EL DOMINGO HAY ELECCIONES
Pasado y presente del barrio 2 de Abril
El próximo domingo la Junta Vecinal del barrio 2 de Abril vivirá un momento democrático de gran importancia, al realizarse las elecciones para que haya nuevos dirigentes o apoyar la continuidad de quienes vienen trabajando. Se han presentado dos listas: la Celeste, encabezada por la actual presidenta Sandra Pinchulef y la Verde, con Rosa Victoria Hernández a la cabeza. Dichas elecciones serán de 10 a 16 horas en el CIC a pocos metros de Ruta 40.
El Cordillerano mantuvo un diálogo con Pinchulef para hablar acerca de la gestión que han realizado y los proyectos inconclusos que tienen en marcha, además de una realidad muy dura que llevan en sus hombros, un estigma que cuesta quitarse y seguir adelante.
Desde la época del PROMEBA que es referente de su manzana, hace dos años decidió armar una lista para presentarse, quedando ellos por ser los únicos en esa oportunidad. Este domingo se definirá la continuidad o el cambio, “más allá de quien gane, se deben seguir trabajando los proyectos por el barrio” dijo.
El barrio 2 de Abril fue originalmente parte de las 34 Hectáreas, las que adquirió el Municipio para que se asentaran familias de sectores en riesgo, como la Barda del Ñireco y Tres Ojos de Agua. A partir de los dos años los vecinos más cercanos a la ladera del cerro Otto decidieron conformar su propia junta, naciendo así el barrio Unión.
“Nosotros tenemos alrededor de 600 familias, ha crecido mucho, ya no hay más tierras libres y fueron hijos de nuestras familias, los que han formado las dos tomas grandes” dijo. Otro sector de tomas fue la Manzana 286, “estamos trabajando para que logren la tenencia precaria y puedan así contar con los servicios básicos, por ejemplo, el agua” detalló. Frente al CIC queda un pozón liberado, pero al tratarse de un gran mallín, no se permite ninguna clase de viviendas.
Servicios
Al consultarle acerca de los servicios con los que cuenta el 2 de Abril, comentó “gracias a esos trabajos iniciales del PROMEBA pudimos ponerlos todos, zanjas, agua, luz, cloacas y gas”.
Ese Plan fue para aquellos más necesitados y consistió en construirles su vivienda. En el análisis de la situación particular, varias familias quedaron fuera de él porque sólo necesitaban mejoramiento habitacional, entonces comenzaron a trabajar para la segunda etapa, la cual jamás pudieron lograr que se realizara. “Fue ahí que creamos el grupo de vecinos autoconvocados y pese al compromiso de las autoridades por medio de un Acta Acuerdo, nunca cumplieron” agregó.
“Cuando asumí como presidenta, llevé toda esa documentación a Tierras y Viviendas, pero me dijeron que ya no tenía validez, eso para nosotros fue muy duro porque quedaron sin sus viviendas muchos abuelos y personas con discapacidad” se lamentó.
La inseguridad
En estos dos años a cargo de la Junta le ha tocado vivir muy de cerca dos situaciones muy lamentables: el asesinato de Micaela Bravo y de Lucas Muñoz. “Bariloche nos ha puesto un cartel de barrio peligroso y nos cuesta mucho trabajar con eso, también tuvimos problemas cuando se mudaron los beneficiarios de las 645 Viviendas, el límite que nos divide es la Avenida Crucero General Belgrano”.
Dijo “se decía que nuestros chicos eran los que rompían los vidrios de sus casas, que atacaban los micros de línea y que ocasionaban destrozos y enfrentamientos, todo salía del 2 de Abril”.
En ese momento tenían alrededor de 16 o 17 años e hicimos un trabajo muy fuerte con ellos, cuerpo a cuerpo, tratar de llegarles y escucharlos” comentó.
“Nada justifica ir a romper lo ajeno o las agresiones, pero algo generaba ese malestar en los pibes y había que averiguar qué les estaba pasando”.
Comentó “además, se producían enfrentamientos con agresiones mutuas entre ellos y la Policía, situaciones cada vez más graves y algo había que hacer”. Detalló el camino que decidieron tomar, “con mi hijo comenzamos a acercarnos, llamarlos de manera permanente, sumarlos a las actividades del CAAT 9, para Año Nuevo y Navidad hubo intento de revuelo, pero se habló y quedó en nada”.
De ese grupo que producía disturbios algunos han modificado su conducta “seis de ellos están trabajando en un Programa y realmente estamos muy contentos con los resultados” dijo.
Problemas cotidianos
Dentro de los problemas más graves que se viven en el barrio, Pinchulef enumeró “la violencia de género de ambas partes, hombres y mujeres, los abuelos solos, los padres que trabajan todo el día dejando a sus hijos sin nadie a cargo”.
La Junta Vecinal trabaja de manera articulada con instituciones del barrio como la Comisaría Nº 42 y el CAAT, Primeros Años y los vecinos del 645. “A la Policía queremos seguir incorporándola, que los vecinos dejen de verlos como enemigos, ellos demuestran su voluntad de acercamiento, incluso han hecho de Papa Noel o Reyes Magos y colaboran con las fiestas que organizamos”.
Reconoce que aún falta el acercamiento con el Destacamento de Bomberos Voluntarios, “los hemos invitado en algunas oportunidades, pero no han venido, seguiremos intentando sumarlos al trabajo social porque son una institución muy importante” agregó.
Dentro de los proyectos que tienen en proceso, comentó el de sumar herramientas a la Junta Vecinal. “Necesitamos palas, cortadoras de pasto y otras herramientas, porque cuando los jóvenes consiguen hacer una changa, no tiene dinero para comprarlas, sería una manera muy linda de apoyarlos para que salgan adelante” comentó.