normalidad a partir de una supuesta estabilización de la moneda estadounidense, por lo tanto estiman una normalización con la divisa rondando los 25 o 26 pesos.
Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Alejandro Juan Bennazar, consideró que el sector atraviesa actualmente "una zona de turbulencia", a pesar de lo cual confía en que esta situación "va a pasar".
El corredor inmobiliario mencionó que antes de la suba de la divisa estadounidense había 12 llamadas diarias de consulta de interesados a las inmobiliarias, y que ahora se redujeron sensiblemente, incluso con los problemas que se presentan para aquellos ciudadanos que sacaron un crédito hipotecario para compra un inmueble.
Tanto en Bariloche como en el resto del país, los propietarios ofrecen sus inmuebles en dólares y los bancos dan créditos en pesos. Ello complica, sobre todo al momento de una transacción comercial, de compra o de alquiler y aún más en el centro de esta ciudad.
Con la escalada del dólar no se logra cerrar operaciones; a medida que aumentaba la cotización se dificultaban las compraventas, ya que los mismos bancos retrasaron las propiedades y la calificación de los compradores.
De cualquier manera se confía que en los próximos días, el mercado podría mejorar, se pasaría la "zona de turbulencia" y se espera la apertura de una “mesa de diálogo” para superar el crítico momento.
Por su parte, Alejandro Reyser, socio y director de Red Real Estate Developers, dijo que el alza del dólar ocasionó un impacto negativo y otro positivo: el negativo está relacionado con las personas que tenían aprobado un crédito en pesos, y que ahora no alcanza para comprar la propiedad ya que ahora vale más.
"El positivo es que los dólares le rinden más a la gente que compra proyectos estructurados en pesos.”
El momento también afecta a la construcción ya que el propio gobierno maneja la hipótesis de paralizar obra pública, para bajar el déficit fiscal y las consecuencias visibles serían una grave paralización del sector, con serías dificultades para el mercado laboral del mencionado segmento productivo.
En Bariloche la situación llegaría a ser aún más crítica, ya que se entra en el período de “veda invernal”, con lo cual desde la UOCRA (gremio de la construcción) existe una alerta en cuanto a la falta de empleo con caducidad de la mano de obra local, con lo cual se produce un peligroso “cuello de botella” para el sector.
De esta manera tanto la compra, como la venta y la construcción y su correspondiente valor en dólares, están estrictamente introducidos en el valor de la moneda estadounidense, en otras palabras, la actual turbulencia prefiere frenar y esperar que las cosas se tranquilicen.
En tanto, Leonardo Rodríguez Nader, de la desarrolladora CMNV, sostuvo que "ya en las últimas semanas hubo operaciones con crédito que se cayeron. El banco presta pesos y para comprar una vivienda terminada el mercado exige dólares. En consecuencia, el valor de la propiedad en pesos sube inmediatamente".
Por su parte, Tomás Montoreano, de Fam Inmobiliaria, consideró que "los bancos deberían acelerar el proceso desde que dan el ok al crédito y el plazo para escriturar, están tardando entre 60 y 90 días. Es demasiado tiempo de espera para una persona que cerró en pesos con el banco y en dólares con el vendedor de la propiedad".
Montoreano dijo que "la incertidumbre se da sobre todo en los inmuebles usados, porque esas propiedades están dolarizadas y los créditos se otorgan en pesos, por lo cual si sube el dólar el comprador tiene menor capacidad de compra".
Por último, Matías Santoro, del Grupo inmobiliario FBA, consideró que "las convulsiones económicas generan incertidumbre. Ante ese panorama la demanda tiende a retraerse y esperar".