Vuelve a escena el francés del charango
Boris Choquet se tomó su tiempo entre el primer CD y el segundo, pero llegó el momento de presentar “Abismo”. Para hacerlo conformó una banda que cuenta con rodaje: Pablo Romano en bajo, Juanjo Almonacid en batería y percusión, Guillermo Lara en guitarras, Guillermo Tolaba en vientos y Arturo Bascary en violín.
Quizá para compensar una prolongada ausencia, Boris Choquet y Revolución Charango se fijaron un desafío de importancia para el próximo fin de semana: actuarán sábado y domingo en el Camping Musical Bariloche. El grupo que lidera el francés dará a conocer “Abismo”, su CD más reciente. La primera de las presentaciones comenzará a las 20 y la segunda a las 19, con una promoción atractiva en cuanto a las entradas: quien adquiera dos se llevará un ejemplar del disco.
“Es todo un viaje”, le dijo el charanguista a El Cordillerano cuando inquirió sobre las características de la placa. “Van a escuchar música con base en el charango, como venía haciendo… Pero es muy distinto del primero porque tiene una parte electrónica bastante presente además de una parte andina, porque hay vientos. Así que sigo con una fusión aunque quizás, es un poco más difícil entrar a este CD porque es conceptual”, avisó.
Según su descripción, “el tema que abre es instrumental y son tres (sin letra) en total. Hay uno que se llama Abismo y dura casi 11 minutos, pero son temas muy distintos... Hay dos que canto en castellano y la gran diferencia con el primer CD, es que entre los dos tuve que solucionar un momento muy difícil, una etapa personal bastante difícil y eso tuvo mucho que ver con el nivel artístico y con la composición de Abismo”, justificó Choquet.
Inclusive, la denominación de la obra obedece a aquella circunstancia. “Creo que estuve en el fondo del abismo, pero este momento también es un resurgir y abrirse de nuevo a la vida. No es un CD oscuro o muy negro, pero tiene una connotación en los acordes y en la gráfica… El primer CD era todo blanco, este es todo negro, pero a nivel artístico me parece mucho más arriba en cuanto a composición y melodías”, aseveró el músico.
”Revolución charango” el CD, data de 2012. Seis años después, “sigo acá pero igual viajo mucho porque todos los años voy a Francia. Pero la mayor parte del tiempo estoy acá… Igual hacer un CD me lleva mucho tiempo porque le doy mucha importancia a la composición y a las letras. Es todo un proceso… La gráfica también y todo eso me lleva tiempo. Es igual que cuando alguien escribe un libro y capaz escribe mucho: después va seleccionando. Con la música para mí es lo mismo, pero eso no hago un CD todos los años. Me lleva tiempo y en este caso, además quise que pasara un poco de tiempo para tener una visión general y que quedara atrás el momento difícil para que no fuera tan abismal”, dijo entre sonrisas.
No obstante, “Abismo” tiene fecha de edición en 2016. “Tuve que esperar bastante para presentarlo porque en este CD, el concepto fue muy distinto al primero, donde hay muchos temas que compuse hasta ensayando con los músicos. Cuando estuvo terminado, ya sabía cómo lo iba a presentar y con quiénes iba a tocar. En este fue muy distinto porque compuse todo casi solo y en el estudio grabé hasta el bajo, hay menos músicos en la grabación y después, tuve que pensar cómo tocar eso en vivo. Eso me llevó tiempo y volver a juntarme con los músicos. Como había dejado bastante tiempo, no era llamar y decir: bueno, nos juntamos… Todo llevó tiempo y también me gustó la posibilidad de tocar en el Camping Musical, así que quería elegir una fecha con mis tiempos, para poder hacer difusión y ensayar”, explicó Choquet.
Prometió que “el show va a estar bueno, somos toda una banda: cinco en el escenario (el propio Boris en voz y charango; Pablo Romano en bajo; Juanjo Almonacid en batería y percusión; Guillermo Lara en guitarras; Guillermo Tolaba en vientos; Arturo Bascary en violín y Myrna Corsi en gongs). Y la verdad, pienso que en el CD la música está muy linda, pero en vivo está más linda todavía. Habrá una gran sorpresa porque habrá un gonguista en vivo, porque en el CD hay dos temas con gong. Eso va a estar muy lindo, porque además es un gong muy grande, así que creo que va a ser un plus, una propuesta un poco distinta. También vamos a tocar temas del primer CD, así que todo un viaje. Un poco distinto del primero porque era un poco más naíf, muy alegre pero ahora vamos a pasar por distintos ambientes y temáticas”, insistió.
Hay que descartar aires folklóricos. “En este CD, el charango tiene un lugar más original que en el primero, porque acá directamente hay una fusión y es muy electrónico. El primero era bastante orgánico, este es menos orgánico pero el charango está todavía más presente. Estoy muy orgulloso con todo lo que estoy haciendo con respecto a eso porque creo que nunca se ha llevado el charango a un lugar así, con mucha producción detrás. Igual, la parte electrónica queda de fondo, como de apoyo”, avisó Choquet. Ahí va de nuevo el francés del charango.
Origen esotérico
Boris Choquet tocaba metal en Francia, pero cuando se instaló al sur del planeta, el charango se introdujo en su vida de una forma poco ortodoxa. ”Fue hace unos ocho o 10 años, cuando me radiqué acá, en la Argentina… En Francia tocaba el bajo en una banda de rock, ya era músico, pero al principio cuando llegué, no hacía nada de música. Así que, en el fondo, me sentía bastante triste por no poder hacer música. No sabía qué hacer y tampoco pensaba en volver al bajo, así que fui a ver a un chamán, un amigo de mi mujer en Buenos Aires y bueno… Es medio místico, hace sanaciones con instrumentos de música y tiene miles en su casa. Dentro de los que tenía, había un charango. Y bueno, con él fui a comprar mi primer charango”.
Sin embargo, el francés adoptó el instrumento norteño también por cuestiones muy prácticas. “Me gustó porque era un instrumento con cuerdas y la música andina me había gustado bastante. Lo elegí porque en ese momento viajaba mucho entre la Argentina y Chile y lo veía como muy práctico, porque es chiquito y sencillo de llevar. En cada momento libre, primero empecé a aprender y a tocar. Después, empecé a componer y así”.
La fusión era previsible. “Yo tengo una formación más del rock, de la música europea, pero es un instrumento que allá no se conoce. Entonces, se empezaron a generar las ganas no de hacer música folklórica, pero sí de usar un instrumento folklórico con otros instrumentos y sonidos que no se suelen escuchar con el charango. Además, me parece que los charangos hechos por buenos luthiers tienen sonidos muy sutiles, con un lugar muy especial entre los instrumentos. Se pueden mezclar muy bien con bajo, con batería, con guitarra, con loops electrónicos y vientos. Toda búsqueda me gusta mucho”, resaltó. Y se nota.