2018-05-15

REUNIÓN CUMBRE

Trío Fantoma y Kubero Díaz, juntos

Por el lado de Fantoma, “estamos bastante bien. Seguimos vivos (risas), que no es poco”, señaló Carlos Casalla.

El legendario guitarrista estará en la región a partir del viernes, con conciertos en El Bolsón, Bariloche, San Martín de los Andes y otras localidades. Carlos Casalla, Pablo Méndez y Hernán Lugano harán de anfitriones.

Carlos Casalla compartió diversas formaciones con Kubero Díaz, leyenda que antes de cruzarse con el barilochense en sus tiempos de Pedro y Pablo o de Miguel Cantilo solista, ya había dejado una huella indeleble a través de La Cofradía de la Flor Solar y La Pesada del Rock and Roll. Los amigos se encontraron en el último verano en las costas brasileñas y allí comenzaron a pensar en la pequeña gira que llevará a Fantoma por diversas localidades de la región, con la presencia estelar del guitarrista.

El percusionista adelantó pormenores en El Cordillerano. “Con la ayuda de Sergio Suez estamos preparando una mini-gira por la zona con Kubero Díaz, un amigazo. Estuve con él en Buzios este verano, estuvimos tocando un poco y él siempre extraña el Sur, entonces le dije: ‘che, ¿vamos a armar algo por allá?’ Bueno, en eso estamos”, reseñó con simpleza. “Dentro del ambiente de la música nacional, no solo del rock, Kubero es un gran referente, como guitarrista que tocó con todo el mundo”.

Casalla desgranó una larga lista: el inminente visitante estuvo “con León Gieco, en la última etapa de Los Abuelos de la Nada, con Pedro y Pablo, con La Pesada del Rock and Roll y antes todavía con La Cofradía de la Flor Solar. Además, es compositor y cantante, así que tiene su propia música”, añadió. En el presente “él tiene su trío allá pero en esta oportunidad viene solo y nosotros lo vamos a acompañar. Vamos a hacer un set aparte como Trío Fantoma, él como solista y después, todos juntos. Vamos a ver qué sale (risas), porque estamos ensayando por teléfono”, bromeó.

Sin embargo, “tal vez esté la oportunidad de escucharlo más adelante con su trío, en el verano. El disco que me regaló cuando nos vimos en enero está buenísimo, hacen un jazz rock y rock con aires latinos. También tienen algo de candombe y canciones”, introdujo el anfitrión. “Con Kubero trabajé en Pedro y Pablo, con Miguel Cantilo como solista y en una formación en la que estaban el Mono Izaurralde, Miguel, Kubero y yo, haciendo temas de ellos de aquellas épocas, una cosa más bien country y latina que por ahí no tiene una definición exacta pero que estaba buenísima… Música cordillerana argentina”, redondeó el músico.

Columna vertebral

En la formación “brasileña” del gran Kubero “también está otro gran amigo mío: Juan Rodríguez. Otro clásico baterista del rock nacional, que tocó en Sui Generis, en Polifemo y otro montón de bandas del rock nacional. Está muy bueno, son todos rockers grandes ya, pero lo escuchás a Juan Rodríguez y decís: ¿cómo puede estar tocando la batería una hora y media así? Parece que tuviera 25 años pero tiene 70 y algo. No se puede creer”, señaló.
En definitiva, en la serie de shows que se avecinan, “él va a tocar temas de Fantoma, vamos a tocar temas de él y también, él va a hacer dos o tres temas solo. Algunos solos, nosotros también vamos a hacer. Esa es la idea, cuando llegue veremos (risas), pero como viejos lobos de mar que siempre más o menos caemos parados, sé que la vamos a pasar muy bien y a divertirnos mucho”, prometió Casalla.

