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17/08/2026

Milei encabezó el acto de homenaje a San Martín: “Los enemigos de la libertad no descansan”

El Presidente brindó un discurso en el Monumento a San Martín. Compartió el evento con el jefe de gobierno porteño.
Javier Milei durante el acto.
Javier Milei durante el acto.

Javier Milei encabezó este lunes el acto por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín. Estuvo rodeado de su Gabinete y del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Además, realizó una ofrenda floral y leyó un discurso en el Monumento al Libertador de la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro.

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“Hay algunos que quieren que vuelva el pasado en el que vivíamos”, expresó Milei en su discurso que duró unos diez minutos. Y completó: “Si bien la mayoría se empobreció con el modelo anterior, una mínima minoría se benefició enormemente”.

También conectó el legado de San Martín con su gestión libertaria. “La gesta sanmartiniana es una fuente de inspiración para todo mi gobierno”, sostuvo, y agregó que “los enemigos de la libertad existen y no descansan”.

“Hoy la libertad se enfrenta a un nuevo conjunto de enemigos, tanto externos como internos”, señaló. En ese sentido, defendió el rearme de las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas: “Defender la libertad argentina es oponerse a los criminales”.

Asimismo, planteó como objetivos “retomar la protección de nuestras fronteras”, “elegir bien nuestras alianzas geopolíticas” y “luchar contra todas las formas de terrorismo”. Sobre las fuerzas de seguridad, dijo que un “pueblo libre” necesita “policías capaces, entrenados y vigilantes”.

Sobre la figura de San Martín, Milei apuntó que “no tenía un afán de poder vacío, sino que tenía una visión inalterable de libertad y justicia”. El mandatario buscó poner el foco en un costado que llamó “no tan raso”: “San Martín murió ignorado por el país al que le dio todo. No tuvo un gobierno que lo homenajeara en vida, sino que tan solo tuvo el silencio. Recién décadas después, la Argentina aprendió a hacerle justicia a su nombre. Eso debería interpelarnos hoy”.

Luego, conectó el legado del prócer con las banderas de la gestión actual: “El precio de la libertad es la eterna vigilancia, y haberla desoído nos ha costado demasiado caro por demasiado tiempo, porque la libertad no es el estado natural de las sociedades; la libertad es un derecho, pero debe ser conquistada y defendida de quienes se oponen a él”. El Presidente también unió el concepto de libertad con los resultados económicos de su gestión: “Nuestra misión hoy es también proveer a nuestra ciudadanía de la estabilidad y el crecimiento necesario para planificar su vida personal y familiar”.