También participó de la charla con este diario Sergio Suez, el productor local del asunto, para quien la experiencia inminente será de relieve. “En la época en que me tocó producir tuve una serie de acontecimientos que para mí, fue como tocar el cielo con las manos. La primera fue producir a Spinetta: era un tipo al que yo crecí escuchando y demás... La otra fue cuando en su momento, pude traer a Luis Salinas, lo último que hice antes del corralito... Con Carlos tenemos una relación de hace muchos años y para mí es un privilegio que me permita trabajar con ellos”.

Es que más allá de la faceta laboral, “yo soy un amante de lo que se llama rock nacional, así que cuando me habló de Kubero… Lo tengo desde las épocas de La Cofradía de la Flor Solar, pasando por La Pesada y después, todo lo que vino hasta acá. Es una leyenda de la música nacional, así que es un gran desafío y me pone muy contento que me puedan hacer parte de eso. Me gusta mucho”, resaltó.

En síntesis, el periplo quedó así: “arrancan en El Bolsón el viernes 18 de mayo en Tinta Roja, el 19 acá en Culturica, el 20 en Caracol (en el kilómetro 12), el 22 en San Martín de los Andes en la sala Amancay del Centro Cultural COTESMA y estamos viendo de gestionar pegar la vuelta por Villa La Angostura. Y hasta ahora, cerramos el 24 en la cervecería Weiss, en la Mitre. Esos son los lugares que conseguimos hasta ahora, porque también hay que destacar que amén de la realidad que se está viviendo, Bariloche no tiene muchos lugares para tocar. Hemos golpeado un montón de puertas pero nadie quiere arriesgar porque todo está muy duro”, consignó Suez.

”Quería agregar que además de ser una leyenda, Kubero es un tipo maravilloso”, sumó Casalla. “Tenemos una amistad de años, es divino para charlar y muy humilde, sencillo y además, gran artista plástico. Es un dibujante y pintor de la hostia, por eso la próxima vez que venga, quiero que por ahí haga una muestra. Le dije que traiga cosas para dibujar porque el otoño está buenísimo y hay dos o tres días que vamos a estar sin tocar. Hizo montones de tapas de discos, no solo de La Cofradía o de La Pesada, también ilustró tapas de discos y guitarras de otros”, recordó. Un mito que persevera.

Con ganas de seguir

Por el lado de Fantoma, “estamos bastante bien. Seguimos vivos (risas), que no es poco”, señaló Carlos Casalla, encargado en el trío de la percusión. El Cordillerano había hablado con él y con Pablo Méndez unos días antes de que llegara el primer CD del grupo. Desde entonces y hasta hoy, “hicimos la presentación del disco en el Camping, otras en Bariloche, en el verano estuvimos en el Paseo de las Picadas y antes habíamos estado en San Martín de los Andes en la misma sala”, reseñó.

Con tanto trajín, “estamos haciendo lo que podemos por acá, con ganas de ir más allá pero al menos, llegamos hasta Chile: estuvimos en el Festival de Jazz de Valdivia y tocamos en Puerto Montt en un teatro muy lindo. Experiencias lindas, cuesta porque todas son producciones propias o a medias con Sergio. Y las chances europeas todavía están, no queremos hacer mucho ruido pero estamos detrás de eso. Igual, allá tampoco las cosas son como antes. Todo cuesta un Perú y por ahí ya no tenemos la energía de los 20 o 30 años, entonces estamos esperando de confirmar cuatro o cinco fechas”, avisó.

Para Casalla es bueno tocar con Kubero Díaz “en cualquier lado. Yo hice varias giras con él y estuvimos en un montón de lugares. Incluso ahora nos encontramos en Brasil y tocamos, siempre es un gusto, un disfrute… Hay mucha gente que cree que solo es roquero pero es un gran folklorista, toca bossa nova, samba, jazz… Y como persona es una maravilla, gran sostenedor del otro en la música: te banca, te espera, te acompaña, te elogia… Te da ganas de seguir, de estar ahí, de seguir aprendiendo y creando juntos”, subrayó.

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